La Inquisición 2.0 en tiempos de coronavirus

Aplicaciones móviles que traen de cabeza a la DGT atraen ahora a cientos de gallegos para chivarse de las malas conductas de sus vecinos: desde los que aprovechan para tomar el sol a los que siguen con sus rutinas de paseo


Atrasen el calendario justo un par de meses. El 26 de enero esta situación solo habría sido el argumento de un libro distópico o la última ocurrencia de un guionista de HBO. Pensar que en el año 2020 en España dedos acusadores advierten de lo que antes era la más profana de las conductas, pasear, resulta de ciencia ficción. Pero hoy es una realidad que puede verse en algunas de esas aplicaciones que traen de cabeza a la Guardia Civil y DGT, con especial movimiento, por cierto, en zonas de Galicia. Resulta que, hecha la ley hecha la trampa, algunos avispados pensaron que podían hacerse de oro avisando a los conductores de puntos de radar o controles de alcoholemia; para disgusto de las autoridades del orden. En pleno confinamiento, con unas directrices muy claras sobre qué tiene permitido hacer y qué no un ciudadano en España, los usuarios de estas apps se han decidido a aliarse con lo que dicta la norma para chivarse de aquellos ciudadanos que no están cumpliendo con la cuarentena.

El sistema es sencillo: uno crea una alerta con lo que está ocurriendo en un punto de la geografía gallega y el resto de aficionados a estas aplicaciones verifican que la información es cierta. Así, desde hace unas semanas, las alertas se multiplican. Esta mañana sin ir más lejos varias personas se quejaban de que en Betanzos no había sitio para aparcar y que parecía que el estado de alarma se había disipado. 

Las advertencias sobre paseos son de lo más recurrentes, igual que aquellas que tienen que ver con salir a hacer ejercicio y a correr; pero ahora que el calor parece que empieza a establecerse en la comunidad gallega aumentan las notificaciones sobre individuos que salen a plazas y parques a tomar el sol. Aún los hay más puntillosos, y se trata de quienes alertan de que han visto a más de dos personas sin respetar la distancia de seguridad entre ellos, o los que mencionan que han pillado al mismo vecino sacar a pasear al perro dos veces en una hora. También se han registrado numerosas quejas sobre ciudadanos que, simplemente, están en la calle fumando un pitillo. Un ver para creer que, sin embargo, ahora es relevante a tenor de lo que dicen los expertos: quedarse en casa es fundamental.

 Más allá de estas infracciones, que acarrean multas de entre 100 y 30.000 euros, aquellos que usan el salvoconducto de la compra o la mascota tampoco están impunes de multas. Las directrices son claras: el paseo del perro debe ser corto, por las inmediaciones del domicilio y guardando la distancia de seguridad con otros animales e individuos. Respecto a las visitas al supermercado, el ministerio del Interior ampliaba hace unos días la restricción de movimientos y los cuerpos de seguridad ya han comenzado a multar a aquellos que no hacen la compra en el supermercado más cercano. Más anecdótico pero igual de grave, también se han registrado sanciones a consumidores que han bajado al ultramarinos solo a por un par de latas de cerveza.

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