La refinería invierte 29 millones de euros en construir una unidad que mejorará la producción de propileno

La Voz A CORUÑA

SOCIEDAD

Entre otros equipos se instalará una columna de cerca de 80 metros de altura en Nostián

19 may 2020 . Actualizado a las 20:53 h.

La refinería de Repsol en A Coruña ha iniciado hoy la construcción de una nueva unidad de obtención de propileno grado polímero que permitirá mejorar la competitividad y eficiencia del complejo industrial, uno de los principales motores de la economía gallega.

Los trabajos consistirán en la instalación, entre otros equipos, de una columna de cerca de 80 metros de altura que se ubicará en el área de Nostián del complejo industrial. Hoy se realizará el traslado del primero de los dos tramos que conforman la columna de la nueva unidad desde el puerto exterior de Langosteira hasta el complejo industrial, donde se procederá a su instalación.

Para la realización de este proyecto la refinería coruñesa invierte 29 millones de euros con el objetivo de aumentar la producción de propileno del complejo industrial un 35% y revalorizarlo con un aumento de su calidad en pureza, alcanzando una producción anual estimada de 81.000 toneladas de propileno en grado polímero.

El propileno grado polímero es utilizado en la industria química como materia prima para la elaboración de polipropileno, que a su vez sirve como base en la fabricación de una gran variedad de productos de la vida cotidiana, como material sanitario papelería, industria textil, embalajes o envases, entre otros. El plazo previsto para la ejecución de la nueva unidad es de 8 meses.

Apuesta por el futuro

Esta nueva inversión se suma a los trabajos ya realizados en la última parada de mantenimiento, finalizada hace unas semanas, que han contado con un presupuesto de 64 millones de euros y se han centrado en mejoras de eficiencia energética y medio ambiente.

En concreto se han llevado a cabo tres proyectos que han permitido la reducción de emisiones de dióxido de carbono y partículas en la unidad de FCC (Craqueo Catalítico Fluido), realizando mejoras tecnológicas en la planta y adaptándola a la última normativa europea existente. Este nuevo proyecto es un ejemplo del compromiso de Repsol con el futuro y la mejora de la competitividad nacional e internacional de la refinería coruñesa.