Psiquiatría ya se prepara para las consecuencias de la pandemia

La ansiedad motivó las llamadas de los profesionales al servicio telefónico del CHUO

Luis Docasar, Sandra Cudeiro y Claudia García, profesionales del servicio de Psiquiatria del CHUO
Luis Docasar, Sandra Cudeiro y Claudia García, profesionales del servicio de Psiquiatria del CHUO

Ourense

En cuanto se decretó el estado de alarma, las iniciativas para ayudar, animar o, tan solo, reconocer la labor de los sanitarios empezaron a multiplicarse. La sobrecarga de trabajo que asumieron, la exposición al coronavirus o el riesgo de convivir con familiares a los que poder contagiar fueron algunas de las grandes preocupaciones con las que tuvieron que lidiar los trabajadores del área sanitaria durante los últimos dos meses y medio. Con el fin de ayudarles a gestionar y superar la situación, desde el Área de Psiquiatría del CHUO se puso en marcha un servicio telefónico de apoyo emocional al personal sanitario de toda la provincia.

«En general, las consultas estaban relacionadas con la ansiedad que les suponía la sobrecarga de trabajo y también con el miedo y la responsabilidad de contagiar a familiares con los que convivían, especialmente si se trataba de personas de riesgo», explica Claudia García. Ella y su compañera Sandra Cudeiro fueron las psicólogas encargadas de dar la atención psicológica, supervisadas por el jefe de Psiquiatría, Luis Docasar. Haciendo balance del servicio, que prácticamente está finalizado a día de hoy, explican que se encontraron con casos muy diferentes. «Hay gente que puso el modo automático, trabajaron sin tiempo para pararse a pensar en el miedo y, sin embargo, hubo otras personas a las que debido a una suma de circunstancias, su cerebro les dijo basta y tuvieron que dejar de trabajar. Hubo pacientes con los que fue suficiente una sola llamada mientras que con otros realizamos un seguimiento incluso semanal y esos son los pocos casos que quedan abiertos aún», dice García.

Las consultas fueron progresivas y en ningún momento hubo una demanda que desbordase el servicio. «Hemos tenido sobre treinta llamadas, un número muy moderado teniendo en cuenta las circunstancias, y esto es así porque era un teléfono de atención extra, a mayores del servicio rutinario de nuestra área. Nos alegramos mucho de haber puesto en marcha este servicio porque creo que hemos atendido casos que de no ser por este teléfono, se habrían perdido», apunta Docasar. El psiquiatra ourensano destaca un patrón común a la mayoría de consultas y es que estaban siempre relacionadas con patología de la ansiedad. «Los pacientes venían sufriendo de temor, de insomnio, de estado de alerta, de tensión, del estrés... pero no llegaban a tener patología propia de la depresión», dice. Si bien es cierto que esos son los diagnósticos predominantes durante las semanas más complicadas del estado de alarma, el equipo del doctor Docasar ya se está preparando para las secuelas o los problemas que puedan surgir en las próximas semanas. «Se habla mucho del estrés postraumático pero para llegar a esa fase es necesario que pase un tiempo determinado, igual que en el caso de los duelos, que vendrán, pero lo harán más adelante», aclara. Aún así, Docasar afirma que desde el departamento de la salud mental, ya se están reforzando para cuando llegue el momento de atender a esos pacientes. «Lo más normal es pensar que llegará un aumento de ese tipo de casos. Así como también consideramos que habrá un repunte de personas que retomen el consumo de drogas, con todas las patologías que estas despiertan y que el número de intentos de suicidio, que disminuyó durante el confinamiento, crezca», explica.

Por último, el jefe de Psiquiatría del Complexo Hospitalario de Ourense habla sobre las secuelas de las personas que han superado el covid-19. «Tenemos unas capacidades de resistencia psicológicas importantes y no todo el que haya pasado por un trance va a enfermar mentalmente. Algunos pueden necesitan apoyo y otros necesitarán tratamiento, pero como digo, cada persona es un mundo y para lo que sea estaremos.

El psicólogo Roberto Estévez en su negocio en Ourense
El psicólogo Roberto Estévez en su negocio en Ourense

«Creo que lo gordo en cuento a necesidad de atención psicológica aún está por llegar»

Además del servicio ofrecido por el CHUO, en Ourense surgió una iniciativa voluntaria para prestar atención gratuita a personal sanitario. El psicólogo Roberto Estévez fue el encargado de ponerla en marcha y, tal y como contaba a La Voz en marzo, no tardaron en sumarse a su propuesta compañeros de las distintas ciudades gallegas con el fin de hacer lo propio en ellas. «Lo cierto es que recibí muy pocas llamadas. Realmente fueron momentos en los que los sanitarios estaban totalmente focalizados en su trabajo, entonces sí, sufrían estrés y ansiedad, pero no eran conscientes. Creo que lo gordo en cuanto a la necesidad de atención psicológica aún está por llegar», explica Estévez.

El psicólogo ourensano ha advertido en las últimas semanas la inquietud por parte de profesionales sanitarios con respecto a la falta de responsabilidad de algunos ciudadanos, algo que en sí mismo también les está generando ansiedad. «Les preocupa que después de todo el esfuerzo realizado, la situación vuelva a peor por que la gente no cumpla las medidas de seguridad, por ejemplo, en las terrazas», dice. Aunque aclara que en el caso del servicio gratuito que mantuvo durante el estado de alarma, las llamadas que recibió hacían relación más hacia la preocupación de los sanitarios por la salud de sus familiares de riesgo.

Estévez descarta que vaya a haber una crisis psicológica pero hace dos claras recomendaciones: «No bajar la guardia en cuanto a precaución ni a seguridad, es lógico querer recuperar la normalidad pero hay que ir paso a paso; y no dejar de hacer cosas que nos agraden».

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