La fiebre por el deporte amenaza con saturar a unas ya atareadas clínicas de fisioterapia

La demanda aumentó a causa del teletrabajo en los centros que reabrieron tras adaptar en tiempo récord el protocolo sanitario

Eva Brey, directora de la Clínica Artros, habla del reto que supuso adaptar los protocolos en tiempo récord
Eva Brey, directora de la Clínica Artros, habla del reto que supuso adaptar los protocolos en tiempo récord

Santiago / La Voz

El Boletín Oficial del Estado (BOE) abrió la puerta este domingo a la reanudación de la actividad a partir del día siguiente en las clínicas de fisioterapia, y en Compostela una pequeña parte de ellas abrían sus puertas de nuevo esta semana tras adaptarse al protocolo sanitario en un tiempo récord. En algún caso, tienen completa la agenda de citas durante la primera quincena. La demanda es alta, según confirman distintas fuentes consultadas, y temen a que la reciente fiebre por el deporte desatada por el confinamiento termine de saturar la actividad asistencial, ya de por sí ajetreada en estos momentos.

Por ahora, indican, el desenfreno deportivo tras el parón entre habituales y personas que no están acostumbradas a la actividad física, no está teniendo una repercusión directa. Sin embargo, los fisioterapeutas advierten que en breve llegarán «muy probablemente» un buen número de lesiones derivadas de malas prácticas.

El aumento en la demanda que ya se ha notado es el que tiene que ver con el teletrabajo. Es el caso, entre otros, de muchos profesores acostumbrados a dar sus clases de pie o levantándose para pasear y que ahora frente a la pantalla gran parte del día. «Exige pasar muchas horas sentado y se resiente es la espalda, sobre todo las cervicales. Vienen con cefaleas tensionales e incluso migrañas», señalan desde la clínica compostelana CyC Fisioterapia, donde empezaron a trabajar el lunes. A este perfil de pacientes se unen otros con patologías previas, sobre todo del sistema muscuesquelético, que suelen hacer fisioterapia de mantenimiento y «empiezan a resentirse después de tanto tiempo en casa sin ella».

Se acumulan, en tercer lugar, aquellos pacientes que tenían que empezar su rehabilitación en la sanidad pública y al pertenecer al grupo de riesgo se ha suspendido para evitar un posible contagio en los hospitales. «No son necesariamente de riesgo por patologías críticas, sino, principalmente, mayores que necesitan moverse después de una inmovilización, ya sea por una caída, una fractura o una operación», apuntan desde la Clínica Artros.

Encarecimiento del material

Los centros de fisioterapia que ya han reanudado el servicio asistencial, hablan de que «había mucha incertidumbre sobre cómo aplicar los nuevas medidas de protección frente al covid-19», aunque «la gente está aceptándolas muy bien. Está muy receptiva y, de hecho, lo agradecen». Entre ellas, se extrema la limpieza, se trata de evitar la sala de espera y el contacto con otros pacientes o con un profesional que no sea el que lo va a atender, se pide a los clientes puntualidad, que no lleven accesorios y el uso de mascarilla, que no utilicen el aseo ni zonas comunes si no es imprescindible, se desinfectan entre cada sesión las superficies sensibles y de forma diaria de uniformes... Uno de los primeros problemas de la vuelta al trabajo, lamentan los fisioterapeutas, es el encarecimiento de ciertos materiales, como un 300 % en las mascarillas FFP2.

«Estamos desbordados desde que abrimos»

Desde el inicio del estado de alarma, una de las mayores preocupaciones del ciudadano de a pie ha sido cómo mantenerse en forma. Muestra de ello es que la búsqueda de bicicletas en Google se disparó un 138 % en España. Buena cuenta de ello pueden dar en Oliveira Bike Solutions. El negocio, que lleva 27 años en Santiago, reabrió esta semana y asegura Francisco Javier Oliveira -copropietario junto a su hermano José Manuel- que su sector «es de los menos afectados por el coronavirus. La gente hace cada vez más deporte y toda esta situación está incentivando más aún el uso de bicicletas».

«¿Las reparaciones? Estamos a tope y desbordados desde que abrimos. A la gente de siempre se le une la que ahora se le da por andar en bici y todos tienen prisa por hacerlo. Es algo que ya nos esperábamos porque nos contactaron muchos clientes habituales con urgencias desde que se supo se podía volver a trabajar», añade el empresario. Constata, además, que «se notó un aumento del interés y en estos días preguntan mucho por las bicis de montaña y las eléctricas», aunque en ventas se materializaron solo algunas para niños. «Lo más se demandó fueron rodillos para entrenar en casa y no hay stock. Hablamos con varios proveedores y te dan un plazo de un mes o algo más, y con reserva». Los hermanos Oliveira están trabajando de sol a sol y han puesto en marcha un servicio de recogida y entrega a domicilio.

Eva Brey, directora de la Clínica Artros, habla del reto que supuso adaptar los protocolos en tiempo récord
Eva Brey, directora de la Clínica Artros, habla del reto que supuso adaptar los protocolos en tiempo récord

«Nos están llamando muchos pacientes nuevos»

Eva Brey, directora de la Clínica Artros, es de las que profesionales que advierte que las consecuencias de la fiebre por el deporte «vendrán después». No obstante, constata que, «desde que se soltó el bombazo diciendo que ya podíamos abrir, nos están llamando muchos pacientes nuevos, sobre todo como consecuencia del teletrabajo», si bien es cierto que se está dando prioridad a las citas ya programadas que hubo que suspender por el estado de alarma, especialmente en el caso de los mayores que nos se manejan en redes sociales y no han tenido a su alcance esta herramienta de mantenimiento. Reconoce la fisioterapeuta que fueron «muchas dudas» las que surgieron de cara a la reanudación de la actividad y, a pesar de haber implantado una larga lista de cambios para adaptarse a la nueva situación con las máximas garantías, cuenta que no faltaron las compras de última hora para seguir a rajatabla las directrices establecidas por el colegio profesional y del Estado. Con todo, dice, «estoy muerta de miedo por cómo va a ir todo esto».

Sobre la demanda, señala que en su caso tienen esta semana y la próxima completa, aunque «me consta que en otras clínicas habrá más». En Artros, por ejemplo, «no hemos tenido hasta ahora recuperaciones de pacientes con secuelas por el coronavirus». Aún así, subraya, «la demanda es alta. Sin embargo, todavía hay gente con miedo a venir y nos sorprendió en cambio que otra que nos pida dos sesiones seguidas para tratar distintas áreas porque dice que está fatal».

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