Eslovaquia, un país de 5,4 millones de habitantes, estuvo sin fallecidos hasta hoy

La primera víctima es oficial desde esta tarde. Malta, Letonia o Liechtenstein se libran de momento en Europa de casos mortales del coronavirus, y además con pocos afectados

Vista de Bratislava, la capital de Eslovaquia
Vista de Bratislava, la capital de Eslovaquia

Redacción / La Voz

Eslovaquia era hasta hoy tal vez el caso más llamativo entre los países europeos en cuanto a víctimas mortales del coronavirus: no tenía ninguna hasta hoy por la tarde, cuando se ha incluido oficialmente a la primera: un varón de 60 años cuyo caso se está investigando porque estaba ingresado y dio positivo, después negativo, recibió el alta y falleció en casa. El virus avanza por todo el mundo y nadie está libre de ser afectado, como se ha visto en estos últimos días. Y menos a día de hoy, con casi 44.000 muertos oficiales en el planeta (y con el millón de afectados a la vuelta de la esquina). Parece evidente que los países más pequeños, con menos población, o ambas cosas a la vez, son los que tendrán también menos víctimas, pero eso no siempre se cumple. San Marino, por ejemplo, de poco más de 61 kilómetros cuadrados y 33.400 habitantes, contabiliza ya hoy 26 muertos, aunque su ubicación en la zona nordeste de Italia, cercana a Rímini, tal vez no ayude, tal y como está el país. Valdría más el caso de Mónaco, con tres mil habitantes más, pero en solo dos kilómetros cuadrados: cuenta ya una muerte y 52 contagiados.

Eslovaquia, comparado con este y otros muchos países relevantes de Europa, no es precisamente pequeño: 49.035 kilómetros cuadrados y 5,4 millones de habitantes. Y en todo este territorio, los afectados por ahora son solo 400, sin muertes hasta hoy miércoles. ¿Cómo es posible? Denisa Fedoráková, periodista del diario Novy Cas, uno de los más importantes del país, cree que la clave ha sido la disciplina desde el primer momento. «Desde el primer caso [el 6 de marzo] se cerró casi todo, y a la calle vamos con mascarillas. Salir no esta prohibido, pero están cerrados los restaurantes, bares y escuelas desde hace ya más de dos semanas. Los taxis están prohibidos, y las grandes fábricas no abren. La alimentación y las farmacias sí abren, y esta semana también lo hicieron pequeños negocios, por ejemplo los que venden cosas de jardinería, los que hacen llaves...». Fedoráková añade: «Si vas a entrar a comprar alimentos, entra una persona por cada 25 metros cuadrados, y con mascarilla, y al entrar o tienes guantes o te echan en las manos gel desinfectante. Los trenes para estudiantes, que entraban gratis, se han prohibido para que la gente no viaje. Los mayores jubilados tienen horas para hacer compra, cada día de 9.00 a 12.00 horas. Las tiendas no deben dejar entrar más jóvenes, y la gente en general es muy disciplinada, responsable, nadie sale sin mascarilla, pero en realidad casi nadie sale a la calle. Y mientras, estamos creando zonas rojas en los hospitales, aprovechamos tiempo que hemos ganado con las medidas para preparar sistema sanitario». El problema, explica, es que aún se hacen pocos test, porque hay muy pocos. Y, con todo esto, el nuevo Gobierno incluso está planteando un cierre general. 

«La gente en general es muy disciplinada, responsable»

Tampoco en Liechtenstein, con 160 kilómetros y 38.557 vecinos, hay víctimas mortales de momento, y solo 68 infectados. En este pequeño Principado, íntimamente vinculado a Suiza, vive una colonia gallega de algo más de 300 emigrantes, la inmensa mayoría de la Costa da Morte. En Andorra (376 kilómetros, 76.177 residentes) tampoco debería haber muchos casos, pero los hay: una docena de muertes ya. 

Letonia (casi dos millones, 65.589 kilómetros cuadrados) sí resiste aún con cero muertes, lo mismo que Malta (316 y 475.000 habitantes). Otros ya han pasado esa simbólica cifra, como Kosovo, con un fallecido, o Montenegro y Bielorrusia, con dos. Moldavia contabiliza cuatro, y Croacia seis. Hacia el este, Georgia resiste con cero víctimas. Pero todos estos datos varían a diario, y no precisamente a la baja. 

El populista Matovic asume el nuevo Gobierno de Eslovaquia

La Voz
Primer ministro de Eslovaquia
Primer ministro de Eslovaquia

Forma un Gobierno con cuatro partidos, entre ellos el ultraderechista Somos una Familia

El nuevo Gobierno de coalición de centro-derecha de Eslovaquia, liderado por el populista conservador Igor Matovic, asumió ayer ante la presidenta del país, la liberal Zuzana Caputova, sus funciones, en medio de la crisis del coronavirus. En su discurso, Matovic destacó la lucha contra la corrupción y la defensa de los ciudadanos de la pandemia del COVID-19, con 105 contagiados y ningún fallecido hasta el momento en el país, informa Efe.

El nuevo Gobierno cuenta con una mayoría parlamentaria de 95 sobre 150 escaños y está compuesto por cuatro partidos: el movimiento conservador OLaNO (Gente Corriente y Personalidades Independientes) de Matovic, el ultraderechista Sme Rodina (Somos una Familia), el liberal SaS (Libertad y Solidaridad) y el centrista Za Ludi (Por la Gente), del expresidente Andrej Kiska.

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