La Xunta recomienda el uso de mascarillas a toda la población, ¿qué han decidido en otras comunidades y países?

Sanidad ha dejado la puerta abierta a usarlas cuando se garantice el acceso a toda la población

Una señora regresa a casa después de hacer la compra, portando mascarilla, en las calles de Santiago
Una señora regresa a casa después de hacer la compra, portando mascarilla, en las calles de Santiago

Redacción

Después del anuncio realizado por el presidente Pedro Sánchez sobre la ampliación del estado de alarma y el futuro proceso de desescalada, la gran pregunta es cómo se realizará ese progresivo desconfinamiento y cómo se prevendrán nuevos brotes y contagios de coronavirus. En este sentido, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, ha lanzado la recomendación de que toda la población de Galicia use mascarillas. No obstante, se trata de una medida que el Gobierno de España se ha resistido a implementar, reduciendo su uso a aquellos trabajadores que deben desplazarse en medios de transporte donde no se garantice la distancia de seguridad de dos metros, si bien es cierto que el ministro de Sanidad sí ha dejado la puerta abierta a usarlas cuando se garantice el acceso a toda la población. De esta forma, en Galicia se está pidiendo un mayor grado de protección: «O Goberno galego recomenda o distanciamento social, a hixiene de mans e o uso xeralizado de mascarillas para toda a poboación».

O Goberno galego recomenda o distanciamento social, a hixiene de mans e o uso xeralizado de mascarillas para toda a poboación», anunció Feijoo

Lejos de ilustrar un choque de hojas de rutas a nivel nacional y autonómico, la propuesta de Feijoo no es para nada descabellada, ya que este debate ya se ha venido produciendo en distintos países y en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que se vio forzado a desconsejar el uso generalizado de máscaras de protección por un sencillo motivo, el peligro de provocar un desabestecimiento de este recurso sanitario. Precisamente, Feijoo fue claro en su intervención, explicando que el uso de mascarillas generalizado debe estar acompañado de una reducción del IVA de su precio en España: «[Hai que] baixar o custe das mascarillas, porque vai ser un produto que empregaremos nos vindeiros meses».

Feijoo también adelantó que la Xunta seguirá la misma línea de reparto de máscaras de protección emprendida hasta el momento -y en la que citó cifras como las más de 900.000 unidades distribuidas en empresas, el medio millón que se usa a diario en el sistema sanitario o las más de 500.000 que se han dado a los Ayuntamientos-, adelantando que «axudaremos ás empresas mentres as mascarillas non comecen a circular no mercado con facilidade» y que actuarán del mismo modo en residencias de mayores

Por otra parte, el presidente de la Xunta fue más allá y respaldó la idea de que España debe producir más mascarillas, citando la compra de las cuatro máquinas por parte de la Corporación Mondragon. Mas no solo eso, pues también defendió que es necesario «diseñar una mascarilla de tela lavable, pois as mascarillas quirúrxicas deben dar paso a unha reutilizable» en el futuro.

La experiencia en otros países

Feijoo no ha sido el único presidente autonómico en abordar el uso obligatorio de mascarillas para toda la población, ya que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Joaquim Torra, también lo ha recomendado. No obstante, la primera comunidad en pronunciarse de una forma similar fue la de Madrid, que a través de su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, anunció que los madrileños deben estar preparados para llevar a cabo medidas de protección individual durante al menos dos años.

Con todo, la experiencia de las actuaciones realizadas a nivel internacional ha venido demostrando que se trata de una medida efectiva y por eso el presidente gallego ha vuelto a solicitar al Ejecutivo mayor claridad: «Galicia está traballando para que todos os cidadáns conten con instruccións claras das medidas de protección nas fases de apertura que vaian xurdindo. A próxima semana pecharemos este asunto e seguimos defendendo que o protocolo de mascarillas sexa consesuado a nivel nacional. Que saibamos ou non se temos que usalas, cando, que persoas son prioritarias...». Y es que, ¿cómo se ha manejado este asunto en otros lugares del mundo?

La alerta de la República Checa

Entre todos los vídeos y mensajes que se han vuelto virales a nivel internacional, hay uno que fue especialmente relevante, si se analizan los datos de contagios y fallecidos del país desde el que se lanzó. Actualmente, la República Checa cuenta con 6.657 casos positivos de COVID-19 y 181 personas fallecidas, mientras que los ciudadanos curados ascienden a 1.235 en un territorio con diez millones de habitantes. ¿La explicación? Desde el primer momento propusieron a toda su población que no saliese a la calle sin mascarilla, incluso aunque esta fuese casera. Las autoridades checas no se tomaron el asunto a la ligera y primero analizaron distintos estudios que exponían lo lógico, que una protección casera no aporta el mismo grado de seguridad, pero sí que es efectiva para contener los contagios por parte de personas asintomáticas. Además, acompañaron este anuncio de campañas para fabricar mascarillas en casas.

Corea del Sur, Japón y Taiwán, sociedades acostumbradas a las mascarillas

El Gobierno surcoreano, el japonés y el taiwanés también lograron una rápida contención de la epidemia, en una acción que se explica por varios factores. En Corea del Sur una de las claves fue la posibilidad de que la población pudiese adquirir test PCR, y si estos daban positivo eran sufragados por el Estado, pero también jugó un importante papel el hecho de que la sociedad estaba acostumbrada a plantar cara a pandemias anteriores. Y en esto último, en los tres casos, fue vital que la mayoría de ciudadanos ya apostaron desde un comienzo por el uso de mascarillas. A mayores, en el caso de Taiwán, su Gobierno decretó el uso obligatorio de mascarillas entre la población en los mercados y lugares turísticos. Incluso Fernando Simón llegó a afirmar que España debía aprender de Japón de cara a la desescalada, en referencia a los consejos que siempre hace el Ejecutivo nipón de usar mascarillas para evitar contagios, por ejemplo, de gripe.

Eslovaquia e Israel también apostaron por la obligatoriedad

Al igual que en la República Checa, el Gobierno eslovaco dio una lección al mundo decretadno el uso obligatorio de mascarillas en una fase temprana de la crisis sanitaria. Se trata de una medida que, a pesar de la convulsión que vive el Parlamento israelí, Netanyahu logró imponer a la población minimizando la incidencia del COVID-19.

El paquete semanal de mascarillas en Turquía

Además de la polémica por el caso de la retención de material sanitario a España, Turquía ha destacado en esta crisis sanitaria por lanzar una medida de prevención total. El Gobierno de Erdogan apostó por crear un sistema de entrega de mascarillas a toda la población conformado por paquetes semanales. En este sentido, cada ciudadano adulto puede solicitar la entrega en su domicilio de cinco unidades, además de producirse un reparto generalizado en los medios de transporte públicos. No solo eso, pues el Estado turco también prohibió la venta de este producto para evitar casos de especulación.

París se suma al reparto generalizado 

Aunque Francia no ha dado el paso de imponer el uso generalizado de mascarillas entre toda la población, en su capital sí lo han hecho. La alcaldesa de París, la gaditana Anne Hidalgo, anunció hoy que repartirá mascarillas homologables y lavables para toda la población a finales de mayo. Aguarda la llegada de un primer cargamento de medio millón para los últimos días de abril y primero se distribuirán entre los perfiles de individuos con mayor riesgo de contagio. Otra de la novedades sin precedentes en el país galo será que su uso en París será obligatorio en el transporte público.

Algunos «landers» alemanes quieren ir más allá

El Gobierno de Merkel ha sido uno de los que menos medidas de restricción se han visto obligados a imponer. En un contexto en el que ya se está perfilando la desescalada germana, también se han producido choques en la forma en que debe hacerse entre el Ejecutivo central y los landers -estados federados-. Varios de ellos sí aconsejan el uso de mascarillas entre toda la población y el de Sajonia incluso ha decretado su obligación en todos los comercios.

El espejo de Italia

Si Italia fue el epicentro de la pandemia en Europa y el gran ejemplo de lo que iba a suceder en España, hay varias similitudes que se ven reflejadas entre ambos países. El Gobierno de Conte también está trazando el plan del desconfinamiento bajo la atenta mirada de las distintas regiones, que opinan que esta debe producirse con unas medidas de seguridad generalizadas a nivel nacional. La Conferencia de las Regiones y las Provincias Autónomas entregó a Conte un documento para la denominada como «Fase 2». Entre algunas de las peticiones se halla la del reparto y uso obligatorio de mascarillas y guantes entre la población. Por ejemplo, en Lombardía, una de las zonas más afectadas de Italia por el coronavirus, prevén multas de hasta 400 euros para quien salga sin mascarilla a la calle.

El plan de Reino Unido, usarlas en el transporte público

El Ejecutivo británico también trabaja en la elaboración del plan de desescalada, a pesar de encontrarse en pleno pico de contagios, y este también contempla el uso de mascarillas por parte de la población, pero solo en el transporte público. No hay ninguna alusión a qué ocurrirá en los centros educativos o espacios abiertos cuando se produzca la desescalada. Sin embargo, este plan prevé otra medida fundamental, que los anciano no puedan salir de sus hogares hasta la obtención de una vacuna.

El caos estadounidense

El gigante mundial que está siendo más afectado por la epidemia del coronavirus, Estados Unidos, continúa con sus vaivenes entre estados -y los correspondientes choques entre republicanos y demócratas- a la hora de tomar la decisión de levantar las medidas de restricción y confinamiento. En los últimos días, se han producido manifestaciones en distintas partes con un caso especialmente relevante, el de Texas. Para tratar de evitar la protesta, las autoridades anunciaron que se levantarían varias restricciones, con la obligatoriedad, por ejemplo de usar mascarillas

Multas y hasta pena de cárcel si no se usa en Marruecos

El Gobierno marroquí ha ampliado el confinamiento por un plazo de un mes más, hasta finales de mayor, pero la cuarentena en el país magrebí cuenta con un requisito a mayores. Toda la población debe usar mascarilla obligatoriamente, y si no lo hace podrá ser objeto de sanciones y hasta de pena de cárcel.

El desafío contra Bolsonaro en Río de Janeiro

Uno de los mejores ejemplos de minimización de la pandemia por parte de un presidente -con permiso de Donald Trump- es el caso de Brasil, donde Jair Bolsonaro, además de destituir a su anterior ministro de Salud al que desobedeció en gran parte de sus recomendaciones de prevención, ha mantenido los paseos por Brasilia y los baños de masas para azuzar a sus partidarios a que finalice el confinamiento. En este contexto, en Río de Janeiro -el lugar más afectado por la crisis sanitaria- las autoridades locales han decretado que será obligatorio el uso de mascarillas para toda la población a partir del próximo miércoles 22 de abril.

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