Día de las Aves Migratorias de la mano de Voz Natura

CRISTÓBAL RAMÍREZ

SOCIEDAD

11 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Una de las ventajas de haber estado confinados de manera radical —sí, ha habido ventajas también— es que ha estimulado la inventiva. Ningún profesor que participa en Voz Natura se ha quedado cruzado de brazos esperando a que se pudiera salir o a que vuelvan las clases presenciales. Algunos con problemas derivados de la insuficiente señal de internet, pero echándole horas, ánimo e ilusión. Que se lo digan a Xulio López y Lara Vázquez, de la Asociación Grupo Scout Ilex, de Ourense, que participa en Voz Natura, una iniciativa de La Voz de Galicia desarrollada por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre que cuenta con el patrocinio de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, la Diputación de A Coruña, la Fundación Alcoa, El Corte Inglés y la Fundación Ramón Areces. Por cierto, que Voz Natura no termina este año en junio, sino que se prolonga. O sea, que los proyectos se retomarán en septiembre, cuando empiece el curso y los alumnos vuelvan a las aulas. Así, dispondrán del primer trimestre para finalizar trabajos pendientes, como limpiezas de ecosistemas, plantaciones, etcétera.

En esa asociación ourensana han hecho de todo. Y en este capítulo entran las manualidades con objetos y materiales inservibles que ya había en las casas. Como entra también un campamento virtual —«Pequenos retos para mantelos activos e en contacto», apunta Xulio López— en el que hubo que hacer la colada y cocinar un día para la familia como habría habido que cocinar en un campamento de los que hasta ahora eran normales y corrientes. Y se apoyaron en las redes sociales, sobre todo en Facebook. La última por ahora la desarrollaron este fin de semana que acaba de terminar.

Como el sábado era el Día Internacional de las Aves Migratorias, un grupo de algo más de dos docenas de muchachos fabricaron comederos para los pájaros, que instalaron en los balcones, terrazas y el que tenía jardín, en el jardín. Además, muchos salieron en el horario permitido a observar las aves llevando consigo prismáticos y una guía del Concello. Y se afanaron en identificar las especies más comunes de las que veían. «É certo que esta observación directa, aquí en Ourense, non permite ver moitas aves migratorias, pero así se vaninteresando pola natureza», apunta Xulio López.