«Nos Peares hai que usar o sentido común e non as fronteiras»

Hay vecinos que se ven obligados a cruzar de provincia para tareas cotidianas como comprar el pan o ir a la farmacia

A Tenda do Arturo está en la parte ourensana de Os Peares, pero a diario vecinos de las dos provincias acuden para llevarse alimentos. «La gente hace pedidos más grandes», señala su propietario
A Tenda do Arturo está en la parte ourensana de Os Peares, pero a diario vecinos de las dos provincias acuden para llevarse alimentos. «La gente hace pedidos más grandes», señala su propietario

os peares / la voz

Las restricciones de movilidad entre provincias durante la desescalada que todos los españoles tendrán que afrontar en las próximas semanas se ven casi como un exotismo en Os Peares. No es para menos, ya que sus 180 vecinos tienen sus casas en hasta cuatro ayuntamientos distintos (A Peroxa, Nogueira de Ramuín, Carballedo y Pantón) de dos provincias diferentes (Ourense y Lugo). A diario, habitantes censados en el ayuntamiento lucense de Carballedo realizan un pequeño recorrido a pie o en coche para cruzar el río Búbal e ir a comprar el pan o a recoger sus medicamentos en la farmacia que se encuentra en el municipio ourensano de A Peroxa. También para ir al centro de salud del consorcio local, que en los últimos años ha tratado de dar forma y normalidad al laberinto administrativo de esta población.

Llevada al pie de la letra la instrucción del Gobierno por la que se prohíbe la movilidad entre provincias hasta, como mínimo, finales de junio, Arturo Pérez se quedaría sin la mitad de sus clientes. Él está desde hace siete años detrás del mostrador de una tienda que surte a los vecinos de Os Peares y de las zonas limítrofes. «Vendo más que nunca, porque la gente ya no se desplaza hasta la ciudad de Ourense para comprar en las grandes superficies», explica. El alcalde de A Peroxa, Manuel Seoane, andaba este martes de gestiones administrativas por Os Peares y restaba complejidad a la inminente desescalada: «Aquí non temos coñecemento de ningún caso de coronavirus. Os veciños das dúas provincias están na mesma situación de normalidade con respecto á incidencia do covid-19 e, por tanto, teñen que volver ás súas rutinas ao mesmo tempo. Nos Peares hai que aplicar o sentido común e non pensar en fronteiras provinciais».

¿Y si la desescalada se realizara por áreas sanitarias tal y como pide la Xunta? El sudoku tendría una resolución aparentemente más sencilla. Los vecinos acuden al centro de salud del consorcio local y la gran mayoría de las cartillas sanitarias tienen como centro de referencia asignado el hospital universitario de Ourense. Y es que, independientemente de en qué provincia esté su casa, los habitantes de Os Peares tienen a la provincia ourensana como referente en cuestiones sanitarias como el Punto de Atención Continuada (PAC) o en asuntos domésticos, como es el caso de las líneas de telefonía fija. 

«Esto es el paraíso»

Ramón Pineda llegó hasta este rincón entre Ourense y Lugo hace una década. Nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) y vivió por motivos laborales durante muchos años en la ciudad de Barcelona. Siempre tuvo claro que vivía en un lugar privilegiado en la Ribeira Sacra, pero el coronavirus le ha refrescado la memoria. «Esto es un paraíso. Aquí casi ni nos enteramos de las medidas de confinamiento. Me imagino cómo lo tienen que estar pasando en los bloques de viviendas en las ciudades», señala mientras regresa a su vivienda situada en A Peroxa tras pasear a su perro.

En el lado lucense se encuentra el Bar Xugo, uno de los establecimientos que reúne a parroquianos de Os Peares sin importar de qué lado del río tengan su casa. Lleva con la persiana bajada desde que «o dixo Alberto» a mediados del mes de marzo. Y es que en la localidad natal del presidente de la Xunta, sus vecinos se refieren a él con la proximidad que da el hecho de haberle visto crecer. La decisión del Gobierno de dejar abrir la hostelería, a partir del día 11 de mayo, para dar servicio de terraza es visto como un alivio por Patricia Rodríguez, propietaria del local: «Algo sempre se fai coa terraza e xa son moitas semanas co negocio pechado e aquí o virus non chegou. Xa vai sendo hora de que poidamos abrir». A Patricia los días de confinamiento le van pesando, también a su hijo de diez años. «No quere saír da casa», lamenta.

El límite entre Galicia y Asturias, donde es imposible cumplir la norma 

José Alonso

Si se quiere hacer cumplir la norma que impide viajar entre provincias, el Gobierno deberá cortar el tráfico en la N-642, que en varios tramos serpentea entre Asturias y Galicia. Más allá de la caricatura, hay lugares donde el día a día convierten las fronteras administrativas en papel mojado. Una de esas zonas mestizas es Abres, la parroquia eclesial que comparten el ayuntamiento asturiano de Vegadeo y el gallego de Trabada. Ocurre que la escuela, el cementerio y la iglesia están en Asturias, adonde ahora tienen prohibido ir los residentes en la zona gallega. El alcalde de Vegadeo, César Álvarez, pedirá aclaraciones a la Delegación del Gobierno.

Quien más sufre la situación es Ribadeo, referente comercial y de servicios de una amplia comarca asturgalaica. La autovía del Cantábrico une por el puente de los Santos las dos comunidades autónomas y la Guardia Civil y la policía ribadense han tenido que enviar de regreso a asturianos que pretendían acceder a comprar en Ribadeo, donde se encuentra la única área comercial entre Ferrol y Avilés. Ya no lo hacen y, sin la vecina Asturias, Ribadeo tiene mucho más complicado ver el final del túnel.

Las zonas pontevedresas de A Estrada y Deza están en el área sanitaria de Santiago 

Olimpio Pelayo

La desescalada por provincias prevista por el Gobierno, que incluye la restricción de viajes interprovinciales como mínimo hasta el 22 de junio, ofrece situaciones paradójicas. Una de ellas es la que acontece en la comarca de Deza y en A Estrada: ambas pertenecen a la provincia de Pontevedra, pero tanto en un caso como en el otro se integran en el área sanitaria de Santiago, provincia de A Coruña, desde hace dos décadas.

A Estrada lo solicitó por su proximidad a Santiago, ya que la distancia con Pontevedra duplica la existente con la capital gallega. En noviembre del 2002 Sanidade aceptó la adscripción del municipio al área sanitaria de Santiago, ciudad donde trabajan y estudian centenares de estradenses. En el caso de Deza, Lalín encabezó la demanda para el cambio de área sanitaria de Pontevedra a la de Santiago, que llegó en 1996. La autopista AP-53 acortó después aun más el tiempo para llegar al hospital de referencia. Ambos casos muestran que la división por provincias hace años que se superó en cuestiones como la sanidad. Y dezanos y estradenses podrán ir a sus especialistas en Santiago sin esperar a junio, y sin multa.

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