La bandera azul de Gandarío, un reclamo con retos pendientes

Usuarios del arenal valoran el logro pero reclaman mejoras


bergondo / la voz

La playa de Gandarío lucirá este verano la bandera azul por primera vez en su historia tras superar problemas relacionados con la calidad de sus aguas. El distintivo, bien recibido por usuarios, vecinos y negocios cercanos, no evita que todavía haya cuestiones para las que piden mejoras.

Esta novedad supone un alivio en un año complicado por el coronavirus. «Es muy buena noticia, un aliciente más ahora que no acompañan ni el buen tiempo ni otras cosas», destaca Claudio Varela, vecino de la zona. Esa misma visión transmiten algunos negocios cercanos al arenal. «Después de todo lo que pasó, esperemos que sirva como empuje para incentivar a la gente», asegura María Perille, del cámping Mar y Campo, quien destaca que «está todo muy parado» por la falta de turistas.

La playa de Gandarío, además del Náutico de Sada, es la novedad de bandera azul en el área coruñesa, algo que enorgullece al Concello de Bergondo. «Estamos contentos porque reafirma que es una playa con muy buena calidad», dice Alejandra Pérez, alcaldesa, quien lamenta que coincida en un año de limitaciones por el coronavirus: «Esta situación te impide sacar todo el provecho y rendimiento».

Pese al distintivo, hay usuarios que creen que hay retos pendientes. «Me parece perfecto, pero falta mantenimiento, no es normal que no haya agua en las duchas y pasa todos los años», asegura José Manuel Campos, asiduo de este arenal y que apunta a otros problemas como la acumulación de «toneladas» de algas. Este asunto es destacado por muchos visitantes de la playa, como Ramón Míguez: «Es necesario que limpien las algas, antes veníamos más y ahora vamos a Mera y no tiene nada que ver».

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