Un histórico sindicalista, una jubilada viajera y un exvendedor de San Agustín

Estas son algunas de las historias de los fallecidos en Galicia por coronavirus


Redacción

Detrás de las cifras de fallecidos por coronavirus están las historias humanas. Los números de víctimas esconden las vidas de vecinos de puntos de toda Galicia que han sufrido la peor de las consecuencias de la pandemia sanitaria.

A Coruña

Un luchador por los derechos sociales. El histórico sindicalista de CC.OO. José Luis Paz Pena, de 75 años y con patologías crónicas previas, murió la madrugada del viernes 20 en el CHUAC a causa del coronavirus, convirtiéndose en la tercera víctima mortal del área sanitaria coruñesa. «O coronavirus arrebatounos un loitador infatigable, o compañeiro, traballador xubilado de Alcoa e exsecretario xeral de CC.OO. en A Coruña», lamentaron desde la central sindical desde donde esperan poder rendirle homenaje cuando termine la crisis. «Non faltaba a unha mobilización, nin sequera desde que estaba xubilado. Paz Pena sempre será lembrado polo seu compromiso sindical, pois militaba nas Comisións Obreiras xa na clandestinidade, e contribuíu a constituír o Sindicato Nacional de CC.OO. de Galicia», alabaron desde el colectivo. La familia sindical se deshace en halagos. «Loitou pola liberdade, a igualdade e a fraternidade e, grazas a José Luis, e moitos e moitas como el, somos máis libres, máis iguais e moito máis solidarios», recordó otro exsecretario provincial de CC.OO., Demetrio Vázquez. 

Aficionado a la fotografía y amante de Cedeira y Cariño.

El cuarto fallecido en Galicia con coronavirus fue Lisardo Ardura, O Xarda, de 72 años, ingresado en la uci del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña. Había regresado unos días de un viaje del Imserso en la Comunidad valenciana. Nació en Cedeira, era hijo de un guardia civil, y, su mujer, que pereció hace un par de años, era de Cariño. Aunque llevaba años residiendo en A Coruña, le fascinaba su tierra y la de su mujer. Mantenía una estrecha relación con ambas poblaciones, que en los últimos tiempos plasmó en dos grupos de Facebook. Jubilado de banca, era muy aficionado a la fotografía y mostraba decenas de imágenes en los grupos Cedeira Maravillosa y, más recientemente, Maravillas e xentes de Cariño.

Un defensor de los mercados coruñeses . Los mercados coruñeses se tiñeron de negro con el fallecimiento de Carlos Díaz, de Charcutería Isidoro. Fue uno de los pioneros en la constitución de las asociaciones de los mercados coruñeses por y para la defensa de los mismos. «Este año se cumplirá el treinta aniversario de la constitución de la Asociación de Vendedores del Mercado San Agustín, de la que fue presidente. Cuando todo esto acabe, tus compañeros y compañeras del mercado de San Agustín honraremos tu memoria como te mereces», deseó la actual presidenta, Ángela Barrán.

De Barcelona a Betanzos por la familia. Trabajador en Barcelona en el servicio postal de Correos, Ignacio Casanova, de 73 años, no dudó en cruzar el país de este a oeste por su familia política en cuanto se jubiló. Natural de Miño y su mujer de Betanzos, se mudó a la Ciudad de los Caballeros hace nueve años para cuidar a su suegra, conocida en la villa al regentar el bar Raposo, en Ponte Vella, cerrado hace años.

Ferrol

Una madre apasionada, vital y viajera. Marta Soto fue la primera víctima mortal de la pandemia en el área sanitaria de Ferrol. Tenía 77 años y había regresado hace poco de un viaje a Barcelona. En las redes sociales recordaron su vitalidad y su amor por viajar. «Naceu na parroquia de Grañas do Sor [en Mañón] e levárona para Santiago os pais de nena, tería un ano», cuenta Jesús Pardo Novás, Cefucho, primo hermano de esta mujer, viuda desde hace varios años. Su padre era policía y su madre regentó una pensión ubicada en la capital gallega. «Xa hai anos que se viñeron para Ferrol e ela agora creo que vivía en Narón», señala Cefucho. Marta dedicó buena parte de su vida a criar a sus cinco hijos. «Desviveuse por eles, moi boas persoas, por certo», apunta este familiar. Nunca perdió el contacto con Grañas do Sor. «Teñen aquí unha casiña, no inverno non viñan case nada, pero no verán si, pasaban aquí algúns días, facían comidas familiares. O marido era de Narón e estaba na Marina, en Ferrol. El viña con moita frecuencia por aquí», añade.

Pontevedra

Un profesor jubilado en Sanxenxo. La segunda víctima del área sanitaria pontevedresa por coronavirus falleció el día 22, en el hospital Quirónsalud Miguel Domínguez de Pontevedra. Distintas fuentes apuntan a que se trata de un residente en Sanxenxo, profesor jubilado. Según fuentes oficiales, tenía 72 años y padecía patologías previas.

Un madrileño de vacaciones en el balneario de Cuntis. Un viaje a Cuntis de un madrileño terminó en tragedia. La primera víctima del área sanitaria pontevedresa fue un varón de 81 años, que murió en el hospital público de Montecelo el día 15. El hombre, que padecía varias patologías previas, según fuentes oficiales, estuvo hospitalizado y aislado desde el domingo 8. Había iniciado una estancia en el balneario de Cuntis, pero apenas le dio tiempo a disfrutarlo. No en vano, ya llegó con síntomas y en el reconocimiento médico que pasan todos los bañistas antes de tomar las aguas ya se tomaron medidas. Su mujer inició una cuarentena en el alojamiento cuntiense. Desafortunadamente, el hombre no pudo superar la situación y el día 15 murió.

Ourense

Una usuaria de la residencia San Carlos. La primera fallecida por el coronavirus en la provincia de Ourense era una vecina de 93 años del lugar de A Abelleira, situado en la parroquia de Rabal, en Celanova. La mujer era usuaria de la residencia San Carlos, en la localidad celanovesa. Llevaba apenas un año internada allí. Deja atrás a cuatro hijos: dos trabajan en Vigo, uno en A Coruña y otro en Ourense.

Xinzo de Lima, de luto por una vecina muy apreciada. El primer caso detectado en la comarca, un mujer de 90 años era oriunda de la aldea de Fiestres, en el municipio de Xinzo de Limia, perdió la vida por la enfermedad el pasado domingo. Presentaba varias patologías previas antes de contraer el virus. Su familia es muy conocida en la zona ya que durante décadas fueron propietarios de un histórico bar ubicado junto al colegio Santa Mariña, de Xinzo.

Información elaborada por los redactores Ana Cuba, María Hermida, Elena Silveira, Dolores Vázquez, Rubén Novoa, Sindo Martínez, Pablo Varela

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