Carolina Monje, de luto, se va de Madrid tras la muerte de Álex Lequio

La joven, con una pequeña maleta, tomó el AVE rumbo a Barcelona días después de dejar el piso que compartía con el hijo de Ana Obregón

Carolina Monje, la novia de Álex Lequio, pone rumbo a Barcelona
Carolina Monje, la novia de Álex Lequio, pone rumbo a Barcelona

Carolina Monje dejaba Madrid en las últimas horas poniendo un doloroso punto y final a su etapa en la ciudad, que coincidió con su relación con Álex Lequio. La muerte del hijo de Ana Obregón hace tres semanas hizo que la joven hiciese un parón incluso en su actividad laboral y en las redes sociales, para acompañarle a él y a su familia en sus últimos días de vida en Barcelona, donde recibía un tratamiento contra el cáncer que sufría desde el 2018

 Según avanza Europa Press, la joven declinó hacer ninguna declaración sobre su estado anímico, pero si agradeció el apoyo y el cariño recibido en las últimas semanas minutos antes de trasladarse a Barcelona desde Madrid. Hace unos días, la joven junto a su hermano y varios amigos sus pertenencias del piso en el que, hasta hace apenas unos meses, compartía su vida con Álex Lequio. Allí convivían con su perro, Bobby Puchum, un cachorro que mostraron varias veces en las redes sociales.

Desde la recaída del joven poco antes de Navidad, sus ingresos fueron continuos hasta que en marzo, poco antes de decretarse el estado de alarma, fue trasladado a Barcelona para recibir un nuevo tratamiento para tratar de frenar el avance del sarcoma de Ewing que padecía. No fue posible y Álex Lequio fallecía hace tres semanas dejando completamente destrozados a sus padres, Ana Obregón y Alessandro Lequio, y conmocionando a sus sus familiares y amigos, pero también a muchos que ni siquiera le conocían. Carolina Monje fue la única persona que pudo acompañar a Ana Obregón y Alessandro Lequio en la triste despedida de Álex Lequio debido a las restricciones de aforo impuestas por el estados de alarma debido a la crisis del coronavirus. 

No se separó de su lado

Carolina Monje acompañó a Álex Lequio hasta el momento de su fallecimiento en Barcelona. A ella se la vio en numerosas ocasiones junto a Ana Obregón en la terraza de la habitación de la clínica donde Álex Lequio recibía un tratamiento paliativo para tratar de detener el avance de un cáncer muy agresivo que desde el comienzo nunca tuvo buen pronóstico, aunque la familia no perdió la esperanza. 

Carolina Monje, la novia de Álex Lequio, junto a Ana Obregón en la terraza de la habitación del hospital
Carolina Monje, la novia de Álex Lequio, junto a Ana Obregón en la terraza de la habitación del hospital

La joven le dedicó una emotiva carta que retiró al poco rato de Instagram, pero que Chance recogió. «Mi niño bonito, mi bebé de bebé, mi amor, mi luz, mi Puchum, mi TODO. Para mí siempre habrás ganado la batalla al más fuerte y al más luchador», comenzaba la diseñadora. «Nos has dado una lección de vida a todos los que te rodeábamos, por todo lo que derrochabas; fuerza, felicidad, amor, sentido del humor, carisma, inteligencia, sabiduría, saber estar, amigo de tus amigos y lo mejor de todo, es que eres y serás el mejor novio que nadie podría desear. Gracias de todo corazón por estos casi dos años contigo, los mejores años de mi vida. Doy millones de gracias a la vida y a ti por haberme brindado la oportunidad de conocerte y compartir cada instante desde entonces. Nuestros amaneceres en Vivood, los paseos en Santorini, los baños helados en Laponia y nuestros atardeceres en Es Vedra. Tengo tantísimos recuerdos juntos y todos me hacen llorar de risa o de felicidad. Nuestra manera de hablar como niños pequeños, de cuidarnos, de querernos, de amarnos incondicionalmente y apoyarnos en todo».

Carolina Monje junto a Ana Obregón, hace días en la terraza de la habitación donde estaba Álex Lequio
Carolina Monje junto a Ana Obregón, hace días en la terraza de la habitación donde estaba Álex Lequio

«Hasta que un maldito 13 de mayo truncó tu vida y por consecuencia, la de todos los que te queríamos. Todos nuestros planes de futuro se acabaron en aquel instante. Pero en el fondo sé que estás aquí conmigo, lo sé, te siento muy cerca y sé que siempre estaremos juntos. Darle las gracias a los mejores padres que podrías haber tenido, a los que admiro por su incalculable fuerza, valentía y amor hacia ti. Siempre formarán parte de mí. Como solías decir, somos tus compañeros de batalla y creo que no podrías haber escogido mejor. Gracias por haber traído a este mundo al hombre de mi vida.Te amo por y para siempre, mi niño bonito», finalizaba la larga carta. 

Ramón García y Ana Obregón, tras la muerte de Álex Lequio: «Estuvimos veinte minutos casi sin hablar, llorando los dos»

«Cuando llegué a casa por la noche, la llamé. Ella me cogió el teléfono y estuvimos veinte minutos o más casi sin hablar, llorando los dos». Así confesaba ayer domingo Ramón García en el programa de La Sexta Liarla Pardo cómo fue su primera conversación con Ana Obregón tras la muerte de su hijo Álex Lequio el pasado 13 de mayo.

El presentador, que actualmente conduce un programa de tarde en la televisión autonómica de Castilla-La Mancha, ya se mostró muy emocionado hace semanas cuando se conocía la muerte del joven. «A Aless, me cuesta mucho hablar de él en pasado, le conocí cuando era un bebé, le he visto crecer y para mí era un chico muy especial. Hoy mi querida Ana que estará destrozada pues ha perdido lo que más quería en este mundo, que es a su hijo, a su único hijo y eso tiene que ser durísimo. Por eso permítanme que hoy le mande desde aquí todo mi cariño y que mi trabajo hoy se lo dedique al recuerdo de Aless y a la que, durante tantos años, fue mi querida compañera de trabajo y que, después de todos esos años, sigue siendo una de mis amigas. Ella es una chica maravillosa y su chico Aless también lo era o sea que el beso más grande desde aquí querida Ana y como hacíamos cada vez que empezábamos cada programa de ¿Qué apostamos? te agarro de la mano, empieza la música porque la vida tiene que seguir y hoy haré también el programa contigo. Un beso muy fuerte, te veré dentro de poco», decía al borde de las lágrimas.

Ramón García y Ana Obregón compartieron numerosos momentos en ¿Qué apostamos?, en La 1, y desde entonces les une una gran amistad. Además también han sido pareja durante años en las Campanadas en la cadena pública.

«Perder a un hijo es el peor golpe que se puede tener», reflexionaba Ramón García. «Justo antes de comenzar el programa me dieron la noticia, lo terminé como pude y me fui a casa con el disgusto», recordó de aquel fatídico día. «No se puede hacer otra cosa cuando uno pierde a un hijo, yo que soy padre solo de pensarlo me emociono», añadía, quién también tuvo un emocionado recuerdo para Adela González, ex periodista de La Sexta que en los últimos días perdió a su hija. «No se puede sobrevivir a un hijo. Ana saldrá, porque aunque tiene muchas cosas en contra es fuerte. Ojalá pueda salir», terminaba el presentador. 

La confesión de Ramón García se producía apenas unas horas después de que Ana Obregón le dedicase una desgarradora carta a su hijo Álex Lequio que publicó en Instagram. Desde su muerte, la presentadora había publicado un escueto «Se apagó mi vida», tras conocerse la muerte de su hijo, y días después cambió la biografía en Instagram por un «Mamá de Aless» con un corazón roto al lado. La emotiva carta publicada el sábado por la tarde está acompañada por una fotografía en blanco y negro de ambos, con Ana Obregón con un vestido estampado de flores y su hijo con una camisa blanca. Los dos caminan de espalda y se giran mirando hacia la cámara. Los dos sonríen y desprenden felicidad. «Hijo, Sé que nunca te ha gustado que hable de ti públicamente, perdóname, me lo pide el corazón y ahora que tengo un poquito de fuerzas tenía que agradecer los cientos de miles de mensajes de cariño y admiración hacia ti», comenzaba Ana Obregón. 

«Tus primeras palabras fueron: “yo solito” antes que papá y mamá. Y tú solito has querido vivir una vida discreta, sin protagonismos a pesar de tus padres famosos. Te has ganado a pulso el cariño de todos los que te conocieron; primero en el colegio, luego en la Universidad con la beca que conseguiste para estudiar en Estados Unidos que culminaste en tu regreso a España creando una empresa de éxito con 24 años», proseguía. 

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No suelen ser objeto de interés mis cuatro años en ultramar, donde tuve el placer de succionar conocimiento de mentes brillantes, cantinas indomables y como no, de los altibajos y vaivenes que todo joven adulto experiencia durante su época universitaria. Nunca los he compartido por pensar que quizás no os resultan interesantes, pero la realidad es, amig@s mi@s, que reúno una batería de recuerdos que dejan a Spielberg como a un novato de la ciencia ficción. Esta foto que veis, es una foto de mi primer día de universidad. El primer momento de tantos y que tanto esfuerzo supuso conseguir durante los años de agogé en Madrid (sigo pensando que la liaron y me dieron la plaza por equivocación 😂). El caso es que ese mismo año fue surrealista para un joven español que no tenía ni pajorera idea de lo que estaba a punto de vivir. Los acontecimientos fueron varios y asombrosamente extraños. Entre estos, destacaron: disputarle a Stiglitz algo que no tenía mucho sentido, vivir el acceso a una hermandad (aquí no puedo hablar mucho), publicar 1 ensayo, hacer un mini proyecto de fin de temario con Kyrie Irving, partirme la pierna, ganar un certamen por hacer soniditos con la boca (no por guapo, obviamente) y por último, confundirme al rellenar la solicitud de alojamiento en el campus y terminar viviendo en una especie de comuna extraña donde llegaron a pensar que estaba un poco zumbado (la personalidad española puede llegar a contrastar mucho 😂😂). En cualquier caso, eso sólo fue el primer año. No tiene mucho sentido contar estas cosas aquí, igual no interesa... pero ya que por X o por Y soy conocido, vamos a conocernos bien #UnEspañolEnUltramar

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«Hasta que un día apareció la palabra “cáncer" en nuestras vidas. Has luchado valientemente dos años contra esa maldita enfermedad con una sonrisa, colaborando con fundaciones, ayudando y animando con tu sentido del humor a todos los que también la padecían. Te convertiste en su ejemplo. Demasiado noble, generoso, solidario, Único y grande para caber en este mundo. Mi guerrero de la eterna sonrisa a pesar de los dolores, meses de hospitalización, y sufrimiento. Para mí ha sido un honor estar a tu lado de la mano en esta batalla sin descanso, pero también viéndote sufrir sin una queja ha sido la lección de vida más cruel que una madre puede soportar», continuaba. 

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Mi querido Hijo, Se que nunca te ha gustado que hable de ti públicamente, perdóname , me lo pide el corazón y ahora que tengo un poquito de fuerzas tenía que agradecer los cientos de miles de mensajes de cariño y admiración hacia ti. Tus primeras palabras fueron : “yo solito” antes que papá y mamá. Y tú solito has querido vivir una vida discreta, sin protagonismos a pesar de tus padres famosos. Te has ganado a pulso el cariño de todos los que te conocieron ; primero en el colegio , luego en la Universidad con la beca que conseguiste para estudiar en Estados Unidos que culminaste en tu regreso a España creando una empresa de éxito con 24 años . Hasta que un día apareció la palabra “cáncer “en nuestras vidas. Has luchado valientemente dos años contra esa maldita enfermedad con una sonrisa, colaborando con fundaciones, ayudando y animando con tu sentido del humor a todos los que también la padecían . Te convertiste en su ejemplo . Demasiado noble, generoso , solidario, Único y grande para caber en este mundo. Mi guerrero de la eterna sonrisa a pesar de los dolores , meses de hospitalización , y sufrimiento. Para mí ha sido un honor estar a tu lado de la mano en esta batalla sin descanso , pero también viéndote sufrir sin una queja ha sido la lección de vida más cruel que una madre puede soportar . Tu viaje ha roto el corazón de toda España porque en vida has brillado TU SOLITO como decías de pequeño. Ahora brillas en la eternidad iluminándonos para siempre. Sé que desde ahí arriba quieres agradecer tantos miles de mensajes de amor y admiración inesperados para ti pero que te ayudarán a tu largo viaje. Que puedo decirte hijo ? Que eras /eres mi vida y ahora ya no hay nada. Que perder un hijo es morir y tener la obligación de vivir. Y tú querías vivir , casarte algún día y tener 5 hijos . Muchas noches en el hospital pedimos juntos a Dios que te curara y no nos hizo ni caso. Ahora solamente le pido que pueda volver a abrazarte muy pronto porque te echo insoportablemente de menos. Mi Aless , ha sido y es un verdadero privilegio ser tu madre. Te quiero desde siempre y para siempre. Eternamente. Mamá #GRACIAS 💔

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«Tu viaje ha roto el corazón de toda España porque en vida has brillado TU SOLITO como decías de pequeño. Ahora brillas en la eternidad iluminándonos para siempre. Sé que desde ahí arriba quieres agradecer tantos miles de mensajes de amor y admiración inesperados para ti pero que te ayudarán a tu largo viaje. Que puedo decirte hijo? Que eras /eres mi vida y ahora ya no hay nada. Que perder un hijo es morir y tener la obligación de vivir. Y tú querías vivir, casarte algún día y tener 5 hijos. Muchas noches en el hospital pedimos juntos a Dios que te curara y no nos hizo ni caso. Ahora solamente le pido que pueda volver a abrazarte muy pronto porque te echo insoportablemente de menos» proseguía. «Mi Aless, ha sido y es un verdadero privilegio ser tu madre. Te quiero desde siempre y para siempre. Eternamente. Mamá. #GRACIAS», terminaba la actriz y presentadora. 

 Los planes de Ana Obregón ante su verano más duro

Será su verano más duro, el primero que pasará sin su hijo Álex Lequio, y aunque aún faltan semanas para que Madrid alcance el fin de la desescalada (actualmente está la fase 1) es probable que Ana Obregón busque refugiarse en un lugar tranquilo. La presentadora y actriz acude regularmente al cementerio de La Paz en Alcobendas, donde fue enterrado el joven hace unas semanas. A veces le acompaña Alessandro Lequio, que esta misma semana regresaba a su trabajo en El programa de Ana Rosa. «Estamos siempre juntas, que es lo importante ahora mismo», aseguraba una de sus hermana Amalia, que junto a Celia la han arropado enormemente en los últimos tiempos. Aunque los primeros días estuvo con una de sus hermanas, Ana Obregón ya reside en su casa, donde recibe también frecuentemente la visita de Lequio y María Palacios.

La otra tran preocupación de Ana Obregón son sus padres, de avanzada edad y que, al igual que toda la familia están muy afectados por el triste final de su nieto. Durante el tiempo que duró la enfermedad de su hijo, la actriz incluso llegó a tener ingresada a su madre al mismo tiempo y en el mismo hospital. Por eso, pensando en su tranquilidad y bienestar, es posible que Ana Obregón esté sopesando seriamente desplazarse con ellos a Mallorca para pasar allí el verano, cuando se pueda empezar a viajar. Eso sí, probablemente sea después de celebrar el funeral por su hijo, que tuvo que ser enterrado de una manera íntima debido las restricciones del estado de alarma por culpa del coronavirus. A pesar de que la actriz está completamente hundida, tiene la firma intención de que familiares y amigos puedan darle el último adiós a su querido hijo en un acto que se prevé multitudinario.

Carolina Monje, rota de dolor, vacía el piso que compartía con Álex Lequio

Martín Bastos
Carolina Monje, en el entierro de Álex Lequio
Carolina Monje, en el entierro de Álex Lequio

La joven, que fue la única que asistió junto a Ana Obregón y Alessando Lequio al entierro del joven, llevaba un tiempo viviendo con él en Madrid

Si el pasado miércoles la fotografía de Ana Obregón en el cementerio frente a la tumba de su único hijo, Álex Lequio, sobrecogía, no lo hacen menos las fotografías de su novia, Carolina Monje, recogiendo sus enseres del piso que compartía en Madrid desde hacía tiempo con él. Tras la muerte de Álex Lequio hace apenas dos semanas en Barcelona, donde se trasladó en marzo para luchar contra el cáncer, un sarcoma de Ewing, que sufría desde hace dos años, sus seres queridos deben comenzar su vida sin él. Carolina Monje, la única persona que pudo asistir junto a Ana Obregón y Alessandro Lequio al entierro del joven debido a las resctricciones por el coronavirus, recogía en los últimos días junto a su hermano y varios amigos sus cosas del piso que compartía con Álex Lequio, según recoge la revista ¡Hola!

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