Las banderas golpean a la primera página de apoyo al comercio local

El administrador de Compra en Lugo abandona tras volverse la página ingobernable

Pedro Ponce, con las mascarillas que vende en la tienda Agarimo
Pedro Ponce, con las mascarillas que vende en la tienda Agarimo

Lugo/La Voz

Compra en Lugo nació en Facebook en pleno confinamiento para reivindicar la capacidad de respuesta del pequeño comercio ante cualquier demanda, por muy sofisticada que fuera. La promoción de los negocios locales se truncó cuando la página, con casi 14.000 miembros, se volvió ingobernable. Su administrador abandonó la iniciativa ante los insultos, faltas de respeto y amenazas, registradas a raíz de una publicación, entre otras, de un negocio que elaboraba mascarillas con la bandera de España.

El grupo continúa activo con normas más estrictas tras el abandono de Pablo Díaz, que lo impulsó apenas un mes después de la declaración del estado de alarma como una herramienta para que el pequeño comercio se diera a conocer y se sintiera respaldado de cara a una reapertura aún incierta. Pero día sí y día también se libraban en este espacio batallas campales.

Comentarios eliminados

Una de ellas se desató cuando la tienda Agarimo, que ya había promocionado en redes sus mascarillas artesanas con motivos florales e infantiles, anunció un nuevo modelo con una pequeña bandera de España. Los comentarios a esa publicación adquirieron un tono tan hostil que el administrador decidió eliminarlos.

El uso de la página se ha restringido bajo una nueva administradora, que solo permite promocionar la actividad de pymes o autónomos o solicitar información sobre ellos. Borrará todo lo que no esté relacionado con eso.

«No voy a ir a tu tienda»

Agarimo es una pequeña tienda de la calle San Roque con 40 años de vida. El matrimonio que la gestiona no ha dejado de trabajar desde la declaración del estado de alarma porque la venta de prensa los convirtió en esenciales. Las mascarillas que elaboran de manera artesanal los expusieron a los vaivenes de un grupo de Facebook de casi 15.000 personas. Todo iba bien mientras el estampado era de flores y todo dio un vuelco cuando publicaron las mascarillas con una bandera de España.

«Hay gente que me llegó a decir ‘no voy a ir a tu tienda’, como si yo fuera un fascista», relata Pedro Ponce, propietario de Agarimo. Entre su clientela hay policías nacionales y pensaron en elaborar unas mascarillas a juego con el uniforme. Así nació la idea que después tendría una sonada repercusión en la página de Compra en Lugo.

Bandera del orgullo gay

«Como trabajo 12 horas al día no tengo tiempo para estos debates. Soy comercial, me da igual vender una cosa que otra. Si la gente demanda un artículo y yo puedo ofrecérselo, adelante», explica Ponce, que pone como ejemplo las mascarillas confeccionadas con la bandera del orgullo gay. «Si es un símbolo legal, nosotros lo hacemos», subraya.

Pero ya vaticinó que el uso de la enseña nacional traería cola: «Sí me esperaba algún problema, entonces lo hice con mucha prudencia, publiqué una foto y puse que por encargo podía poner cualquier bandera». El cruce de insultos y amenazas fue tal que el administrador de la página desistió y abandonó la iniciativa.

«Una feria con insultos»

«Los comerciantes encontraron un lugar donde los escuchaban y donde compartíamos inquietudes. Eso fue muy bueno», explica Pablo Díaz, impulsor de la página de Facebook Compra en Lugo, que abandonó tras volverse «ingobernable» por los comentarios inapropiados de una minoría de sus casi 14.000 miembros.

«Me fui porque se convirtió en una feria, había faltas de respeto, insultos y cosas que no tenían nada que ver con el comercio local. Fue un desastre», lamenta este autónomo, ilusionado con el nacimiento del grupo.

Para Díaz, abandonarlo fue «una pena» porque estaba convencido de su potencial. Sin embargo, dice llevarse una experiencia positiva: «He conocido a mucha gente interesante con la que estoy seguro de que voy a colaborar, también muchos comercios de Lugo de los que seré cliente». Ante todo, este emprendedor se queda con el espíritu que le llevó a crear la web: «Tengo muy claro que no tengo que salir de Lugo para hacer mis compras».

Webs al rescate del pequeño comercio

Lucía Rodríguez Peña
Omar Abelleira, de Senmais
Omar Abelleira, de Senmais

Varias iniciativas nacidas en pleno confinamiento quieren ayudar a las tiendas de barrio a ganar visibilidad

Demandar un producto o servicio y satisfacer esa necesidad en un negocio próximo a casa nunca había sido tan fácil como ahora. Entre las virtudes del parón empresarial por el estado de alarma habrá que contar en un futuro el despertar digital del pequeño comercio. Son varias las páginas web surgidas a raíz del confinamiento por el covid-19 que atienden en Lugo esa inquietud por dar visibilidad al comercio de barrio. Existe la sensación extendida de que la supervivencia de estos negocios repercutirá de manera beneficiosa en su entorno.

«Están empezando a perderle el miedo. Al estar encerrados en casa, muchos se han dado cuenta de que lo digital no es tan difícil y de que casi todos utilizamos el teléfono móvil como un ordenador en el que buscar lo que necesitamos», explica Pablo Díaz, autónomo e impulsor en Facebook de la página Compra en Lugo, que cuenta con 12.000 inscritos en sus dos semanas de vida.

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