Galicia y otras seis comunidades se rebelan contra el desescalado por provincias y Sanidad se plantea rectificar

La Voz AGENCIAS

SOCIEDAD

El Gobierno se mostró receptivo a discutir con cada una de las autonomías las divisiones concretas, aunque no se comprometió por el momento a aplicarlas

30 abr 2020 . Actualizado a las 09:32 h.

La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de utilizar las provincias como referencia administrativa en su plan de desescalada del confinamiento ha provocado en muchas comunidades autónomas reacciones que van desde la sorpresa hasta la oposición frontal. Así siete autonomías han planteado que la desescalada no se desarrolle solo por las unidades territoriales que se han marcado en el plan del Gobierno -provincias e islas-, sino también por otras como las áreas sanitarias.

Tanto Galicia como Cataluña, la Comunidad Valenciana, País Vasco, Castilla y León, Aragón y Castilla y La Mancha creen más propicio optar por que el proceso de desconfinamiento se haga por áreas o departamentos sanitarios, que se corresponden más fielmente con la realidad del sistema de salud de cada autonomía y también con las áreas de influencia reales, a diferencia de la división provincial. El Gobierno, por su parte, se mostró receptivo a discutir con cada una de las autonomías las divisiones concretas, aunque no se comprometió por el momento a aplicarlas.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, criticó que, a la hora de presentar su plan, Pedro Sánchez no tuviera en cuenta las medidas que le presentaron hace unos días los presidentes autonómicos, y se mostró contrario a la división por provincias, una figura administrativa «del siglo XIX» y que parte de una división territorial concretada en 1883. De este modo, ya avanzó que propondrá al Ejecutivo central esa división por áreas sanitarias que siempre se defendió desde el ejecutivo autonómico.

Para el Govern catalán, la división por provincias es, directamente, un «error», y ha reivindicado también que sean las regiones sanitarias las unidades de desconfinamiento, ya que «tienen en cuenta las especificidades de cada territorio», mientras que, por el contrario, las provincias no responden a ningún criterio ni sanitario ni funcional. La consejera de la Presidencia, Meritxell  Budó, se ha mostrado también sorprendida por que Sánchez no mencionara esta opción, ya que esa división estaba ya presente en la respuesta al plan que la Generalitat le hizo llegar al Gobierno central el pasado fin de semana.

Lo mismo defiende también el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, que cree que la división provincial no es «la más acorde a lo que representa la Comunidad», ya que «la vida no discurre dentro de una provincia» y que podría dar lugar a situaciones «ridículas» como que no se pueda transitar de un pueblo a otro «que tengan unidad económica y sanitaria».

Por su parte, el Gobierno vasco ha mostrado su sorpresa por el hecho de que el Ejecutivo central haya pasado de defender la «plurinacionalidad» como base de la estructura del Estado a articular su plan de desescalada en torno al «pluriprovincialismo» y recuerda que las provincias, aunque recogidas en la Constitución, no han tenido un papel de «protagonistas de primer» nivel en los últimos años y que poco tienen que ver con los criterios sanitarios. Considera que se plantea un «modelo provincial que supone un retroceso centralizador y una anomalía incomprensible».

Por su parte, Castilla León considera «injusto» que en su comunidad, con la extensión y dispersión que tiene, se tenga que esperar a que toda una provincia esté sin casos nuevos para poder iniciar la desescalada. Ya cuenta con su mapa de 247 áreas de salud en el que casi treinta están en verde, tras siete días sin contagios, con diez que lucen en ese color desde hace dos semanas. Fuentes de la Consejería de Sanidad han explicado a Efe que confían en que el Gobierno acepte su propuesta.

Desde Aragón el Ejecutivo autonómico pedirá al central adelantar la desescalada en el medio rural, atendiendo al criterio del tamaño de los municipios, ha anunciado este miércoles la consejera de Presidencia, Mayte Pérez, en la línea de la propuesta que ha realizado, días atrás, el presidente de la Comunidad Autónoma, Javier Lambán. Pérez ha recordado que el 80 por ciento de los 731 municipios aragoneses tienen menos de 1.000 habitantes, por lo que «el riesgo de contagio es muy bajo», de ahí que pueda «flexibilizarse» la desescalada. De las más de 100 zonas de salud, 14 tienen un 0,01 por ciento de casos graves, ha añadido.