Así son las residencias montadas para la crisis

Baños de Molgas y Compostela centralizan el plan de urgencias que ha puesto en marcha la Xunta

Dos residentes de Porta do Camiño, en Santiago, tras ser trasladadas al Hotel Congreso
Dos residentes de Porta do Camiño, en Santiago, tras ser trasladadas al Hotel Congreso

redacción / la voz

Dos residencias, una en la cuenta atrás para su inauguración y la otra reconvertida para la ocasión, se han transformado en el punto de concentración de los mayores contagiados que presentan una situación de riesgo y que están bajo la tutela directa de la Xunta de Galicia. La residencia de Os Milagres, en el concello ourensano de Baños de Molgas, recibirá residentes de Ourense y Pontevedra; y la de Porta do Camiño, en Santiago, de A Coruña y Lugo. Son los primeros centros elegidos para asistir a los mayores contagiados por el coronavirus. Se utilizarán más si es necesario «en función das necesidades asistenciais que se detecten nos próximos días ou semanas», avanzó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo.

En la ourensana ya hubo ingresos en la tarde del lunes. La medida fue adoptada con carácter urgente, tras morir una mujer de 90 años y detectarse un importante foco de contagios, 25 personas en total, en la residencia San Carlos de Celanova.

En Santiago se iniciaba ayer el proceso. Las 59 personas mayores que se encontraban ingresadas fueron trasladadas en varios vehículos y realojadas en el Hotel Congreso, en Montouto (Teo). Posteriormente estaba prevista la desinfección del centro, según avanzó Feijoo. «A previsión é que os residentes positivos de coronavirus poidan empezar a chegar a partir da primeira hora de mañá [por hoy]. A residencia conta con 84 prazas e farase uso de todas as prazas de ser necesario», indicó la Consellería de Política Social.

«O persoal da residencia Porta do Camiño continuará coidando aos usuarios que se trasladaron ao Hotel Congreso. Poñerase a disposición dos novos usuarios o persoal social e sanitario que precisen», agregó la consellería.

Esta residencia está situada en la zona monumental compostelana, próxima al Museo do Pobo Galego y al Centro Galego de Arte Contemporánea. Ambos se ven desde las habitaciones, que son dobles e individuales, parte de ellas con baños compartidos. Tiene dependencias sanitarias. Cuenta además con un local sociocomunitario, habitualmente muy concurrido por personas mayores de la ciudad, aunque «leva pechado desde o pasado 13 de marzo», precisó Política Social.

El edificio tiene este uso desde hace cuatro décadas. Inicialmente era solo para personas válidas, aunque se ha habilitado más recientemente también para personas con dependencia. Fue sometido a diversas reformas, para solucionar problemas que presentaba, sobre todo barreras arquitectónicas, entre otros. La última inversión de envergadura se aprobó por este departamento de la Xunta el año pasado. «A gran parte das obras estaban rematadas. Continuábase traballando na eficiencia enerxética do centro, aínda que por mor do estado de alarma as actuacións quedaron en suspensión», matizaba ayer la Consellería.

De colegio a centro asistencial

Respecto a la residencia de Os Milagres, es uno de los centros religiosos por excelencia de la provincia de Ourense. Allí está el santuario que regentan los Padres Paúles, congregación que en su día creó un moderno colegio realizado por el arquitecto Luis Laorga (Madrid, 1919-1990) y que tenía como finalidad la educación de los hijos de los emigrantes y de alumnos de la comarca, fundamentalmente. El centro educativo fue modélico en su momento y el edificio fue elegido por el COAG de Ourense para recordar a su autor y a la obra en el Día Mundial da Arquitectura del 2007.

Desde el año 1991 el centro educativo permanecía cerrado al público, y aunque se anunciaron varios destinos para la instalación ninguno llegó a cuajar. Sí lo hizo el acuerdo entre los Padres Paúles y la Fundación San Rosendo, para crear un centro modélico para Galicia. «Non existe na actualidade, máis alá do que podan facer algunhas asociacións ou colectivos, un centro para persoas con discapacidade gravemente afectada e por iso se elixiu Os Milagres para materializar este proxecto», indicaron desde la fundación. En el balance presentado el pasado mes de diciembre ya se avanzaban las características de la nueva residencia de la Fundación San Rosendo: el proyecto supuso una inversión de 2,5 millones de euros y cuenta con 95 plazas. La actuación implicó el vaciado interior de los 4.300 metros cuadrados del colegio para intervenir en el mismo y acondicionarlo a su nuevo uso. Está totalmente adaptado a las necesidades de los nuevos usuarios -en lo referido a pasillos, baños y otras dependencias- y cuenta con gimnasio, zonas para los talleres de ocio y formativos, sala de fisioterapia y otros servicios.

El centro de Os Milagres estaba pendiente de la autorización de la Xunta para empezar a funcionar, de hecho ya contaba con reservas, y la Fundación San Rosendo lo puso a disposición de Política Social para eventuales emergencias por la epidemia del COVID-19.

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