Hace cien años un desconocido virus dejó cientos de muertos en A Mariña

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La pandemia de la gripe de 1918 también obligó a tomar medidas para intentar atajar su expansión
La pandemia de la gripe de 1918 también obligó a tomar medidas para intentar atajar su expansión ARCHIVO DE LA VOZ

Y en 1834 el cólera se llevó a 507 personas en cuatro municipios del norte lucense

22 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

En días como estos, no puedo dejar de recordar lo que Ernie le dijo una madrugada a Al en el Savoy: «Muchacho, a menudo la oscuridad te ayuda a ver las cosas claras». Y así es. Cada cierto tiempo, la naturaleza nos advierte. Construimos un mundo global a costa de destruir sus leyes, de vivir de espaldas a ella. Nos creímos fuertes, protegidos, invencibles. Pero un simple virus, en pocas semanas, nos pone frente al espejo y nos muestra nuestra fragilidad.

Hace cien años, centenares de mariñanos murieron víctimas de la gripe mal llamada española. Y en 1834 fueron 507 los que se llevó el cólera de A Mariña. En San Miguel de Reinante aún lo recuerdan: el 29 de agosto de 1855 hubo cinco entierros de vecinos fallecidos a causa de esa epidemia.

Vivimos en un mundo insolidario, endeble, desigual, donde se arrasan selvas forestales y se levantan otras de asfalto. Y olvidamos que hay cosas que tienen valor cuando se pierden y que, como decía el enorme Alvite, «la vida hay que vivirla como la viven esos tipos que saben que lo importante es tomar a tiempo el primer tren que salga tarde».

La última gran peste mundial fue en 1918. Surgió en Kansas por mutación de un virus porcino que un granjero, alistado en el Ejército, expandió a Europa en la 1ª Guerra Mundial. La llamaron «gripe española» porque solo la prensa de este país contó sus estragos. En Europa no interesaba informar para no desmoralizar a los soldados ni a los ciudadanos. La pandemia mató a 20 millones de personas en el mundo, 300.000 en España, 5.000 en Lugo y 400 en la capital. Y el mal llegó a cada rincón de la provincia.

118 fallecidos en Viveiro

En Viveiro murieron 99 personas en octubre de 1918, una media de 3 muertos diarios. Y entre octubre y noviembre fallecieron 118. El doctor José Manuel Moreno publicó el 26 de octubre de 2018 en estas mismas páginas un riguroso y documentadísimo trabajo en el que detalló uno por uno el nombre y las circunstancias de todos los fallecidos. La villa tenía entonces 12.500 vecinos y, según él, llegaron a morir 11 personas en un día, el 13 de octubre.

El alcalde, José Marqués González, higienizó las calles, desinfectó, limpió cañerías y alcantarillas. Pero ni así impidió la imagen de un pueblo desolado en el que incluso murieron cuidadores: una monja del hospital de la Caridad, un sacerdote de Galdo y un médico de Magazos. Eco de Galicia de La Habana de diciembre de 1918 destaca que «envió una enérgica carta a El Sol, de Madrid, rectificando la información exagerada que publicó. La salud de Viveiro no ofrece los caracteres inquietantes que alguien dijo sin razón».

El mismo medio dice que en Ribadeo hubo 700 enfermos y casi 100 muertos. Y que el filántropo Ramón González dio 1.000 pesetas para los pobres enfermos y Martina Mantilla «2.000 para los alumnos afectados del colegio fundado por ella».

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Las consecuencias de la pandemia de la gripe del 18 fueron diversas y en distintos campos. En Foz, por ejemplo, murieron 122 vecinos de octubre a diciembre, según detalla Xosé Ramón Ermida Meilán en su libro Rebeldía galega contra a inxustiza. La villa tenía 7.200 habitantes y el mayor contagio fue en Fazouro, Cangas y Vilaronte donde hubo 400 afectados.