Los «Nostradamus» que se adelantaron al covid-19

Iago García
Iago García REDACCIÓN | LA VOZ

SOCIEDAD

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: cartel de la película «Contagio» (2011), ilustración de un semanario italiano (1962), Imanol Arias y Anne Igartiburu en las campanadas de 2012, extracto de la novela publicada en 1981 «Los ojos de la oscuridad», dibujo extraído de «Ásterix en Italia» (2017) y frame de la película surcoreana Virus (2013)
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: cartel de la película «Contagio» (2011), ilustración de un semanario italiano (1962), Imanol Arias y Anne Igartiburu en las campanadas de 2012, extracto de la novela publicada en 1981 «Los ojos de la oscuridad», dibujo extraído de «Ásterix en Italia» (2017) y frame de la película surcoreana Virus (2013)

La película Contagio de Steven Soderbergh, el libro Los ojos de la oscuridad de Dean Koontz, un rival de Astérix y Obélix llamado «coronavirus» o una serie surcoreana rodada en 2018, son algunas de las inquitantes profecías que predijeron un virus extremadamente contagioso y desconocido

19 may 2020 . Actualizado a las 15:50 h.

23.55 horas. 31 de diciembre de 2012. Puerta del Sol. Madrid. Desde uno de los balcones que dan a la plaza donde tradicionalmente miles de personas reciben el nuevo año la presentadora Anne Igartiburu e Imanol Arias lucen sus mejores galas para dar las 12 campanadas. Nuestro país, según los datos macroeconómicos que citan diferentes expertos en las noticias de entonces, parece que quiere empezar a salir del letargo de una recesión económica y es cuando ella comenta: «Si estuviéramos en el 2020, quien sabe, ya habría pasado gran parte de la crisis que estamos pasando ahora». Es justo después cuando llega la respuesta de Arias, en forma de aterradora profecía, teniendo en cuenta que la pronunció hace más de 7 años: «Y estaríamos empezando la siguiente, con una nueva forma».

Nadie contaba con que Antonio Alcántara nos hubiera avisado de la que se nos vendría encima. Y eso que la serie que lo ha colado en todas las casas de España se llama Cuéntame. ¿Por qué sabía Imanol Arias en 2012 que iba a haber una crisis ahora? Y lo que es todavía más sorprendente, ¡cómo es posible que supiera que iba a tener una «nueva forma»! Porque sí, la crisis que sucede al coronavirus, no llega por un cataclismo de los mercados -como lo fue la de 2008 por la quiebra de la financiera Lehman Brothers-, ni por una guerra, como las anteriores recientes en el mundo occidental.

Está claro que el actual contexto de incertidumbre alimenta las teorías conspiranoicas. Pero si esto fuese Cuarto Milenio, Iker Jiménez tendría varias pruebas para demostrar que han sido varios los profetas del coronavirus. Dejando el anuncio de lo que se avecinaba por escrito, rodado en celuloide, publicado en prensa o dibujado en cómic. No son cuñados en Nochebuena. Hablamos de autores reputados. Ya en 1962, un semanario de actualidad italiano, «Domenica del Corriere», decidía imaginarse el mundo 60 años después. La ilustración de Walter Molino, contemplada hoy, deja un asombroso parecido con unas calles pobladas de mascarillas, distancias de seguridad y jóvenes en patinetes eléctricos. En 2022 las personas iríamos por la calle en una especie de deslizadores carenados para protegernos de los demás y no tendríamos posibilidad de contacto con otros transeúntes ¿Casualidad?

En 1962, una ilustración en el semanario italiano «Domenica del Corriere», fabula sobre cómo será la sociedad medio siglo después. En 2022 la gente viajaría encapsulada en una especie de patinetes carrozados, sin contacto próximo entre personas
En 1962, una ilustración en el semanario italiano «Domenica del Corriere», fabula sobre cómo será la sociedad medio siglo después. En 2022 la gente viajaría encapsulada en una especie de patinetes carrozados, sin contacto próximo entre personas

Más reciente es el ejemplo que dejaron publicado en 2017 los dibujantes René Goscinny y Albert Uderzo -este último recientemente fallecido-, pareja creativa que ideó a Astérix y Obélix. En la obra Ásterix en Italia ambos galos salen victoriosos de la «gran carrera transitálica» en la que se miden a un tal... «coronavirus», un personaje tramposo caracterizado con máscara dorada y cuyo carro romano es empujado por caballos negros ¿Casualidad?

«Coronavirus», personaje al que se miden Astérix y Obélix en el cómic publicado en 2017 «Astérix en Italia»
«Coronavirus», personaje al que se miden Astérix y Obélix en el cómic publicado en 2017 «Astérix en Italia»

En otras páginas, en este caso en las de la novela de 1981 Los ojos de la oscuridad, de Dean Koontz, el augurio es ya tan similar al de la pandemia actual que da pavor. El autor ubica, en el contexto de la Guerra Fría y en la ciudad china de Wuhan, un laboratorio encargado de fabricar un virus letal, denominado «Wuhan-400», que sería empleado como arma biológica por los chinos. Solo tres años antes, otro autor clásico de la novela fantástica de terror, Stephen King, publicaba Apocalipsis, que también trata sobre la creación de un virus gripal que acabaría con la extinción de la humanidad ¿Casualidad?

En 2011, Steven Soderbergh dirige Contagio, una película coral en la que una sucesión de personajes acaban infectados por un virus. El metraje empieza cuando Beth (Gwyneth Paltrow) regresa a su casa en Estados Unidos de un viaje de trabajo a Hong Kong. Si aún no lo has visto, te dejamos el tráiler, pero como adelanto, la cinta se anticipó -y mucho- a la pandemia. La enfermedad protagonista, por ejemplo, tiene origen animal... Y hasta aquí los spoilers (la tienes en HBO) ¿Casualidad?

Por último, desde Corea del Sur, llegan otros dos ejemplos audiovisuales. Uno es la película Virus, de 2013, en la que todo un distrito se mide a una enfermedad transmitida por vía respiratoria y que mata a sus víctimas en solo 36 horas. Otro, la serie My Secret, Terrius, en la que un virus ha sido mutado para ser utilizado como arma bacteriológica con una elevada tasa de mortalidad ¿Casualidad?

Si tú también conoces más profecías de este tipo, no dudes en dejarnos tu comentario. O para ti todo esto es simplemente... ¿Casualidad?