Las lágrimas de María Teresa Campos ya tienen quien las seque

martín bastos REDACCIÓN

SOCIEDAD

La presentadora se apoya tras la ruptura en el periodista Emilio Javier, aunque aclaró que «solo es un amigo»

06 mar 2020 . Actualizado a las 00:03 h.

Retomando poco a poco su vida tras la polémica ruptura con Edmundo Arrocet, María Teresa Campos se ve envuelta de nuevo en rumores de un posible nuevo amor y es que el periodista Emilio Javier podría haber despertado de nuevo en María Teresa la llama del amor. Disfrutando de su amistad siempre que pueden, en esta ocasión ambos acudieron a un restaurante de la capital para compartir una agradable cena con otra pareja de amigos y es que sin duda alguna ambos han decidido no esconder su amistad y exprimirla al máximo. Conscientes de todo lo que se está diciendo sobre ellos, María Teresa salió del restaurante con una gran sonrisa en el rostro y es que poco a poco está superando el duro golpe que supuso para ella el adiós de Edmundo Arrocet. Mientras que la periodista se apresuró a desmentir una relación sentimental entre ellos, Emilio sacó su lado más amable con la prensa y es que reconoció que por su parte existe un gran sentimiento de admiración hacia su compañera de profesión.

La presentadora aseguró que Emilio Javier «es un amigo, solo», mientras que su acompañante aseguró: «somos dos compañeros, dos periodistas y hemos hablado de temas profesionales en dos comidas, nada más».

la reconciliación

Nagore y Sandra, juntas. Las revistas de esta semana rebosan amor por los cuatro costados. Hablan de la reconciliación entre Nagore Robles y Sandra Barneda, a quienes han pillado en unas fotos muy felices. La pareja vivió una historia tumultuosa con tres años de relación, una ruptura dolorosa, varios meses separadas, y, tras los rumores de reconciliación, la confirmación de que vuelven a estar juntas desde el mes de febrero. Dicen que fue más o menos por San Valentín. Dicen que Nagore vuelve a sonreír después de una época difícil y que podrían estar viviendo de nuevo juntas en la casa de Sandra Barneda en Madrid.