Donald Trump congela los fondos destinados a la Organización Mundial de la Salud

Carlos Pérez Cruz WASHINGTON

SOCIEDAD

Donald Trump también instó a la firma Ford a que se lance a la producción de respiradores
Donald Trump también instó a la firma Ford a que se lance a la producción de respiradores Contacto

Acusa a la OMS de «chinocéntrica» y de «encubrimiento» de la pandemia

15 abr 2020 . Actualizado a las 15:01 h.

Con más de 600.000 casos positivos y superados los 25.000 fallecimientos por coronavirus en Estados Unidos por complicaciones derivadas del Covid-19, Donald Trump sigue repartiendo culpas y buscando culpables fuera de la Casa Blanca. Durante un tiempo, que fluctúa entre los 30 y los 90 días, el presidente estadounidense ha ordenado que se congele la contribución de su país a la Organización Mundial de la Salud (OMS) mientras se lleva a cabo una «revisión» del papel de este organismo. El principal contribuyente a esta rama de Naciones Unidas, con aproximadamente un 15% de su presupuesto, interrumpe así su aportación en medio de una pandemia que suma ya casi 2 millones de infectados y más de 125.000 decesos en todo el mundo.

Donald Trump ha acusado a la OMS de «encubrir la propagación del coronavirus» y de oponerse a las restricciones de viaje desde China, una decisión que Trump tomó el 31 de enero y que la organización, días después, consideró que no era necesaria. Sin embargo, de lo que no habla el presidente estadounidense es de su inacción durante un mes y medio en aspectos clave para la contención de la propagación del virus. Ha criticado que «el retraso [de la OMS] en declarar una emergencia de salud pública hizo que se perdiera un tiempo valioso», pero esa declaración se produjo el 30 de enero, mes y medio antes de que Trump declarara la emergencia nacional en Estados Unidos.

En un comunicado publicado el 23 de enero, este organismo de la ONU anunciaba que se detectarían casos «en cualquier país» y advertía de que «todos los países deberían prepararse para [tomar medidas de] contención». A finales de febrero, el presidente todavía celebraba las expectativas de la bolsa y anunciaba que «en un par de días», habría «cerca de cero» casos detectados en Estados Unidos. Hoy parece celebrar la posibilidad de que su país quede por debajo «del mínimo, que es de 100.000 muertes».