«Alguna ventaja teníamos que tener los que vivimos tan lejos del centro»

Así ven la libertad horaria para salir a la calle residentes de las parroquias que ya no están sometidas a las franjas

Abel vive en el final de A Coruña hacia Arteixo, con vistas a la refinería
Abel vive en el final de A Coruña hacia Arteixo, con vistas a la refinería

A Coruña / LA Voz

El núcleo de Bens es una de las trastiendas de la ciudad de A Coruña. Si no fuera por las vistas a la refinería, cualquiera pensaría que está en una aldea y no en una ciudad de 245.000 habitantes. La Xunta ha entendido que la parroquia de San Pedro de Visma, a la que pertenece Bens, puede saltarse los tramos horarios. «Aquí el confinamiento ha sido bastante cómodo, pero si podemos salir sin mirar el reloj, mucho mejor», señala Abel Vázquez, vecino de una de las casas que corona un pequeño barrio de cuestas estrechas y urbanización caótica. El nombre de Bens se hizo tristemente famoso por el derrumbe de su vertedero en 1996, al otro lado de este núcleo, que dispone muy cerca de una pequeña playa. Aquí constataron las ganas de caminar de los coruñeses el primer día que se permitió hacer deporte. «Esto parecía la calle Real, y desde casa veíamos la carretera de la refinería llena de ciclistas, era espectacular, nunca vimos tanta gente pasar por aquí», añade Abel, padre de una niña de 6 años que hoy podrá elegir la hora que quiera para salir a dar un paseo, si bien el margen de un kilómetro no da para encontrarse con muchas personas.

«Alguna ventaja teníamos que vivir los que estamos en esta esquina, aunque no sea por muchos días, poco tiene que ver esto con el centro de la ciudad», señala Abel en relación a la densidad de población. Y es que en este núcleo viven apenas dos centenares de los 3.167 vecinos que suma la parroquia de Visma, la única de la ciudad con menos de los 5.000 exigidos para librarse de los horarios. Con todo, Visma se encuentra muy cerca del barrio de Los Rosales y su principal núcleo de casas está próximo a la ronda de Outeiro, por eso el Ayuntamiento de A Coruña se resistía al principio a que fuese incluido en la lista elaborada por la Xunta.

Los comerciantes ven más movimiento de gente en la calle
Los comerciantes ven más movimiento de gente en la calle

«Últimamente vemos paseando a mucha gente que no es de aquí»

alejandro martínez

Los vecinos de Bembrive están contentos de poder salir a la calle sin necesidad de mirar el reloj para saber si es o no su hora. José Manuel Alonso, uno de los 4.700 vecinos de esta entidad local menor, lo ve lógico porque «aquí no se junta mucha gente, no hay problemas de aglomeraciones porque las casas están dispersas. Esto no es Vigo, creo que solo hemos tenido un caso de coronavirus», afirma.

La medida beneficia a los pocos comercios de la zona. Hay abierta una tienda de productos agrícolas, otra de alimentación, un estanco y una panadería. Pepi, que atiende en la panadería, sí ha notado más movimiento en su negocio desde que no hay horarios de salida. «La gente se mueve más y entra más a comprar, pero muchos vienen sin mascarilla», afirma. Incluso llega gente de otras parroquias. «Vengo de Beade y esta tienda me queda más cerca. No entiendo por qué nosotros no podemos tener liberad de horarios», afirmaba Antonio Alonso.

Mari Carmen Fernández, presidenta de la asociación de mujeres Lúa, comenta que le llama mucho la atención la gran cantidad de bicicletas que se observan a las horas en las que los ciudadanos de Vigo pueden salir a hacer deporte. Y otra curiosidad: «Vemos por aquí muchísima gente que no conocemos», afirma.

Algo que tiene muy enfadados a los vecinos de Bembrive es que la única sucursal bancaria, de Abanca, solo abre dos días a la semana y los empleados no dejan pasar a ningún cliente dentro de la oficina. Atienden desde la puerta y las colas se hacen interminables para las personas de la tercera edad. «Nos hemos quejado ya dos veces a la central, pero no nos hacen caso», afirma Mari Carmen, que desde su asociación ha repartido pantallas protectoras para muchos vecinos y comerciantes del pueblo cedidas por una empresa.

Adrián Martínez, a lomos de su caballo Macareno, de pura raza gallega
Adrián Martínez, a lomos de su caballo Macareno, de pura raza gallega

«Era unha animalada que os cabalos non puidesen pasear»

Las reses engordaron durante el confinamiento y tienen que ponerse en forma de nuevo

x. ameixeiras

Los caballos también engordaron con el confinamiento. Adrián Martínez Oreiro es el presidente de la Asociación Cabalar Monte Faro, de Vimianzo. Durante el estado de alarma no pudo pasear con tres ejemplares. Es un contrasentido para él. Solo podía sacarlos a pastar cerca de la cuadra.

Esta semana, «por fin», pudo reanudar sus paseos ecuestres. Tras consultarlo con la Guardia Civil. Como Vimianzo tenía más de 5.000 habitantes, solo podía hacerlo al atardecer con una de sus dos monturas, pues la tercera, Castellana, una yegua cruzada, está recién parida.

Después del parón, los ejemplares cogieron peso, a causa del sedentarismo. «O primeiro día, pasáballe como ás persoas. Engordara e suaba moito», cuenta sobre el paseo a lomos de Macareno, un pura raza gallega que concursa en la Copa Galicia, también suspendida. Adrián no le ve sentido a que durante el confinamiento no se pudiesen sacar los equinos a los montes, mientras que a los perros sí. «Era unha animalada que os cabalos non puidesen pasear», comenta.

Ahora ya puede salir a cualquier hora y hace unos diez kilómetros de cada vez. Es muy importante para él y sus compañeros porque la asociación tiene ejemplares libres en los montes y hay que darles de comer, atender partos y otros cuidados. «Resulta que podiamos ir darlle de comer ás bestas indo nos coches, pero non podiamos ir a cabalo. No monte, só, non contaminas a ninguén nin se pon nada en risco», explica. Además, para atender las reses entre los tojos no se puede ir en coche, pero sí montado. La posibilidad de salir a todas las horas es muy buena para el colectivo. Él va unas veces a lomos de Macareno, y otras, con Boleta, también de raza gallega. Ambas monturas tienen una gran experiencia en reunir caballos mostrencos para la Rapa das Bestas.

El hecho de que, hasta ahora, los caballos hayan estado excluido de los paseos es porque, en su opinión, los políticos o quienes deciden «non pensan no rural», algo que él y sus compañeros de Monte Faro llevan muchos años sufriendo para mantener la cabaña de caballos mostrencos en los montes de Vimianzo. Su empeño evitó la extinción.

La Xunta comunica a los concellos las 1.400 zonas libres de franjas horarias

José Manuel Pan
Gente paseando, a pie y en bicicleta, en Vilagarcía
Gente paseando, a pie y en bicicleta, en Vilagarcía

Los alcaldes, que hasta el viernes por la tarde no tuvieron la relación de las parroquias sin limitaciones, piden concreción y recomiendan prudencia «para non poñer en risco a saúde»

Después de toda una mañana de incertidumbres, de preguntas y de enfado de los alcaldes, la Xunta envió, a media tarde del viernes, a la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) la lista con las 1.428 parroquias en las que habrá libertad de horarios para pasear y para hacer deporte. Desde la Vicepresidencia de la Xunta explican que la lista fue elaborada «despois do encargo da delegación do Goberno, onte [por el jueves] a última hora da tarde». Y añade un reproche al tener que elaborar esa lista, no como en Asturias, «onde se acordou que fosen as corporacións municipais as que determinaran que núcleos estarían exentos das franxas horarias». La Xunta deja en manos de los alcaldes el mantenimiento de las restricciones en las parroquias que no guarden separación suficiente con los cascos urbanos, como sucede en muchos casos en Galicia, donde hay núcleos prácticamente absorbidos por la expansión urbanística.

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