«El amor no se cancela»: proveedores de boda gallegos olvidan su drama y tratan de aplacar la desilusión de los novios

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA

SOCIEDAD

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Silvia, una organizadora de enlaces de Pontevedra, tuvo la idea de reunir a veinte profesionales en un emotivo vídeo tras palpar el nerviosismo de las parejas con las que trabaja

28 abr 2020 . Actualizado a las 14:06 h.

Sin excepciones, numerosos proveedores de boda gallegos cuentan que están viviendo el peor momento laboral de sus vidas. Los enlaces de marzo, abril y junio se han aplazado o cancelado. Y los de julio, agosto e incluso a septiembre empiezan a pender de un hilo y casi todas las parejas buscan ya un plan b para el 2021. Por tanto, la contratación de banquetes, fotógrafos, músicos, maquilladores, organizadores de eventos o peluquería nupcial está congelada o bajo mínimos. Son numerosos autónomos y empresarios los que pueden dar cuenta de su drama económico. Algunos han cesado la actividad y se acogieron a la ayuda para los autónomos, otros han tramitado ERTE para sus empleados y algunos más se mantienen activos porque, pese al goteo de cancelaciones, necesitan seguir trabajando, contactando con proveedores para ir fijando fechas para el 2021. Sin embargo, veinte proveedores de boda gallegos decidieron dejar su calvario económico a un lado y atender a algo que les pareció más urgente: tratar de dar ánimo a los novios, a los que ven afectados psicológicamente al tener que aplazar sus enlaces y no saber en qué momento se podrán casar, tal y como habían soñado y planificado. Han grabado un vídeo que lo dice todo, y en el que la conclusión principal es la siguiente: «El amor no se cancela».

La idea se le ocurrió a Silvia Lourido, una organizadora de bodas de Pontevedra, que opera con el nombre de El Consejo de Silvia. Cuenta esta profesional que llevaba unos días hablando con parejas que tenían que aplazar sus bodas y que, en cada conversación, la sensación era la misma: «Notaba a las parejas desilusionadas, tristes, afectadas psicológicamente porque después de preparar todo con mimo y durante mucho tiempo se les vino abajo la boda y además no se sabe en qué momento y en qué condiciones van a poder casarse. Así que un día, a las tres de la madrugada, empecé a escribir notas para intentar darles ánimo, y se me ocurrió que a lo mejor nos podíamos unir más profesionales y mandarles un mensaje positivo, cercano».

Su proyecto en pleno insomnio acabó desembocando en un emotivo vídeo en el que participaron veinte proveedores de boda gallegos. Lanzan mensajes de ánimo a los novios desde responsables de restaurantes a maquilladores, peluqueros, músicos, fotógrafos pasando por videógrafos y responsables de tiendas de ropa nupcial. ¿Qué les dicen? «Que el amor no tiene fecha de caducidad y que no entiende de días ni de estaciones del año». Les animan a seguir pensando en esas bodas que llegarán algún día y se ponen a su disposición para dar lo mejor de sí cuando puedan celebrarse.