Más de 600 ourensanos precisaron ser hospitalizados por el coronavirus

La unidad residencial medicalizada de Piñor cerró este lunes tras dar las cuatro últimas altas de afectados por covid-19


ourense / la voz

El área sanitaria de Ourense, Verín y Valdeorras suma tres días consecutivos en los que no ha habido nuevos contagios. Desde el sábado la cifra de casos totales sigue inalterable. Un total de 1.999 ourensanos han tenido o tienen la enfermedad, de los cuales alrededor de 600 han precisado ingreso hospitalario. Eso supone que tres de cada diez personas contagiadas de coronavirus han tenido que ser hospitalizadas. Se cuentan en el cómputo los hospitales (el CHUO y los comarcales de Verín y Valdeorras) y también la residencia integrada de Os Milagros (en Baños de Molgas) y la unidad residencial medicalizada de Piñor (en Barbadás), estos dos últimos centros creados con motivo de la pandemia para dar cobertura a aquellos casos de personas mayores que no podían seguir en sus residencias (o en sus casas, que también hubo algún caso) pero no precisaban estar en un hospital al uso.

El CHUO fue el centro de referencia de la provincia, por lo que también recibió pacientes derivados desde los hospitales comarcales de Verín y Valdeorras cuando su estado de salud empeoraba y ante la previsión de que pudiesen necesitar el ingreso en la uci (por donde pasaron 29 ourensanos). Explica Ricardo Fernández, jefe de la unidad de infecciosos del servicio de Medicina Interna, que los primeros casos llegaron el 10 de marzo, y que el día 14 se desalojó la sexta planta para reservarla únicamente para pacientes coronavirus. Es la que se mantiene ahora que la curva está en caída y apenas hay ingresos, pero en el pico de la pandemia llegaron a estar ocupadas con pacientes covid también las plantas quinta y cuarta. En el día con más pacientes, había 165 positivos en el hospital de la ciudad de As Burgas. De los 318 pacientes, 71 fallecieron. La mayoría (más del 90 %) eran enfermos pluripatológicos de más de 75 años, expone Fernández.

En el hospital comarcal de Valdeorras, el servicio de Urgencias atendió a 403 con sintomatología compatible con coronavirus. A 178 los mandaron para casa y 225 acabaron ingresados, entre los cuales la PCR confirmó el positivo de 66. Un total de 23 pacientes tuvieron que ser derivados al CHUO al empeorar su situación, y 17 personas murieron en el centro. Los datos señalan a Valdeorras como la comarca más afectada por coronavirus por el número de casos y el volumen de población, apunta la directora de Urgencias del HCV, María Jesús Gurriarán. Recuerda entonces que en la residencia de O Barco hubo un contagio masivo, pero apunta también a que hubo muchos casos fuera del centro. Gurriarán señala que la situación está ahora controlada, y por eso se devolverá la planta amarilla a su lugar habitual, mientras que la azul seguirá reservada a pacientes covid así como a posibles sospechosos. El objetivo es volver a la normalidad, «pero pendientes de si hay un rebrote», dice la jefa de Urgencias. Gurriarán no lo esconde: «Tengo miedo al verano, por la población emigrante que viene en agosto, sobre todo de Madrid y Barcelona».

En el comarcal de Verín tuvieron a alrededor de 40 pacientes con coronavirus, con hasta 12 ingresos en el pico de la pandemia, apunta José María Morán, jefe de Medicina Interna del hospital. Tuvieron que trasladar a tres pacientes al CHUO. «Somos conscientes de que somos un comarcal, así que cuando la previsión de evolución es mala se van a Ourense, porque aquí no tenemos uci, aunque sí respiradores». Morán destaca que son el hospital con menor tasa de contagios entre los sanitarios, y lo achaca al buen hacer del personal, tanto de medicina como de enfermería y auxiliares, así como desde atención primaria.

Casi 150, entre Baños y Piñor

Álvaro de Castro, médico de familia y coordinador de la atención sanitaria en la residencia integrada de Baños de Molgas y la unidad residencial medicalizada de Piñor, estima que fueron 66 los afectados por covid-19 que pasaron por el primer recinto y 80 en el caso del segundo. De hecho, Piñor cerró sus puertas este lunes tras notificar las cuatro últimas altas. Tres de ellos, usuarios de las residencias DomusVi (Ourense) y San José, regresan a las instalaciones sociosanitarias, mientras que un cuarto seguirá hospitalizado en el CHUO unos días más hasta que se certifique su plena recuperación.

De Castro, que se marchaba este lunes al mediodía con algo más de alivio que en las últimas semanas, avisa de que la despedida de Piñor no implica un carpetazo definitivo a la epidemia en la provincia: «No me gusta hablar de cierre. Esto está preparado por si hubiese un hipotético rebrote. En caso de que así sea, se puede reabrir en un chasquido de dedos. Y sabemos que esto no es Ifema, pero tampoco fue ni es nuestra pretensión. Las estructuras que se habilitaron en Ourense me han parecido efectivas».

Todos a la consulta post-covid

Todos los pacientes que estuvieron hospitalizados y recibieron ya el alta ahora son llamados a una consulta post-covid que lleva tres semanas funcionando en el CHUO bajo la coordinación de Elvira González. «Hay problemas, secuelas, que hay que vigilar, porque el coronavirus lo que más afecta es al pulmón; pero también hay gente que tiene trombosis venosas, alteraciones cutáneas o depresión, sobre todo los pacientes que tuvieron que estar en la uci», explica Ricardo Fernández. Los pacientes con daños importantes en el pulmón son derivados a la consulta post-covid de Neumología.

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