El capitán de la planta COVID y otros 150 curados

Las curaciones se suceden y son más del doble que las muertes en Vigo; Antonio Salas cuenta su miedo inicial y cómo superó el coronavirus: «Hay compañeros míos que se fueron, incluso jóvenes»

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Antonio Salas se va de alta de Fátima El capitán de la Guardia Civil ha salido del hospital esta mañana después de doce días ingresado con coronavirus

Vigo

Acostumbrado a lidiar con delincuentes de todo pelaje, al capitán Antonio Salas le ha tocado enfrentarse en los últimos días a un enemigo mucho más duro de roer. El guardia civil se fue ayer de alta del Hospital Vithas Fátima y, con un hilo de voz, explica su situación por teléfono sin paños calientes: «Lo he pasado mal».

Está curado. Antes de darle el alta le hicieron dos pruebas diagnósticas y ninguna apreció la presencia del temido virus. Así que ayer pudo irse a su casa a seguir descansando, bajo una rotunda ovación del personal del hospital. Los médicos le han dicho que permanezca dos semanas más en aislamiento domiciliario. Desde el hospital explican que es una medida de precaución para proteger al propio paciente, que está delicado después de haber permanecido ingresado.

«Al principio tuve mucho miedo», reconoce, «hay mucha gente que se fue, incluso compañeros míos más jóvenes». Todo empezó con lo que parecía ser una gripe, hace más o menos tres semanas. «Me automediqué con paracetamol, pero al cabo de una semana no iba bien», relata. Acudió al hospital y le hicieron la prueba del coronavirus. Volvió a su casa, porque no parecía grave, pero dio positivo y, además, su condición empeoró. Así que acabó ingresado en el hospital.

Se ha pasado doce días ingresado. «No tengo palabras. El comportamiento allí fue exquisito», agradece. «Coincidimos unos cuantos guardias civiles en Fátima», dice. Salas fue el capitán de la Benemérita en Vigo, pasó a la reserva y ahora está en segunda actividad como responsable de la unidad de sedes judiciales, que se encarga de controlar las entradas y salidas de personas en los juzgados de toda la provincia, dentro del ámbito de competencias de la Guardia Civil. Tiene 63 años, «¡pero como si tuviera 18!», apunta. Habla con un hilo de voz, pero se le nota alegre.

150 curados en Vigo

Los datos que ofrece la Xunta no son del todo claros, pero todo indica que ya hay más de 150 personas que han superado en la ciudad la infección por el nuevo coronavirus. La cifra oficial, facilitada por el Servizo Galego de Saúde (Sergas) dice que ayer iban 150 altas entre los tres hospitales que tratan COVID-19 en Vigo, que son el Álvaro Cunqueiro, Povisa y Fátima, aunque las fuentes consultadas aseguran que el número de altas en realidad es superior.

Esto significa que ya van más del doble de personas que se han curado que las que han fallecido. En los hospitales y residencias de Vigo han muerto 67 personas. De ellas, se sabe que 35 de los fallecidos vivían en centros de mayores, 27 en sus casas y de otros cinco que perdieron la vida en la tarde de ayer la Administración no explicó su procedencia. Por lo tanto, en torno a la mitad siguen siendo de centros de mayores. La residencia de DomusVi en Barreiro acumula 19 muertes, y la de Aldán, 16. En cuanto a los cinco muertos de ayer, eran dos hombres de 59 y 83 años y tres mujeres de 83, 86 y 90. Todos estaban ingresados en el Cunqueiro.

Según los datos oficiales, ayer por primera vez desde que empezó la crisis del coronavirus, en Vigo descendió el número de pacientes con COVID-19 activo. Son 1.066 pacientes, según los datos facilitados ayer, que en realidad hacen referencia a la noche anterior. El crecimiento en toda Galicia es pequeño, pero Vigo y Pontevedra son las dos únicas áreas en las que el número global de enfermos baja: en Vigo 28 menos, y en Pontevedra, 6.

Los datos indican que los tres hospitales donde se ingresa a enfermos de COVID-19 tienen 168 enfermos, que son 18 menos que el día anterior: 96 en el Cunqueiro, 57 en Povisa y 15 en Fátima. En las ucis la situación es de relativa tranquilidad. En las unidades de críticos del Cunqueiro hay 21 personas, en la de Povisa hay 9 y en la de Fátima son 4. La situación es exactamente la misma que la del día anterior.

Un total de 898 personas están pasando la enfermedad en su casa porque su situación clínica lo permite. Son el 84 %. Aunque este dato incluye el de las residencias de ancianos, donde se han detectado contagios masivos que constituyen, en este momento, el foco más preocupante del área sanitaria.

Un curado de 74 años

En Fátima también dieron el alta ayer a Manuel, un hombre de 74 años. Los que superan los 60 —y más los 80— tienen peor pronóstico, pero su caso demuestra que también hay muchos mayores que pueden salir adelante.

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