«Tuvimos que convencer a pacientes con cáncer para que se operasen, y a algunos no pudimos»

La cirugía se recupera progresivamente en el CHUS del impacto del estado de alarma


antiago / la voz

El bloque quirúrgico del CHUS programó este mes 974 intervenciones. Son 477 menos respecto a las 1.451 de mayo del año pasado, con un descenso del 33 %. La actividad de los servicios de cirugía se normaliza progresivamente del impacto del estado de alarma, pero aún está lejos de la situación anterior.

De momento, en el Clínico, que es donde se realiza la mayor actividad, continúa la separación de espacios para atender a pacientes afectados o sospechosos de covid-19, y al resto, ya desde la puerta de urgencias. «Hay circuitos diferentes, como si el hospital estuviese partido en dos. Se trata de que no se coincida para prevenir posibles contagios. Funcionan quirófanos específicos, además de una zona de hospitalización y para cuidados críticos para covid-19, diferentes de para el resto de pacientes. Además, en todos los casos se hace una prueba PRC antes de la operación, para confirmar que no hay riesgo de covid-19», explica José María García Prim, jefe de cirugía torácica.

Esta especialidad, señala, fue de las menos afectadas. «Desde el inicio de esta crisis no hemos dejado de operar. Las primeras cinco semanas hacíamos mayoritariamente cirugía oncológica, sobre todo de cáncer de pulmón, los casos más prioritarios de la lista de espera, en los que una demora supondría un peor pronóstico. Después empezamos a incrementar la actividad y ahora estamos al mismo nivel que antes del estado de alarma, entre 10 y 12 intervenciones semanales», explica. Este servicio no utiliza cirugía mayor ambulatoria, no han tenido que operar ningún paciente con covid-19. Además, la planta que utilizaban no se destinó para atender pacientes de covid-19, «que es una enfermedad muy desconocida. Operar un paciente con una infección activa puede ensombrecer el pronóstico, es un problema potencial», agrega.

Más problemas tuvo cirugía general y digestiva. «En marzo y abril disminuyó nuestra actividad casi un 60 %. Utilizamos parte quirófanos del Clínico y de Conxo, y a 30 de abril teníamos una demora en operaciones prioritarias de cáncer de 10 días, que es un dato fantástico para la situación. Ahora hemos aumentado los quirófanos en el Clínico y mantenemos actividad en Conxo. Comenzamos tímidamente con la cirugía mayor ambulatoria, que agiliza más la lista de espera, pues en un día puedes intervenir 5 pacientes y en el bloque quirúrgico solo uno o dos. Pero la prioridad siguen siendo los casos más graves. Este mes operamos ya algunos menos graves, aunque con dificultades», afirma Manuel Bustamante, jefe de este servicio.

Hubo pacientes que no se querían operar. «Había personas que tenían pavor a venir al hospital. Incluso a pacientes con cáncer tuvimos que convencerlos para que se operasen, pues tenían miedo a contagiarse, y a algunos no hemos podido. Ha ido todo bastante bien, sin mucho problema, con mucho control, porque un paciente con covid-19 es un riesgo muy grave. En abril hubo un problema en Conxo con un paciente que había dado negativo en la PCR», agrega Bustamante.

Aún no se realiza cirugía menor ambulatoria, «porque la distancia social no la podemos garantizar. Poco a poco iremos aumentando. Evaluamos muy bien lo que se opera, hay pacientes que tendrán que esperar. Aún no se opera por la tarde, cuando operábamos un volumen muy importante, pero acabamos mayo con buenas cifras», sostiene.

Anestesia y tres servicios tuvieron más actividad este año

Las actividad ordinaria programada en el bloque quirúrgico del CHUS fue inferior a la del año pasado, con cinco excepciones: anestesia y los servicios de cirugía torácica (efectuó 28 operaciones, 16 más), cardíaca (27, 3 más) y dermatología (29, 3 más) tuvieron algo más, y neumología repitió, con tres, informa la gerencia del área sanitaria. En mayo del 2019 se contabilizaron 617 operaciones ambulatorias y 834 no ambulatorias, y este mes fueron (hoy y mañana no hay programación) 323 y 651, respectivamente.

Las especialidades que más se resintieron son las que soportan una mayor presión asistencial. Oftalmología, que tiene la mayoría de las intervenciones ambulatorias, realizó 156 menos (286 en mayo del año pasado y 130 este mes); y traumatología, en la que la mayoría de las intervenciones son con ingreso posterior del paciente, le siguió en descenso, con 102 menos (313 en mayo del 2019 y 212 este mes). A continuación los servicios más afectados son otorrinolaringología (46 operaciones este mes, 63 menos que hace un año), ginecología (58, 47 menos), cirugía general y digestiva (145, 42 menos), neurocirugía (24, 25 menos), cirugía pediátrica (22, 34 menos), plástica (42 intervenciones, 21 menos), urología (80, 16 menos), obstetricia (7, 11 menos), angiología y cirugía vascular (45, 9 menos) y maxilofacial (24, 6 menos).

Si se tiene en cuenta toda la actividad del área quirúrgica, incluidas las intervenciones urgentes y otras diferentes a la programación ordinaria, la diferencia es mayor. Así, el Pulso do CHUS, que difunde a diario la gerencia, señala que en mayo del año pasado se superaron las 3.500 intervenciones, mientras este mes, a falta de las urgencias que pueda haber este fin de semana (suelen ser pocas), se situaron en 1.550 (suponen un 44 % menos). Claro que la diferencia es más contundente en abril: frente a más de 3.400 intervenciones totales en ese mes del 2019, descendieron a solo 870 (poco más del 25 %) en abril de este año, pues hasta el 20 de abril, cuando empezó a remontarse el período de mayor incidencia del covid-19, la actividad estuvo muy reducida. También la ocupación de camas del área quirúrgica es muy inferior aún.

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