El Sergas contrata a 80 sanitarios para atender los centros de Vigo más castigados
06 abr 2020 . Actualizado a las 00:02 h.Las residencias de mayores y centros de atención a discapacitados han pasado de registrar un primer positivo hace veinte días a sumar ahora más de 900 personas contagiadas. En los 62 centros afectados por el coronavirus de toda la comunidad se mantienen como positivos 885 usuarios y trabajadores y otros 46 mayores han fallecido a causa de agravamientos de sus afecciones causados por la pandemia.
La realización de test masivos a la población de las residencias de mayores y discapacitados está incrementando jornada a jornada el balance de los afectados por el COVID-19. Si el viernes se unían a la lista un centenar de residentes y trabajadores del centro Nuestra Señora de la Esperanza San Rosendo de Ourense, fruto del mismo examen analítico masivo surgieron ayer otros 41 casos a mayores en la residencia Divino Maestro San Rosendo, también de Ourense. Constituyen así la mayor parte de los 53 positivos consignados a mayores en la última jornada, en la que murieron dos ancianos más: uno en El Portazgo de A Coruña, que suma siete decesos en esta crisis sanitaria, y otra en la ourensana Nuestra Señora de la Esperanza, que cuenta con otros siete fallecidos.
La Consellería de Política Social contabiliza 46 muertes de residentes, de los que 34 han fallecido en las propias residencias. Sin embargo, el presidente de la Xunta elevó ayer el cómputo global de decesos a 65, al indicar que son 31 los usuarios que han fallecido en hospitales. El Sergas no especifica desde el día 1 si los fallecidos en su red proceden o no de centros de mayores, lo que ayer fue criticado por la Federación Galega de Asociacións de Usuarias e Familiares de Residencias en Dependencia que considera dicho cambio metodológico como «un recorte en el derecho de las familias a estar informadas».
Los test masivos en residencias se están llevando a cabo en paralelo a la extensión de las labores del Ejército de desinfectar en dichos centros y al reagrupamiento de mayores que no han dado positivo en espacios alejados de los principales focos de contagio. Ayer la Xunta trasladó a 15 ancianos más a la residencia de Tiempo Libre de Nigrán, procedentes todos ellos de DomusVi en Cangas y Barreiro (Vigo), que suman 195 contagiados y 16 fallecidos.
«Un batallón»
Precisamente la situación de ambas residencias, que concentran el 28 % de los mayores con coronavirus de las residenciales de Galicia, ha llevado al Sergas a contratar a 80 profesionales sanitarios, «un batallón» lo define, para tomar el control en ellos y otros tres del área viguesa con alta incidencia de contagios.
La sensible situación de los mayores ha llevado igualmente al otro lado de la frontera a unirse a 24 alcaldes del norte de Portugal para realizar una llamada de urgencia al Gobierno de su país para que implante más medios de detección y freno del COVID-19 y tratar de evitar que afecte de manera masiva a los ancianos. La región Norte lusa suma más de la mitad de los positivos y decesos del país, que ayer alcanzó 11.278 casos y 295 fallecimientos.