Sanidad se afana en detectar todos los contagios que quedan por diagnosticar

España baja de la barrera de los cien fallecidos diarios y registra 421 nuevos casos


redacción

España acaba de bajar de la barrera simbólica de los cien fallecidos diarios por el covid-19. Fueron 87 en 24 horas, la cifra más baja desde que la enfermedad irrumpió ya como epidemia en el país y que eleva el total de víctimas confirmadas a 27.650.

Aun con el conocido efecto fin de semana, que hace que se notifiquen menos casos de los que realmente se detectan, el número de nuevos contagios confirmados por PCR también se ha reducido y de manera significativa: desde los 539 a 421. Son, por tanto, un total de 231.350 las personas infectadas verificadas mediante esta técnica, que elevan el global hasta 277.719 (si se contabilizan también los positivos por test de anticuerpos).

Este control de la epidemia y la progresiva reducción de su impacto hacen que ahora los objetivos del sistema sanitario sean otros: «La detección precoz, la capacidad para hacer diagnósticos a pacientes sospechosos, la positividad de las muestras y la capacidad de reacción lo más rápido posible ante cualquier foco de transmisión», según explicó ayer el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón.

A su juicio, el país «está muy cerca del objetivo final de acabar con la transmisión, al menos temporalmente y a la espera de esos posibles rebrotes», que espera Simón que no sucedan. Ese nivel de contagio —aunque siempre existe «la duda de si lo que estamos detectando es lo que realmente está pasando»— permite pensar, según el epidemiólogo, «que se va en la buena dirección», porque el nivel de transmisión es muy bajo y se localiza fundamentalmente en los centros sanitarios, de donde proceden buena parte de los nuevos positivos detectados.

Ahora bien, «es muy posible que todavía haya algunas cadenas de transmisión que no hemos podido identificar», admite Simón, y ahí es donde se centran los esfuerzos de Sanidad y de las comunidades autónomas, que son las que realmente trabajan sobre el terreno en este campo. De ahí que se haya cambiado de manera importante el modelo de seguimiento epidemiológico y a partir de hoy se vaya a modificar también la manera en la que se ofrece la información para adaptarla al día natural.

Hasta la fecha los informes —con los datos que elaboran las autonomías y difunde el ministerio— recogían parámetros como los nuevos casos, los muertos o los curados hasta las 21 horas del día anterior. Sin embargo, ahora abarcarán de las 00.00 a las 24 horas de cada jornada y se presentarán ya no por las mañanas, sino por las tardes. Sanidad quiere tener así margen para estudiar los datos con las comunidades, en caso de que sea necesario, porque la clave de todo está en anticiparse ante cualquier indicio que pueda apuntar a que existe un foco y se avecine un rebrote en algún territorio.

Únicamente seis más en Madrid

Entre tanto, con los datos que se han publicado, la situación es muy parecida a la observada durante los últimos días, por más que haya asuntos que responden más al sistema de notificación y a la propia estadística que a la realidad del covid-19. Por ejemplo, Madrid dio cuenta de tan solo seis casos en 24 horas cuando fue el epicentro de la epidemia en el país y aún en los últimos días seguía entre las comunidades con más infecciones nuevas. La razón estriba en que hace varias jornadas que los resultados de las pruebas PCR que va recibiendo se los adjudica al día en el que fueron realizadas. En otras palabras, en lugar de aumentar los casos en el último día, estos se van incrementando en la serie histórica.

Los jóvenes que quieren infectarse para inmunizarse son un peligro, advierte Simón

El director del CCAES también quiso salir al paso de una idea que ha alcanzado cierto predicamento en algunas capas de la población, la de contagiarse para generar inmunidad contra el coronavirus, que puede implicar graves riesgos para el conjunto de la población.

«El que un joven pase la enfermedad no es un problema individual o personal. Una persona joven enferma, o asintomática aunque esté infectada, puede transmitir el virus a muchas otras personas. No sabemos a quién vamos a transmitir, por lo que este aspecto de ‘‘mejor paso la enfermedad y así yo ya estoy inmunizado'' creo que en una enfermedad que afecta a la sociedad entera —y sabiendo que hemos tenido casi 28.000 fallecidos— no deberíamos planteárnoslo. Esta teoría de ‘‘vamos a pasar la enfermedad y los demás no son problema mío'' yo creo que no es ni la más solidaria ni probablemente la más prudente», reflexionó el epidemiólogo preguntado al respecto.

De hecho, ahondó, si se hubiese seguido esa teoría desde el inicio de la epidemia, según los modelos predictivos que había en aquel momento, en España morirían por el covid-19 entre 250.000 y 300.000 personas.

El virus en las superficies

Al respecto del último comunicado de la Organización Mundial de Salud respecto a que no se han detectado infecciones por el coronavirus a través del contacto con superficies, Simón afirmó que «no poder demostrar algo no implica que no exista; se ha demostrado en otras enfermedades parecidas y probablemente exista», así que, dijo, conviene mantener las precauciones.

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