La celeridad en la respuesta lleva a Argentina a una contención razonable del virus

Guillermo Redondo BUENOS AIRES / E. LA VOZ

SOCIEDAD

Un conductor muestra un salvoconducto en un control en Buenos Aires
Un conductor muestra un salvoconducto en un control en Buenos Aires AGUSTIN MARCARIAN | REUTERS

El 3 de marzo se dio el primer caso, el 13 cancelaron vuelos, el 15 cerraron fronteras y el 20 confinaron a la gente

02 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Con la llegada del COVID-19, Argentina tomó una serie de medidas de alto nivel de restricción para evitar la propagación. Mirando los errores de otros países europeos, impusieron criterios propios. Las decisiones denominadas «drásticas» se volvieron más severas con el paso de los días. El pasado 13 de marzo se decidió la suspensión de vuelos y, posteriormente, la cuarentena, que se ha ampliado hasta el 12 de abril.

Tras una subestimación inicial de la pandemia y varias solicitudes de la oposición, el Ejecutivo comenzó a cerciorarse de la gravedad del problema. Decidió entonces actuar con celeridad. El primer contagio se conoció el 3 de marzo, y a partir de ahí el número de infectados ha ido en aumento a la par de las restricciones. Con 31 casos conocidos, el Gobierno de Alberto Fernández suspendió vuelos temporalmente y dispuso el aislamiento obligatorio de toda persona procedente de países foco. Dos días después, el 15 de marzo, se informó del primer cierre de fronteras, mediante el cual solo nacionales o residentes podían acceder al país. También se suspendieron las clases, se prohibieron las aglomeraciones y los eventos previstos hasta el 31 de marzo. En ese instante los infectados ascendían a 65, sin contagio local, según autoridades sanitarias.

Finalmente, el 20 de marzo, con 128 casos confirmados y 3 muertos, se decretó una cuarentena total obligatoria con salvedad de las actividades esenciales entre las que se encuentran cadena productiva, sanitaria, servicios públicos y sector informativo. El Gobierno prohibió la libre circulación y realizó medidas de control en carreteras. Estas medidas tardaron en surtir efecto, y, como en otras ciudades europeas había sucedido, algunos ciudadanos cambiaron su residencia por otra de descanso. La cuarentena ha sido prolongada hasta el día 12 de abril. Desde las primeras medidas decretadas el 13 de marzo, el país registra 27 fallecidos y 1.054 infectados.