La Xunta recomienda el uso de mascarillas a toda la población, ¿qué han decidido en otras comunidades y países?

La Voz REDACCIÓN

SOCIEDAD

Una señora regresa a casa después de hacer la compra, portando mascarilla, en las calles de Santiago
Una señora regresa a casa después de hacer la compra, portando mascarilla, en las calles de Santiago Sandra Alonso

Sanidad ha dejado la puerta abierta a usarlas cuando se garantice el acceso a toda la población

19 abr 2020 . Actualizado a las 18:55 h.

Después del anuncio realizado por el presidente Pedro Sánchez sobre la ampliación del estado de alarma y el futuro proceso de desescalada, la gran pregunta es cómo se realizará ese progresivo desconfinamiento y cómo se prevendrán nuevos brotes y contagios de coronavirus. En este sentido, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, ha lanzado la recomendación de que toda la población de Galicia use mascarillas. No obstante, se trata de una medida que el Gobierno de España se ha resistido a implementar, reduciendo su uso a aquellos trabajadores que deben desplazarse en medios de transporte donde no se garantice la distancia de seguridad de dos metros, si bien es cierto que el ministro de Sanidad sí ha dejado la puerta abierta a usarlas cuando se garantice el acceso a toda la población. De esta forma, en Galicia se está pidiendo un mayor grado de protección: «O Goberno galego recomenda o distanciamento social, a hixiene de mans e o uso xeralizado de mascarillas para toda a poboación».

O Goberno galego recomenda o distanciamento social, a hixiene de mans e o uso xeralizado de mascarillas para toda a poboación», anunció Feijoo

Lejos de ilustrar un choque de hojas de rutas a nivel nacional y autonómico, la propuesta de Feijoo no es para nada descabellada, ya que este debate ya se ha venido produciendo en distintos países y en el seno de la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que se vio forzado a desconsejar el uso generalizado de máscaras de protección por un sencillo motivo, el peligro de provocar un desabestecimiento de este recurso sanitario. Precisamente, Feijoo fue claro en su intervención, explicando que el uso de mascarillas generalizado debe estar acompañado de una reducción del IVA de su precio en España: «[Hai que] baixar o custe das mascarillas, porque vai ser un produto que empregaremos nos vindeiros meses».

Feijoo también adelantó que la Xunta seguirá la misma línea de reparto de máscaras de protección emprendida hasta el momento -y en la que citó cifras como las más de 900.000 unidades distribuidas en empresas, el medio millón que se usa a diario en el sistema sanitario o las más de 500.000 que se han dado a los Ayuntamientos-, adelantando que «axudaremos ás empresas mentres as mascarillas non comecen a circular no mercado con facilidade» y que actuarán del mismo modo en residencias de mayores

Por otra parte, el presidente de la Xunta fue más allá y respaldó la idea de que España debe producir más mascarillas, citando la compra de las cuatro máquinas por parte de la Corporación Mondragon. Mas no solo eso, pues también defendió que es necesario «diseñar una mascarilla de tela lavable, pois as mascarillas quirúrxicas deben dar paso a unha reutilizable» en el futuro.

La experiencia en otros países

Feijoo no ha sido el único presidente autonómico en abordar el uso obligatorio de mascarillas para toda la población, ya que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Joaquim Torra, también lo ha recomendado. No obstante, la primera comunidad en pronunciarse de una forma similar fue la de Madrid, que a través de su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, anunció que los madrileños deben estar preparados para llevar a cabo medidas de protección individual durante al menos dos años.

Con todo, la experiencia de las actuaciones realizadas a nivel internacional ha venido demostrando que se trata de una medida efectiva y por eso el presidente gallego ha vuelto a solicitar al Ejecutivo mayor claridad: «Galicia está traballando para que todos os cidadáns conten con instruccións claras das medidas de protección nas fases de apertura que vaian xurdindo. A próxima semana pecharemos este asunto e seguimos defendendo que o protocolo de mascarillas sexa consesuado a nivel nacional. Que saibamos ou non se temos que usalas, cando, que persoas son prioritarias...». Y es que, ¿cómo se ha manejado este asunto en otros lugares del mundo?

La alerta de la República Checa

Entre todos los vídeos y mensajes que se han vuelto virales a nivel internacional, hay uno que fue especialmente relevante, si se analizan los datos de contagios y fallecidos del país desde el que se lanzó. Actualmente, la República Checa cuenta con 6.657 casos positivos de COVID-19 y 181 personas fallecidas, mientras que los ciudadanos curados ascienden a 1.235 en un territorio con diez millones de habitantes. ¿La explicación? Desde el primer momento propusieron a toda su población que no saliese a la calle sin mascarilla, incluso aunque esta fuese casera. Las autoridades checas no se tomaron el asunto a la ligera y primero analizaron distintos estudios que exponían lo lógico, que una protección casera no aporta el mismo grado de seguridad, pero sí que es efectiva para contener los contagios por parte de personas asintomáticas. Además, acompañaron este anuncio de campañas para fabricar mascarillas en casas.

Corea del Sur, Japón y Taiwán, sociedades acostumbradas a las mascarillas

El Gobierno surcoreano, el japonés y el taiwanés también lograron una rápida contención de la epidemia, en una acción que se explica por varios factores. En Corea del Sur una de las claves fue la posibilidad de que la población pudiese adquirir test PCR, y si estos daban positivo eran sufragados por el Estado, pero también jugó un importante papel el hecho de que la sociedad estaba acostumbrada a plantar cara a pandemias anteriores. Y en esto último, en los tres casos, fue vital que la mayoría de ciudadanos ya apostaron desde un comienzo por el uso de mascarillas. A mayores, en el caso de Taiwán, su Gobierno decretó el uso obligatorio de mascarillas entre la población en los mercados y lugares turísticos. Incluso Fernando Simón llegó a afirmar que España debía aprender de Japón de cara a la desescalada, en referencia a los consejos que siempre hace el Ejecutivo nipón de usar mascarillas para evitar contagios, por ejemplo, de gripe.