Sanxenxo y Poio precintan las playas y Marín decidirá esta tarde si hace lo mismo

El Concello sanxenxino pide responsabilidad a los vecinos, «especialmente a los visitantes» y apela al espíritu del Prestige para salir de la crisis

Playa de Silgar, en Sanxenxo, que ha sido cerrada
Playa de Silgar, en Sanxenxo, que ha sido cerrada

Pontevedra

Llegó el Concello de Sanxenxo y mandó parar. Los sanxenxinos llevan unos días de conmoción por la llegada de ciudadanos procedentes de Madrid, sobre todo desde que la situación se puso peliaguda en la capital estatal. Así, el Concello ya hizo ayer, viernes, una llamada a la calma y pidió tanto a vecinos como foráneos que se mantuviesen en sus casas y hoteles.

Hoy, el Ayuntamiento ha ido más allá. Tras reunirse el gabinete de crisis, se dio a conocer que se cierran las playas del municipio, así que ya no será posible la imagen de Silgar con niños jugando o mayores paseando, una escena todavía visible ayer, a la misma hora que Alberto Núñez Feijoo pedía el cierre de la hostelería. 

El Concello de Sanxenxo decidió también que incorporará al trabajo a todos los bomberos y policías que estén de vacaciones. Y acordó que durante la semana habrá un policía delante de la casa consistorial y otro en el edificio de Servizos Sociais informando de que la atención será exclusivamente telefónica y presencial. Por supuesto, las instalaciones municipales ya están cerradas desde el jueves y las actividades totalmente canceladas. Asimismo, también bajaron las persianas las oficinas de turismo. 

El Concello de Sanxenxo apela al espíritu del Prestige para superar la crisis. Así, el Concello señaló lo siguiente: «Sanxenxo ya demostró en noviembre del 2002 su capacidad de trabajo y movilización para superar una crisis como fue el vertido del Prestige. Es un escenario distinto pero, igual que entonces, el Gobierno está convencido de que con esfuerzo, organización y solidaridad se superará esta situación».

Por último, desde Sanxenxo apelaron a la responsabilidad de los vecinos y «especialmente de los visitantes» y garantizaron que «con serenidad pero también con firmeza se harán cumplir todas las medidas que se han tomado». 

También en Poio

Solo un par de horas después de que Sanxenxo decretase el cierre de playas, su vecino municipio de Poio, otro de los puntos neurálgicos del turismo en las Rías Baixas, se sumó a la misma medida. Así, anunció que precintará los arenales. Igualmente, va a poner megafonía por las calles del municipio para informar a los vecinos de las medidas tomadas e insistirles en que, salvo casos de necesidad, no se puede salir a la calle. 

En Marín, por su parte, a última hora de ayer, sábado, también cerraron las playas. 

Miedo en Sanxenxo ante el éxodo procedente de Madrid en busca de refugio

M. Gago / S. González / M. Cuadrado / T. Longueira
Imagen del paseo de Silgar, en Sanxenxo, sin apenas gente ni tráfico rodado
Imagen del paseo de Silgar, en Sanxenxo, sin apenas gente ni tráfico rodado

Varios alcaldes piden a los visitantes que permanezcan en sus residencias, mientras varios hoteles de Ribadeo, Foz y San Cibrao han cerrado puertas

La inesperada llegada de personas procedentes del interior de España, sobre todo de Madrid, sorprendió estos días a vecinos de localidades turísticas en Galicia como Sanxenxo, en Pontevedra; Laxe, en A Coruña; y Foz, en Lugo, entre otras. La afluencia de residentes en Madrid es frecuente en Sanxenxo, capital turística de las Rías Baixas, pero lo es en temporada estival o en períodos vacacionales como Semana Santa, por lo que en esta ocasión se atribuye a personas que escapan de la pandemia en la capital. Los vecinos señalan que se trata sobre todo de familias que tienen aquí su segunda residencia y que aprovechan que Galicia, al menos por ahora, tiene menos problemas de coronavirus para intentar esquivar el contagio.

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