Las librerías se preparan para una apertura escalonada a partir del lunes

Los libreros aseguran que la cita previa «no encaja en el placer de hojear los libros para elegir un título»


santiago / La Voz

El placer de pasearse entre las estanterías, hojear un libro y percibir el olor de las páginas «non encaixa coa cita previa», comenta Nathalie Budiño, de Os Mundos de Carlota. La librera, especializada en el mundo infantil, se muestra sorprendida «e moi agradecida á xente que chama e fai encargos. Son unha inxección de adrenalina que dá forza para manter a esperanza de saír adiante». Budiño pospone unos días la apertura: «Aínda que agradezo e atendo todos os pedidos, prefiro agardar a final de mes para que a xente poda volver ao local».

Los libreros consultados creen que la apertura de los establecimientos no será real hasta el próximo lunes, cuando ya sea posible entrar en los comercios. Pero en Couceiro advierten que «mentres a xente non poida moverse vai ser difícil arrancar. Iso será a final de mes, se todo vai ben». Pablo Couceiro confía en que la coincidencia con la semana de las Letras Galegas anime la compra de libros: «Estes días estamos actualizando cousas, pero pensamos que ata fin de mes non veremos movemento».

Mercedes Corbillón, de Cronopios, se mueve entre la «incertidumbre y la ilusión, porque es casi como volver a la vida». Aunque no hay muchas reservas de cita, les llamó la atención la de un señor que reservó una para su mujer, «para que tenga la librería para ella sola y compre todo lo quiera. Es un regalo especial».

Los pedidos a domicilio fueron testimoniales y de clientes habituales

Los libreros mantuvieron la línea abierta con sus clientes, pero los pedidos no se movieron como cabría esperar después de un período largo de cierre. «Algúns fixeron algún pedido, pero teño que recoñecer que as plataformas poden dar máis vantaxes ca nós. Enviar un libro de 15 ten un custo de 5. O que fixemos foi repartir os portes, pero non houbo moitas cousas», señalan en Couceiro. Su especialización en literatura en gallego les permitió «coller algúns pedidos especiais de xente que quere ler en galego e vive fóra. Fixemos varios pedidos a Madrid e Barcelona», detalla.

Manuel Salvado, de Gallaecia Liber, una librería centrada en el público universitario y con venta de prensa diaria, abrió el negocio durante todas las semanas del confinamiento. «No se vendió nada. No hay gente por la calle, y las librerías, salvo pedidos especiales, necesitan a gente moviéndose y paseándose entre los libros». El cierre de la Universidade fue otro escollo: «Cada vez estamos más golpeadas por la crisis, e Internet funciona para las plataformas de libros».

Nathalie Budiño se encargó ella misma de llevar los libros de los encargos de sus clientes. «Cando son de cerca, de Santiago, lévoos eu. Pero tampouco houbo para fóra. Algúns pedidos son de título concretos, e noutros casos fago unha selección que mando por WhatsApp para que elixan, pero non é o mesmo que tocar o libro». Algunos clientes le sugirieron que pusiera en marcha bonos para comprar libros después del confinamiento. «Aínda que agradezo as mostras de apoio, e esta é unha interesante, eu estou recibindo a axuda aos autónomos, e prefiro esperar á apertura. Quero ver a xente na libraría, cos libros». Budiño se mostró entristecida ante el cierre que acaba de anunciar la librería Chan da Pólvora, «un veciño máis de San Pedro».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

Las librerías se preparan para una apertura escalonada a partir del lunes