Los alcaldes temen un aluvión de visitas a la costa y no saben cómo controlarlo

La cita previa se descarta para ir a la playa pero se estudian otros sistemas de control. El Concello de Ribeira comprará dos drones para vigilar los aforos y los posibles focos de incendios


Redacción / La Voz

Descartado el sistema QR de cita previa para ir a la playa. La imposibilidad de aplicarlo a la mayoría de los arenales gallegos, adelantada por los alcaldes nada más tener conocimiento de la iniciativa de la Xunta, fue ratificado ayer en la reunión telemática que el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), el socialista Alberto Varela, mantuvo con los conselleiros de Cultura e Turismo, Román Rodríguez, y de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, acompañados por la directora de la Axencia para a Modernización Tecnolóxica (Amtega), Mar Pereira. «Como controlalo?», preguntó el también alcalde de Vilagarcía en el encuentro. Y la pregunta quedó sin respuesta.

Como tampoco hubo alternativas a los problemas con los que se encuentran los concellos costeros para cubrir los costes del personal que necesitan para el mantenimiento y vigilancia de los arenales. Y eso que sospechan que se van a encontrar con dificultades. Ya en los últimos años, algún ayuntamiento renunció a las banderas azules por no poder costear los socorristas o el personal de limpieza, a lo que este verano se suma la necesidad de controlar los aforos por el coronavirus.

Pero temen, también, que desde el resto de la Península llegue un aluvión de visitantes que, atraídos por el turismo tranquilo de Galicia, huyen de la masificación del Mediterráneo y descartan coger un vuelo para ir las extranjero. «Din que vai vir moita xente, non sei como imos controlalo, é unha incógnita», se pregunta Carlos Iglesias, alcalde de A Illa. Su municipio, con 5.000 habitantes, tres agentes municipales y dos auxiliares en verano, 37 kilómetros de costa y casi un centenar de playas, recibe cada día en verano en torno a 14.000 vehículos y unas 30.000 personas. «A ver se polo menos se concreta se vai haber axudas», se pregunta el regidor, que como en años anteriores, solicitó la bandera azul para dos arenales y cuenta con tener seis socorristas. El día 7 de junio, se supone que saldrá la resolución.

Por eso los concellos, aunque rechacen el sistema de cita previa que la Fegamp considera discriminatorio para quien no maneja esas aplicaciones, piden ayuda para afrontar los controles. La Xunta recuerda que no es de su competencia, pero seguirá buscando con la Fegamp alternativas que faciliten la labor a las Administraciones locales. «O noso obxectivo é proxectar un destino seguro e facilitar o labor dos concellos durante a tempada alta», recordó Román Rodríguez.

En los próximos días habrá una nueva reunión, porque los representantes de la Fegamp creen que dentro de las plataformas que maneja el Instituto de Estudos do Territorio —como puede ser el visor de las playas de Galicia, que ofrece datos sobre la superficie exacta de cada arenal—, puede haber herramientas útiles para los concellos.

Ribeira comprará dos drones para vigilar aforos y controlar los incendios

El Concello de Ribeira comprará un par de drones para vigilar posibles aglomeraciones en las playas, así como para la prevención de incendios. La adquisición fue decidida durante la comisión de seguimiento del covid-19, donde se determinaron sus prestaciones. Los equipos deberán contar con altavoz para que se pueda advertir a los usuarios de la playa que deben separarse si las cámaras de infrarrojos detectan que hay una concentración que puede ser peligrosa. El Concello solicitará presupuestos, pero se estima que el desembolso de cada uno ascenderá a tres mil euros, informa Ana Gerpe. El control de aforos mediante drones es una medida que estudia también el Concello de Sanxenxo, mientras que en A Coruña no descartan las cámaras de videovigilancia para informar de la ocupación en tiempo real a través de la web municipal.

Los barcos de pasaje, con aforo limitado, esperan permiso para volver a navegar

La central telemática de reservas para visitar las islas del Parque Nacional Illas Atlánticas está bloqueada desde que empezó la pandemia. La Xunta ya había restringido el número de desplazamientos a los archipiélagos protegidos de Galicia. Entre esas medidas y las impuestas por el coronavirus, las navieras que viven de trasladar turistas desde la costa gallega a las islas Cíes, a Ons, a Sálvora o a Cortegada desconocen cuándo volverán a trabajar ni en qué condiciones, aunque los barcos ya se están adaptando a las medidas de seguridad e higiene, con la separación de metro y medio entre pasajeros y el acopio de geles y mascarillas.

Con la entrada de Galicia en la fase 1, las embarcaciones de recreo ya pueden fondear en las inmediaciones de las islas, pero no fondear ni bañarse en sus playas. Si la comunidad pasa el lunes 25 a la fase 2, es de suponer que tanto los viajes como las estancias en las islas protegidas quedarán permitidos, pero se desconoce todavía cuáles serán las limitaciones de aforo de las embarcaciones. La Xunta envió una carta al Estado preguntando por el cupo en los barcos de pasaje, pero de momento, no tiene respuesta.

Desde que se declaró el estado de alarma, solo están autorizados a ir a Ons los vecinos que están identificados en el cupo, al tratarse de personas cuya primera o su segunda residencia figura en la isla. La Xunta, antes del estado de alarma, recortó de 800 plazas a 300 las autorizaciones del cupo vecinal, lo que provocó el encierro de un grupo de personas en el Concello de Bueu. Con todo, la Administración autonómica se comprometió a restablecer las 800 plazas pactadas con los residentes, si bien ahora todo está a expensas de las restricciones por la crisis sanitaria.

Controles en Areoso

También es una incógnita cómo se van a limitar los aforos en islotes como el de Areoso, un espacio que administrativamente depende al Concello de A Illa pero que al ser zona protegida está controlada por la Xunta. Hasta ella solo se puede acceder con kayak o embarcaciones de vela; es decir, con medios sin motor. Pero las restricciones y los controles en un espacio que, además, es rico por sus yacimientos prehistóricos, están por decidir.

La Xunta quiere que el acceso a las playas de Galicia se regule por cita previa

La Voz
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A la playa en Galicia con cita previa La Xunta prepara una herramienta para que los concellos la usen de forma voluntaria para controlar el aforo. Funcionaría con códigos QR, de forma similar a la usada en As Catedrais

El Gobierno autonómico pondrá a disposición de los ayuntamientos una plataforma para gestionar el aforo y la seguridad de los arenales similar al que se usa en As Catedrais

El ansiado retorno a las playas tendrá miga. La Xunta pretende organizar el acceso a los arenales gallegos mediante cita previa por Internet a través de una plataforma que presentará a todos los ayuntamientos. Los ciudadanos que deseen ir deberán obtener una acreditación que permitirá la entrada en la playa determinada y en la fecha seleccionada, con, con un mecanismo similar al empleado en la playa de As Catedrais.  Es decir, cada arenal dispondrá de un aforo máximo de visitantes y quienes deseen acceder deberán reservar plaza en una plataforma que generará un código QR que cada persona presentará a la hora de entrar.

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