Si el calor frena la pandemia, esto podría ocurrir en Galicia

Si por cada grado que aumenta la temperatura media disminuye la propagación un 3,8 por ciento, así podría evolucinar el coronavirus en cuatro ciudades gallegas hasta julio


La ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera recordó el jueves la importancia que tienen en estos momentos los servicios meteorológicos, que incluso se han reforzado mientras dure la crisis sanitaria. Y no solo para tratar de anticipar el impacto de un posible fenómeno extremo. «Las previsiones estacionales aseguran que en la primavera habrá temperaturas más altas de los valores climatológicos. Esto quizás nos puede ayudar a discriminar mejor, por reducción de variables, otro tipo de gripes y catarros que nos permita ver con mayor claridad a qué nos enfrentamos», explicó Ribera.

El debate sigue abierto en el seno de la comunidad científica en lo referente a cómo el tiempo atmosférico puede afectar al coronavirus. Investigadores chinos acaban de publicar un estudio que está teniendo mucha repercusión mediática en el que aseguran que por cada grado que aumenta la temperatura media la expansión del COVID se reduce 3,8 %. 

Esta correlación se puede extrapolar a Galicia, tomando las cifras con mucha prudencia ya que lo único seguro ahora mismo es que no hay nada seguro. Pero ya que los datos están disponibles se puede aplicar la ecuación a la comunidad gallega. Como en el resto de la Península y el hemisferio norte, la propagación se irá reduciendo en Galicia de forma progresiva como consecuencia del incremento de la temperatura media. Así, si tomamos como ejemplo Ourense los contagios deberían reducirse un 5,32 % en abril, un 16,34 en mayo, un 31,54 en junio y un 40,28 durante el mes de julio.

En otras ciudades gallegas como A Coruña el porcentaje sería menor ya que el ascenso de la temperatura media no sería tan intenso. La diferencia entre abril y julio en la ciudad herculina es de 6 grados y el porcentaje de contagios descendería un 25,08 por ciento en verano. En Lugo y Pontevedra caería la transmisión del virus un 34,2 y 30,4 respectivamente durante el período estival. Siempre hay que tener en cuenta que en esta cifra pueden influir otras variables como la densidad de población o la efectividad de medidas que ya se están tomando ahora mismo, como el confinamiento. Esto es algo que los investigadores resaltan en los trabajos que están publicando a contrarreloj. 

El papel del anticiclón

Este fin de semana la presencia de un pequeña borrasca genera un tiempo inestable, con chaparrones y tormentas. A partir de la semana que viene, un potente anticiclón se va a asentar al norte de la Península con una presión elevada, de 1.041 milibares. Galicia encadenará varias jornadas consecutivas con condiciones secas y temperaturas altas, especialmente en la mitad sur de la comunidad.

La situación prevista para la próxima semana da sentido a las previsiones estacionales. Un anticiclón tan reforzado garantiza muchos episodios de tiempo seco en las cuatro provincias. Además, cuando predomina una circulación del nordés, típica de la primavera y el verano, el sol y el calor se concentra en la provincia ourensana. Por tanto, si perdura la configuración anticiclónica y se confirma esta correlación, cada día soleado es un día para la esperanza. 

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