Residencias de ancianos en el punto de mira: decenas de muertos en Madrid, Vitoria, Ciudad Real y Barcelona

La Voz REDACCIÓN

SOCIEDAD

Las personas mayores figuran entre la población de mayor riesgo por la enfermedad. Doce han muerto en Tomelloso y la fiscalía investigará el brote de coronavirus en la madrileña Monte Hermosos. El goteo de casos continúa: el padre Ángel pide ayuda para sus centros

19 mar 2020 . Actualizado a las 20:15 h.

Un total de quince personas mayores de la residencia Elder de Tomelloso (Ciudad Real) han fallecido en las últimas horas y al menos cuatro han dado positivo en coronavirus. Hace cerca de dos semanas, cinco residentes de Elder fueron trasladados e ingresados en el Hospital de Tomelloso, donde se confirmó que estaban infectados de COVID-19. De estos, cuatro han muerto en el complejo hospitalario.

Dicha residencia ciudadrealeña se trata de un centro privado del que su director, José Manuel Sampedro, ha confirmado las muertes en declaraciones a la cadena televisiva Telecinco. Asimismo, después de presentar fiebre y de haberse realizado el test él mismo, ha sido diagnosticado de COVID-19. El responsable de Elder también explicó que el sábado 14 fallecieron en la propia residencia otras cuatro personas, que a pesar de que no se les había practicado la prueba, sí presentaban síntomas de coronavirus. Desde ese mismo día hasta hoy, han muerto otros cuatro residentes en misma situación.

Residentes y trabajadores aislados

Sampedro ha solicitado ayuda a las autoridades sanitarias, alegando falta de medios humanos y materiales para hacer frente a la situación. En este sentido, el director de Elder ha indicado que se «sienten desbordados» y  «abandonados». Este caso llega después de que se registrase un episodio similar en una residencia madrileña, la de Monte Hermoso, donde ya son al menos 19 ancianos fallecidos, cuestión sobre la que la Fiscalía ha abierto una investigación. 

En el centro de Ciudad Real trabajan un total de 120 empleados, que se ocupan de 170 usuarios residentes. De estos últimos, 30 se encuentran aislados en sus habitaciones y 40 trabajadores están en cuarentena en sus residencias. Todos ellos cuentan con síntomas de COVID-19. José Manuel Sampedro también precisó que desde que tuvieron constancia del primer positivo en coronavirus acordaron cerrar la residencia, a la que solo podían acceder los  profesionales. Han tenido que triplicar los turnos para atender de forma individualizada a cada anciano.

Ocho fallecidos en Vitoria

En el País Vasco, otra de las comunidades donde más está golpeando el virus, el foco mediático se cierne sobre la residencia San Martín en Vitoria, la ciudad vasca con mayor número de contagios. Allí, son por ahora ocho los mayores muertos, pero un total de 45 han dado positivo desde que se desató la actual crisis sanitaria. Actualmente cuenta con 90 usuarios en sus instalaciones, o sea que prácticamente la mitad de ellos se han contagiado con el COVID-19. En la rueda de prensa diaria para informar de la evolución del COVID-19, el director de Planificación, Ordenación y Evaluación Sanitarias del Gobierno Vasco, Mikel Sánchez, ha sido preguntado por la situación en esta residencia pero ha rehusado entrar en detalles.

Sí ha admitido que al Ejecutivo autonómico le «preocupa» la incidencia del virus en el ámbito sociosanitario, en el que se engloban las residencias de mayores, porque los usuarios son «personas vulnerables» por su edad y porque en muchas ocasiones tienen patologías previas, según recoge Europa Press.   

El Padre Ángel reclama ayuda

El Padre Ángel, el responsable de Mensajeros por la Paz, ha reclamado ayuda urgente a la Comunidad de Madrid y al Gobierno de España, tras el fallecimiento de seis personas mayores que residían en uno de sus centros en Madrid. Se trata de la residencia Montserrat Caballé, que se ubica en el distrito de Barajas. De los seis fallecidos, dos de ellos eran casos confirmados de coronavirus. Cuatro murieron en el centro y dos en el Hospital Ramón y Cajal.

«No podemos aguantar más tiempo así. Hemos pedido ayuda a la presidenta de la Comunidad de Madrid, al consejero de Políticas Sociales, al consejero de Sanidad y a la Unidad Militar de Emergencias (UME).... Necesitamos urgentemente material y ayuda para nuestros ancianos en las residencias», reclamó el Padre Ángel, manifestando estar angustiado. Este también se dirigió a las familias de los residentes, indicando que «me consta que nuestro personal está haciendo todo lo humanamente posible, un esfuerzo casi sobrehumano, doblando turnos para evitar contagios, y por eso quiero tranquilizar al resto de familiares porque todo lo que esté en nuestra mano no duden de que lo haremos». Todos los fallecidos son mayores 80 años que presentaban diferentes patologías.