Galicia en fase dos sin moverse de la provincia

El Gobierno veta la movilidad por toda la comunidad sin que, según la Xunta, existan razones sanitarias para ello


Toda España pasa de fase dentro del Plan para la transición hacia una nueva normalidad trazado por el Gobierno de España y el 47 % de la población del país, incluida la de las cuatro provincias gallegas, entrará el lunes en la fase dos, que levanta una serie de restricciones a la movilidad y las actividades sociales y económicas, aunque mantiene, en contra del criterio de la Xunta, el veto a la movilidad interprovincial dentro del territorio de la comunidad.

De ahí que el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijoo, acogiese ayer la decisión con una sensación agridulce. Con «ledicia», porque entiende que Galicia ya cumplía el lunes los criterios para avanzar en el proceso de desescalada y podría haber dado el salto sin esperar 14 días, pero también con cierta desazón al ver que el Ministerio de Sanidad no tiene intención de ceder ante la principal demanda autonómica sin que existan motivos objetivos para negarse.

Ya lo adelantó el miércoles el subdirector xeral de Información sobre Saúde e Epidemioloxía, Xurxo Hervada Vidal, quien dijo en la presentación del estudio de seroprevalencia que no hay motivos para impedir estos desplazamientos y ayer lo volvió a repetir Feijoo. «Entendemos que non hai ningún criterio sanitario que impida que Galicia poida ter unha comunicación entre as cidades», afirmó, al tiempo que no tira la toalla ante la posibilidad de que «isto poida mudar de aquí ao luns». De hecho, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunció que a lo largo de la jornada de hoy se publicará una nueva orden ministerial para detallar las medidas de esta fase dos. Por el momento, la referencia son las consideraciones genéricas del propio plan de desescalada y la orden SND/414/2020 del sábado pasado, que sigue dejando en el aire algunas cuestiones fundamentales, como si se amplia o no a 15 personas el máximo permitido para todas las reuniones sociales, tal como se había adelantado, y no para algunas actividades concretas.

En cualquier caso y si la orden no lo permite de manera explícita, tiene previsto plantear la demanda de nuevo en la conferencia de presidentes autonómicos del domingo, porque «se está aplicando o mesmo protocolo en practicamente todos os lugares de España e iso non ten sentido». Considera que «España ten comunidades autónomas para que as comunidades sexamos responsables e propoñamos criterios metodoloxicamente correctos e serios dende o punto de vista epidemiolóxico», porque ya anunció en su día y sigue defendiendo que «a provincia non é a demarcación correcta para unha crise sanitaria».

Si como todo parece indicar, Sanidad se ratifica en los límites provinciales hasta que esté culminado todo este proceso, la Xunta tiene un plan b, que pasa por «algunhas fórmulas que poidan mitigar esa limitación que non compartimos. Por exemplo, que se poida ir a visitar a familiares maiores a outras provincias distintas, que nas franxas limítrofes dos municipios lindeiras entre provincias haxa transferencia de persoas e de familias, ou que se poida ir a unha segunda residencia e pasar a noite porque iso dá tranquilidade» y no supone, según dice Feijoo, trasiegos importantes de gente entre unas localidades y otras.

Al margen de lo que pueda pedir la Xunta y lo que conceda o no el Gobierno, este levantamiento de restricciones tiene implicaciones importantes tanto a nivel social como económico, ya que hay algunas actividades como la hostelería que no estaban ni siquiera al ralentí y que ahora pueden ir reanudando la marcha para recuperar ingresos y empleos.

Para el ministro Illa, el hecho de que todas las provincias o en su caso las áreas sanitarias, propuestas por las algunas comunidades, hayan podido avanzar de fase es la prueba de que «el camino de la prudencia, la cautela y la seguridad ha funcionado».

Sin embargo, fue cuestionado ayer sobre el compromiso verbal al que había llegado el Gobierno con el BNG a mediados de esta semana, mediante el que los ciudadanos gallegos podrían desplazarse a un concello limítrofe de una provincia distinta a la del lugar de residencia, como sucede en el País Vasco desde hace dos semanas. «De momento no se permite la movilidad entre provincias», se limitó a responder Salvador Illa. Fuentes del BNG confían en que el grupo socialista cumpla su palabra, verbalizada a las pocas horas por Sánchez en una de sus intervenciones durante el debate del estado de alarma en respuesta al diputado nacionalista Néstor Rego: «Pronto», garantizó el presidente.

Las mismas fuentes apuntan a que a pesar de que esta apertura no conste en el real-decreto que regula la alarma, cabe la posibilidad de habilitarla a través de una orden ministerial, aunque plantean sus dudas de que finalmente se lleve a cabo en los próximos días, recordando que en las negociaciones el Gobierno llegó a acceder a la movilidad total por Galicia desde su paso a la fase 2.

Educación

Con todo, quedan por resolver algunas cuestiones básicas, como las que tienen que ver con el plano educativo. Feijoo se queja de que «hai protocolos para o menos e non os hai para o máis», como es la educación. De ahí que la Xunta considere adecuado que los alumnos que acaban ciclo y, por tanto, se titulan este año, e incluso terminan el Bachillerato para someterse a la selectividad, puedan acudir de manera presencial esas tres o cuatro últimas semanas del curso. En cuanto a las escuelas infantiles, el lunes habrá una reunión con los directores para tomar una decisión y, en su caso, elaborar un protocolo.

Ribadeo pide el tránsito con Asturias y la comunidad está abierta a estudiarlo

El alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, envió ayer cartas a Feijoo y a Adrián Barbón solicitándoles que dirijan una petición al Gobierno para que la movilidad entre Galicia y Asturias «sexa unha realidade». El regidor se basa en el artículo 9.2 de la orden por la que se flexibiliza la desescalada en los núcleos de menos de 10.000 habitantes y que dice que «de manera excepcional, cuando las particularidades del municipio o del ente local de ámbito territorial inferior al municipio así lo aconsejen, la comunidad podrá solicitar la flexibilización de otras medidas».

Incide Suárez en la estrecha relación que existe entre Ribadeo y el occidente de Asturias, «non só económica, que tamén e moi importante; ademais, afectiva, con lazos incluso familiares en moitos casos a un lado e outro da ponte dos Santos».

El presidente asturiano ya ha dicho que está dispuesto a estudiar esa posibilidad. Mientras, Castilla y León pasará por completo a la fase 1 y dejará de utilizar como unidad territorial para las áreas de salud. A partir de ahora las decisiones se tomarán por provincias.

Todo lo que se puede hacer en la fase 2

J. V. Lado

Los bares pueden abrir sus espacios interiores y vuelve el baño a las playas

La entrada de las cuatro provincias en la fase 2 del proceso de desescalada y la última orden ministerial, que flexibiliza el confinamiento en los núcleos de población de hasta 10.001 habitantes, introducen un nuevo catálogo de actividades sociales, culturales, comerciales y deportivas habilitadas. Algunas de ellas ya en vigor desde hoy para los núcleos pequeños y otras que se podrán realizar en toda la comunidad a partir del lunes.

¿Qué cambia ya hoy?

Se acaban de relajar las medidas de confinamiento para los núcleos de menos de 10.001 habitantes y con una densidad poblacional inferior a los 100 habitantes por kilómetro cuadrado. En ellos pasan a permitirse algunas actividades que estaban previstas para la fase 2. Pero no se incluyen las mallas urbanas consolidadas en las que un núcleo limite con otro y entre ambos pasen de esos 10.001 habitantes o de los 100 por kilómetro cuadrado.

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