La televisión de pago ya llega a más de 10 millones de hogares en España

b. pallas REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Marta Fernández Jara

Netflix predomina con 14,1 millones de personas que tienen acceso a la plataforma de «streaming»

28 abr 2020 . Actualizado a las 08:41 h.

Más de diez millones de hogares en España cuentan con acceso a alguna modalidad de televisión de pago. Es la primera vez que un número tan alto de viviendas en el país se han suscrito a alguna de las vías que ofrece esta forma de entretenimiento que se aleja de la televisión lineal tradicional no solo en cuanto a los contenidos disponibles, sino también a la forma de consumirlos. Esos más de diez millones de hogares constituyen el 53,8 % del total del universo de consumo.

El número de personas que reciben alguna de las plataformas de pago supera los 23 millones, lo que supone el 56,9 % de los individuos mayores de 14 años. Así lo refleja un estudio elaborado por Barlovento Comunicación sobre este tipo de entretenimiento en España y que analiza la penetración tanto de las ofertas asociadas a las operadoras de telecomunicaciones tradicionales (Movistar, Vodafone, Orange TV, Euskaltel, Telecable y R), como de los nuevos servicios de streaming que se pueden contratar de forma independiente.

El informe señala que son precisamente estos últimos servicios de televisión por Internet, denominados OTT (over-the-top), los que llegan a un mayor número de usuarios, «ya sean abonados o no». En concreto, estima que son 16.395.000 personas en España las que cuentan con acceso a alguna de estas ofertas: Netflix, Amazon Prime Vídeo, HBO, DAZN, Movistar Lite, Sky, YouTube Premium, Filmin, Apple TV+, Mitele Plus, Atresplayer Premium, Facebook Watch, FlixOlé y StarzPlay. Estos contenedores audiovisuales llegan a 7,2 millones de hogares (38,7 % del total).

Por su parte, las plataformas de pago tradicionales asociadas a operadoras están presentes en 5,2 millones de hogares (el 27,8 %). A ellas tienen acceso 12.328.000 individuos mayores de 14 años.

En el desglose por marcas, de la plataformas tradicionales es Movistar+ la que tiene una mayor implantación, con 7,2 millones de usuarios y 3 millones hogares. Le siguen Vodafone TV, con 2,5 millones de usuarios y 1,1 millones hogares. Tras Orange TV, Euskaltel y Telecable, el sexto puesto es para la gallega R, que llega a 94.000 hogares y 185.000 personas.

Netflix y el público femenino

En el terreno del streaming, Netflix es la estrella de mayor alcance. Está presente en 6,1 millones de hogares y tienen acceso a sus contenidos 14,1 millones de personas en España (abonados o no). En su perfil de seguidor predominan ligeramente las mujeres (52 %) sobre los hombres (48 %). La segunda más implantada en España es Amazon Prime Video, un servicio audiovisual vinculado a la suscripción premium a esta compañía de comercio electrónico. Cuenta con 5,9 millones de usuarios y llega a 2,7 millones de hogares. En este caso, revela el estudio, la proporción de hombres y mujeres es inversa con respecto a la de Netflix.

En tercer lugar, 1,8 millones de hogares reciben contenidos de HBO, que llega a 3,8 millones de usuarios. La plataforma deportiva DAZN es la cuarta, con 702.000 individuos y 281.000 hogares. Y en el quinto puesto se sitúa Movistar+ Lite, la aplicación de Movistar a la que se puede acceder con independencia del operador al que se pertenezca y que ofrece una selección de canales y un catálogo de producciones propias. Llega a 432.000 usuarios y 195.000 hogares.

Atajos para descubrir la nueva serie de tu vida

Laura G. del Valle

En el 2011 el físico catalán Alfons Cornella empezó a utilizó el neologismo «infoxicación» para referirse a la dificultad para procesar todo el contenido que comenzabamos a asumir vía correo electrónico, WhatsApp y demás herramientas comunicativas digitales del momento. Ingenuos, entonces no sabíamos lo que realmente se nos venía encima en esta materia. Acostumbrados a que las cadenas de televisión generalistas aún llevasen la batuta, y con 4 ó 5 pelotazos en el mercado de las series al año, todo cambió cuando Netflix, HBO, Filmin o Amazon Prime Video comenzaron la carrera por el liderazgo del streaming y empezaron a someter a sus suscriptores a una suerte de bulimia audiovisual. «La serie del año» pasó a ser «la serie del mes», y el consumo de los capítulos, antes semanal, pasó a llevar ritmo de maratón. Aún así, son muchos los que viven pegados a la sensación de estarse perdiendo la serie de su vida, y procrastinan buscando tráileres, leyendo infinidad de críticas y analizando ránkings para, exhaustos, acabar viendo Friends. 

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