Francisco Jorquera Plaza: «Perdí un kilo diario, no podía comer y la comida me sabía mal»

La Voz

SOCIEDAD

26 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque desde los 90 dejó su plaza como adjunto en el entonces Hospital da Costa en Burela y pasó a trabajar en el actual Complejo Hospitalario de León, donde es jefe de Digestivo, el médico Francisco Jorquera Plaza mantiene fuertes vínculos con A Mariña. Tiene segunda casa en Cervo, su paraíso rural de descanso al mes. Como otros compañeros de su departamento, el digestólogo leonés ha sido uno de los sanitarios contagiados por el covid-19, probablemente en su caso «al realizar endoscopias protegiéndonos como hemos podido», cuenta. La primera semana de la enfermedad la describe así: «¡En mi vida me sentí tan mal! Tengo 60 años y nunca me vi tan afectado, por cansancio. Esa semana no podía comer. Perdí, en siete días, siete kilos. Un kilo diario. No podía moverme aunque no tuve fiebre alta como otros, solo décimas. La comida me sabía repugnante, muy mal, porque cambia el gusto y el olfato». A las tres semanas, tras dar negativo en el test, pudo reincorporarse a un trabajo que ya, en parte, había adelantado en su cuarentena desde casa, «organizando, porque más de la mitad de la plantilla de mi servicio pasó a trabajar para atender a pacientes con covid-19», añade. Empezó con ganas y energía, recuperado física y mentalmente. Y emocionado por el reencuentro con sus compañeros del hospital, un hospital en el que en ese justo momento estaba descendiendo la presión asistencial por el virus. Ahora, también agradece la preocupación de sus vecinos y amigos mariñanos: «¡El cariño gallego lo tuvimos todos los días!».