Urkullu, Torra, Ayuso y Feijoo rechazan que se prorrogue el estado de alarma, pero Sánchez dice que lo mantendrá porque es «imprescindible»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

SOCIEDAD

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, durante la videoconferencia de los presidentes autonómicos con Pedro Sánchez
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, durante la videoconferencia de los presidentes autonómicos con Pedro Sánchez XUNTA

El presidente anuncia su disposición para la «cogobernanza» en la desescalada y ofrece 16.000 millones de euros a las autonomías en dos fases, pero no acalla las críticas

04 may 2020 . Actualizado a las 09:18 h.

El Gobierno ha perdido el apoyo unánime de las comunidades al mantenimiento del estado de alarma para combatir el covid-19. Durante la reunión telemática que el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha mantenido con los presidentes autonómicos, los dirigentes del País Vasco, Cataluña, Madrid y Galicia se han mostrado contrarios a la prórroga de esa medida por considerar que hay instrumentos legales suficientes en la legislación ordinaria para aplicar las medidas necesarias y que el Gobierno está utilizando de manera desproporcionada el estado de alarma. Sánchez, sin embargo, les ha anunciado que pedirá una nueva prórroga el próximo miércoles y que tiene intención de mantener esa medida extraordinaria hasta el fin de la desescalada. Según afirmó el ministro de Sanidad, Salvador Illa, tras la reunión, «es un hecho que el estado de alarma ha funcionado y ha sido beneficioso para todas las comunidades» y por ello «en la etapa de desescalada es imprescindible seguir manteniéndolo» para controlar la pandemia «de una manera eficaz». Illa no quiso referirse a la posibilidad de aplicar un plan B en caso de que el estado de alarma no fuera aprobado este miércoles en el Parlamento. «El Congreso es soberano para tomar la decisión que estime más conveniente», se limitó a señalar. La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, fue más lejos y advirtió de que «es impensable que no se prorrogue porque sería como decir que todo el trabajo que han realizado los ciudadanos no tiene ningún valor». Montero añadió que si el PP no quiere apoyarla no será desde luego por la falta de diálogo. Advirtió, al igual que hizo Sánchez, que las ayudas a empresas, autónomos y particulares decaerían si no se aprueba la prórroga.

 Pese a que Sánchez dio un giro a su posición unilateral a la hora de tomar medidas para tratar de frenar las protestas y transmitió a los presidentes autonómicos que pondrá en marcha un procedimiento de «cogobernanza» para la desescalada con el propósito de reforzar el consenso y la coordinación con las comunidades autónomas, las quejas no cesaron durante la reunión. El jefe del Ejecutivo indicó que aunque el mando único seguirá en manos del Gobierno, el Ministerio de Sanidad negociará con cada comunidad el pase de una fase a otra del desconfinamiento y se pondrán en marcha reuniones técnicas y políticas bilterales para adaptar algunas de las medidas a cada territorio, entre ellas la determinación de la unidad territorial que se toma como base para la desescalada, con alternativas a la de la provincia, que es la que propone el Gobierno. «La cogobernanza no es una expresión retórica, es el espíritu de este Gobierno. Las comunidades autónomas tienen la facultad de proponer qué zonas puedan pasar de fase y después habrá una reunión bilateral», señaló Illa, que precisó, no obstante, que en las reuniones con amigos que se permitirán a partir de la fase «la movilidad queda circunscrita a la unidad de referencia, que es la provincia».

Dentro del paquete de medidas anunciado se incluye un Fondo de Reconstrucción dotado con 16.000 millones de euros para el conjunto de las autonomías con el objetivo de que «ningún territorio se quede atrás en la recuperación». El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, adelantó que Cataluña exigirá recibir la cuarta parte de ese fondo, un total de 4.000 millones. Sánchez ha explicado que esos fondos se transferirán por fases. Primero habrá 6.000 millones de euros que se entregarán de forma inmediata, antes de que concluya el mes de junio. Y luego habrá otros dos tramos de 5.000 millones de euros cada uno, que serán transferidos a las autonomías en el segundo semestre del 2020. El criterio de reparto irá en función del impacto de la pandemia en cada autonomía, pero habrá otros baremos como el gasto social en función de la población y la caída de ingresos como consecuencia de la hibernación de la economía.