«Nuestra hija nació el 20 de marzo, pero no la pudimos inscribir por la saturación de defunciones»

e. v. pita VIGO / LA VOZ

SOCIEDAD

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Colas de padres en el Registro Civil para anotar nacimientos de las últimas tres semanas durante el confinamiento por el COVID-19

14 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Varios vigueses que fueron padres durante el confinamiento hicieron cola ayer ante el Registro Civil de Vigo para tramitar la inscripción del nacimiento de sus hijos. Algunos de los bebés vieron la luz hace tres semanas y otros, una. El retraso en las inscripciones se debió a que el registro, que cumple servicios mínimos tras el real decreto del estado de alarma por el COVID-19, se saturó con las defunciones y las licencias de enterramiento. Un empleado de una aseguradora de decesos admitía que cuando hay colas y entra un nacimiento, «toca esperar mucho porque el funcionario les hace muchas preguntas a los padres».

A media mañana, una pareja, la viguesa Laura y el moañés Juan salían del Registro Civil de Vigo con el carrito tras inscribir a su hija Julia, que vino al mundo en plena pandemia. «Nació el 20 de marzo y llevamos tres semanas esperando a inscribirla. Por toda la situación que hay del estado de alarma no podíamos», señala Laura. Cuando por fin acudieron al juzgado, pasó más de una hora entre colas y trámites. «Tuvimos que hacer bastante cola, sobre media hora o tres cuartos y, una vez dentro, tardamos media hora más», añade la madre.

Julia nació en la primera semana del confinamiento. «Llamamos a la semana siguiente porque nos habían dicho que estaba todo cerrado y en el hospital estaba cerrado el registro y no pudimos cubrirlo allí. Llamamos al registro civil y nos dijeron que teníamos que venir después de la siguiente prórroga del confinamiento, a partir el 12 de abril, porque estaban saturados con las defunciones». Juan añade que, una vez que tienen el libro de familia, podrán hacer otras gestiones.