Vámonos al teatro, ¿o mejor de concierto?

La Obra Social 'la Caixa' financia un programa de ocio para jóvenes con diversidad funcional


redacción

Los fines de semana son el momento más esperado por las chicas y chicos del Centro Xuvenil Abertal, en Vigo. Con la financiación de la Obra Social ‘la Caixa', la entidad tiene en marcha un programa de ocio que organiza todo tipo de actividades para jóvenes con diversidad funcional.

«Son actividades de ocio y tiempo y libre todos los sábados del curso por la tarde y por la noche —asegura Laura Orge, coordinadora del proyecto— para chicos y chicas con diversidad funcional. Tenemos una media de 35 destinatarios y es un proyecto que lleva ya funcionando diez añitos. Ahora estamos encantados porque con el apoyo de la Caixa podemos ampliarlo, que es lo que nos pedían los chicos y las familias. Podemos tener a otra persona contratada para los sábados y ampliar las actividades con iniciativas como respiros familiares de fin de semana cuando llegue el buen tiempo».

Lo cierto es que los usuarios, que tienen entre 14 y 45 años, están deseando que llegue el fin de semana para disfrutar de las actividades. «Nos hemos ido en el barco por la ría de Vigo, en autobús a Redondela a ver un festival benéfico, al Ifevi a ver una exposición de dinosaurios, a conciertos, al teatro, a ver un partido de baloncesto en silla de ruedas y también de fiesta a un pub como cualquiera a bailotear», cuenta Orge, que anuncia algunos proyectos que tienen en mente para realizar este año. «Queríamos hacer un scape room, e irnos también un fin de semana a un bungalow adaptado».

Los más mayores del grupo también salen por la noche. «Solemos ir a cenar y después vamos a un concierto en alguna de las salas de la ciudad, al teatro, a un espectáculo de magia, a un monólogo... depende de la oferta».

Uno de los objetivos del programa es fomentar la autonomía de estos jóvenes. «Les dejamos que decidan —añade la coordinadora— hablamos con ellos y quedamos en algún sitio del centro, por ejemplo, así favorecemos su capacidad de decisión». Otra de las metas es proporcionar «ese respiro familiar del que hablábamos para que puedan utilizar el tiempo que los chicos y chicas están con nosotros para hacer cosas para sí mismos», afirma Orge.

La coordinadora destaca también el gran trabajo de los voluntarios, «porque tenemos chicos y chicas que van en silla de ruedas o que tienen menos autonomía y son más dependientes, y así pueden ir todos».

Los chicos de Abertal son ya como una familia. «Hay muchos que han crecido con nosotros —afirma la coordinadora— aunque también hay incorporaciones nuevas que vienen de diferentes centros y eso es muy bueno para ellos porque es una forma de relacionarse y conocer gente nueva».

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