«Supervivientes», el bálsamo de millones de espectadores confinados

El «reality», que ha tenido que adaptarse a la crisis, sigue batiendo récords


Redacción / La Voz

En tiempos de cuarentena, Supervivientes va camino de hacer honor a su título y convertirse en uno de los únicos programas de entretenimiento que sobrevivan en una programación mermada por las restricciones tomadas para intentar contener el coronavirus. Con parrillas centradas en las noticias y programas que incluso han reconvertido sus contenidos para hacer espacio a la información (como Sálvame), mientras que otros tiran de imaginación (y de muchas videollamadas) para seguir cumpliendo con su misión de entretener como han hecho Land Rober, El Hormiguero, El Intermedio y Late Motiv, entre otros; el reality de Mediaset sigue batiendo récords de audiencia.

En su última emisión, el pasado jueves, 3.815.000 espectadores siguieron el abandono por motivos de salud de Antonio Pavón de Supervivientes, lo que supone un 27,1% de la cuota de pantalla de media en España. En el caso de Galicia, el share sube hasta el 29,8 %, congregando a 237.000 televidentes. La segunda opción de la noche para los gallegos fue el programa que presenta Roberto Vilar, con un 11,2 % de cuota de pantalla y 121.000 espectadores. Supervivientes se alzó también con el minuto más visto del día, a las 23.12 horas, con 4.535.000 espectadores. Unos datos similares a los del pasado martes, cuando la gala que se emite en Cuatro fue vista por 2.989.000 de espectadores y anotó un 20,7 % de cuota de pantalla.

Los expulsados, en Honduras

A pesar de que la audiencia no le haya abandonado, Supervivientes ha tenido que adaptarse al nuevo escenario provocado por el COVID-19. Las tres citas semanales en directo del reality han reducido en una hora su duración, al igual que ha ocurrido con Sábado Deluxe. Como en el resto de cadenas los presentadores no cuentan con maquillaje y peluquería desde que se decretó el estado de alerta y en un plató sin público, se ha limitado el número de comentaristas que se sientan guardando una distancia de seguridad para evitar contagios. Pero lo más reseñable es que los expulsados no han podido regresar aún a España debido al cierre de fronteras y se encuentran en Honduras, a la espera de lo que ocurra. Alejandro, el hijo de Ivonne Reyes, Vicky Larraz, Cristian Suescun y ahora Antonio Pavón, esperan en el país caribeño a poder volver a España. Jorge Javier Vázquez conectó en varias galas con ellos vía Skype para comprobar cuántos kilos habían perdido y ver su reacción frente al espejo, pero las entrevistas en plató deberán esperar sine die.

El reality, una auténtica gallina de los huevos de oro para Mediaset, sigue su curso después de informar a los concursantes de lo que ocurría en España, que primero reaccionaron con angustia y después incluso llegaron a pensar que era una broma de la organización: nada más lejos de la realidad.

Con todo Supervivientes sigue atrayendo a una audiencia que busca evadirse con las tramas de un casting de concursantes que forman una enrevesada maraña de relaciones entre sí (además de las que han ido surgiendo en la isla). Los participantes parecen haber tomado al pie de la letra las palabras de Carlos Sobera hace unas semanas, cuando les recordó «la responsabilidad que tenéis es la de entretener», pese a que también hay críticas porque el programa siga en antena en pleno estado de alarma.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«Supervivientes», el bálsamo de millones de espectadores confinados