«Por un lado se fomenta la lactancia materna y por otro se impide»

Deniegan a una médico del Sergas la exención de guardias de 24 horas para poder seguir dando pecho a su bebé


Santiago

La OMS y todas las sociedades científicas defienden la lactancia materna en exclusiva los primeros seis meses de vida y de forma complementaria los dos primeros años de vida del recién nacido. El Sergas, como servicio de salud, defiende esta alimentación natural para los bebés, pero a veces la teoría y la práctica no concuerdan. Porque uno de los impedimentos con el que se encuentran las madres cuando vuelven al trabajo es la dificultad para mantener esta lactancia. Dificultad que se convierte en una barrera infranqueable si la trabajadora realiza guardias continuadas de 24 horas.

Carmen, médico en la gerencia de A Coruña, solicitó, en aras de esta promoción de la maternidad, la exención de guardias durante el primer año de vida de su primera hija. La respuesta del servicio de preventiva del centro sanitario fue un no. Con su segundo hijo lo ha vuelto a intentar, y la respuesta ha vuelto a ser la misma, no. Esta facultativa lamenta la contestación recibida, ya que la opción que le dan es que se extraiga leche o que el padre acerque al bebé, «obviamente traerlo a un hospital dos o tres veces al día no es una opción, aparte de que si estoy en una cirugía urgente lógicamente no puedo salir».

Carmen recuerda que no es la única. Otras facultativas solicitaron la exención sin éxito, por lo que lamenta «que se fomente este tipo de lactancia y por otro lado se impida», y es que veinticuatro horas sin poder dar el pecho en la práctica obligan a dejar este tipo de alimentación.

El Colegio de Médicos de Ourense ya hace meses que ha pedido al Sergas «la normativización del derecho a la exención de guardias a las mujeres en período de lactancia, y flexibilizar los horarios laborales para hacerlo posible». Y es que en su documento Una apuesta por la conciliación de la vida profesional y personal, los médicos ourensanos recogen este problema específico de las facultativas, «la realización de guardias de presencia física de 24 horas continuadas supone un riesgo manifiesto para la posibilidad de mantenimiento de la lactancia, y una situación de agravio en la conciliación de la vida profesional y la vida personal».

El colegio médico de Ourense pidió al Sergas que regule la exención de guardias a las mujeres en el período de lactancia

Otra de las sorpresas de esta facultativa es que en la respuesta que le envía el servicio de preventiva se plantea la posibilidad de incluir alimentación complementaria a partir de los cuatro meses de edad, cuando actualmente las recomendaciones tanto de la Organización Mundial de la Salud como de la Sociedad Española de Pediatría aconsejan solo leche hasta los seis meses, y preferentemente materna. 

El Sergas admite que la leche materna es el mejor alimento para el recién nacido, pero defiende la actitud de la gerencia de A Coruña, «que trabaja activamente tanto en nuestras pacientes como en nuestras trabajadoras para la promoción de esta actividad». Sobre las trabajadoras, la Xunta alega que a partir de los seis meses «ya no es la alimentación exclusiva», por lo que este hecho permite cierta flexibilidad de horarios. Recomienda la extracción o hacer una pausa para amamantar, lo que en la práctica, en una guardia de 24 horas, se convierte en tarea imposible.

«El mejor tratamiento para sus niños son la leche y sus brazos»

R. D. SEOANE

El Hospital Teresa Herrera impulsa un programa de asesoramiento sobre lactancia materna

Cien días después de nacer con tan solo 460 gramos, pudieron dar el alta médica a «todo un reto profesional», describe Alba Sánchez Ansede, enfermera pediátrica y responsable del programa de lactancia materna. Lograr que el pequeño entre los pequeños saliese adelante fue una auténtica labor de equipo, por supuesto de los médicos y enfermeras de la unidad de Neonatos del Hospital Teresa Herrera, pero también de quienes hicieron posible que, pese a las circunstancias, el bebito pudiese alimentarse con lo que la naturaleza dispone como mejor nutriente: la leche materna.

No es anecdótico el logro, ya que en el materno coruñés el interés por apoyar a quienes deseen apostar por el pecho empezó en la unidad de los nacidos antes de tiempo. «Es que por ser prematuros, no significa que no se pueda llevar a cabo», insiste la asesora de lactancia, que recalca, sobre todo, la vocación de las madres: «Lo hacen ellas, el esfuerzo es de ellas, muchas creen que en situaciones complicadas no pueden, y no es así. El mejor tratamiento para sus niños son la leche y sus brazos».

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