Hasta 3.000 euros de multa por salir a la calle en Italia

El país rompe la tendencia a la baja en la evolución de la epidemia, al sumar 743 muertos más

En Italia, coger un coche sin justificación laboral o de salud puede costar 3.000 euros
En Italia, coger un coche sin justificación laboral o de salud puede costar 3.000 euros CLAUDIO PERI

Redacción / La Voz

Como en la historia de Renzo y Lucía que contó Manzoni, el norte de Italia vive convulso el avance de la peste del siglo XXI, que pone a prueba la voluntad de toda la sociedad. Ayer el dato que apagaba los ánimos era el de muertes diarias: 743, un jarro de agua fría después de ver como domingo y lunes empezaban a caer las cifras más difíciles de escuchar. Pero igual que Los novios se sobreponían a los problemas y mantenían un espacio para la esperanza, los medios de comunicación se centraban en la cifra de contagios en las mismas horas, 3.612, y esas sí en caída constante desde el sábado. El repunte de las muertes e ingresos en las ucis después de que bajen los contagios es normal, tal y como ayer mismo explicaba desde Madrid Fernando Simón, porque entre la transmisión y el deceso median muchos días, y son procesos que siguen ritmos ligeramente distintos.

Lo que tienen claro las autoridades sanitarias y políticas, como el primer ministro, Giuseppe Conte, es que la única forma de salir de la espiral de aflicción es cumplir a rajatabla el confinamiento general. Es algo, decía por la tarde, que sigue la mayoría de la población y que por eso se siente «satisfecho y orgulloso»; pero asumiendo que en Italia abundan quienes no cumplen las normas —solo el fin de semana se impusieron 10.000 multas—, el Gobierno está dispuesto a endurecer las sanciones: multas de 400 a 3.000 euros en caso de viaje no dictado por necesidades comprobadas, sanciones que podrán incrementarse hasta un tercio más para aquellos que incumplan la normativa y se muevan en un vehículo; o «el cierre provisional de la empresa o negocio por un período que no exceda los 5 días» para aquellos que abran sin estar autorizados. Y Conte da luz verde a los gobernadores para endurecer las sanciones, especialmente donde hay mayor circulación del virus; eso sí, las decisiones deben estar validadas en los siete días siguientes por un decreto del presidente del Consejo de Ministros, porque es la autoridad capaz de eliminar de manera urgente y temporal las libertades constitucionales. El control de los movimientos se podrá hacer incluso por el aire, ya que ayer llegó el permiso de la Autoridad Nacional de Aviación Civil (ENAC) para utilizar drones como excepción para vigilar los movimientos de los ciudadanos, especialmente en el sur, donde no hay la misma percepción del peligro que en el norte.

La unidad de la posguerra

Horas antes, el presidente Sergio Mattarella llamaba a la «unidad del pueblo italiano» para no caer en el pesimismo en una lucha que exige sacrificios profundos, como nunca antes desde la Segunda Guerra Mundial y que hay que afrontar para alcanzar ese «renacimiento moral, civil, económico y social de nuestra nación»: «Necesitamos la misma unidad de posguerra para renacer», sentenció.

Tienen ejemplos positivos a los que recurrir, como los gestos de Austria y Sajonia de recibir a pacientes derivados de Italia para atenderlos en sus hospitales. Fue en la madrugada de ayer cuando llegaron a Leipzig en avión militar los primeros enfermos y en las próximas horas saldrán otros hacia Renania del Norte-Westfalia; Sarre, Baviera y Baden Württemberg también mostraron su disposición a ayudar a los italianos. Igual que lo ha hecho Austria, con dos hospitales del Tirol (Lienz y Tirol) movilizados para atender a sus vecinos del sur.

¿Y qué pasará en las próximas semanas? En Italia no quieren especular, porque poner las expectativas muy altas puede llevar a la decepción pero ser contenido también incita a la pesadumbre. De entrada, según dijo el presidente del Consejo Superior de Salud (CSS), Franco Locatelli, la situación de supresión de la actividad laboral no esencial y de todo contacto social se mantendrá hasta el 3 de abril, y entonces se revisará la situación.

Italia endurece las medidas de confinamiento: solo permanecerán abiertos los servicios esenciales

La Voz
Colas en un supermercado de Assago, en Milán
Colas en un supermercado de Assago, en Milán Efe

Con más de 5.400 fallecidos, el primer ministro Giuseppe Conte, anuncia que se mantienen abiertos solo servicios como alimentación, farmacias, bancos y medios de comunicación

El Gobierno italiano decidió este sábado interrumpir hasta el 3 de abril todas las actividades productivas excepto las que son esenciales para los ciudadanos para intentar contener la propagación del coronavirus, que ha causado en Italia ya más de 5.476 fallecidos y que cuenta 46.638 contagiados.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, compareció en una rueda de prensa, cuando Italia cumple un mes desde la detección del brote en el norte del país, y dijo que esta es una «decisión difícil» pero «necesaria» para «afrontar la fase más aguda» de esta pandemia, que ha hecho de Italia el país con mayor número de muertos en el mundo.Se cierran «en todo el territorio nacional todas las actividades productivas no necesarias e indispensables para garantizar servicios esenciales (...), continuarán abiertos supermercados y negocios alimentarios de primera necesidad», señaló.

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