La Tierra, ¿más lejos del Sol en invierno?

Puesta de sol en  As 9 na praia
Puesta de sol en "As 9 na praia"

Gran parte del conocimiento que la ciencia tiene actualmente sobre el funcionamiento del cosmos es una herencia de una época pretérita en la que los sabios solo contaban con su propia intuición para descifrar los secretos del universo. Una de esas personas fue Hipatia de Alejandría, la primera científica de la historia. En el siglo IV después de Cristo las mujeres no tenían acceso a la educación, pero su padre Teón, un reputado astrónomo griego, se encargó de que recibiese clases de matemáticas y filosofía. Su trabajo, como el de otros grandes pensadores, no sobrevivió al fanatismo religioso que, en un acto de intolerancia, procedió a quemar la Biblioteca, el mayor centro de conocimiento del mundo antiguo y donde ella ejercía como docente.

Sin pruebas escritas, hoy todavía se sigue debatiendo sobre su legado. Como otros muchos pensadores, Hipatia participó de forma activa en uno de los grandes debates científicos de la Grecia clásica: las órbitas retrógradas de los planetas. Las observaciones mostraban que no siempre mantienen la misma trayectoria. A veces retroceden un poco y luego siguen avanzando. Algunos historiadores creen probable que ella ya hubiese mencionado, antes incluso que Johannes Kepler, la cuestión de las órbitas elípticas. Una propuesta muy revolucionaria en una época que consideraba el círculo la forma más perfecta de la naturaleza. Sin embargo, la historia reconoce todo el mérito de esa idea al astrónomo alemán del siglo XVII.

El hecho de que el sol dibuje una elipse, un círculo achatado, implica que no siempre se encuentra a la misma distancia respecto al astro. Existe un punto de máxima y mínima aproximación, llamados perihelio y afelio, cuando además la estrella alcanza la máxima y la mínima velocidad. Esta forma geométrica puede llevar a pensar a alguno que la Tierra está cerca de la estrella durante el verano y más lejos en invierno. Sin embargo, el planeta atraviesa el afelio a comienzos de julio y el perihelio lo hará el próximo 5 de enero del 2020. Por tanto, la distancia no determina en absoluto que en invierno haga frío y en verano calor.

La meteorología que predomina en cada una de las estaciones depende únicamente de la altura que ocupa el sol respecto al horizonte. En verano asciende mucho y los rayos caen de forma perpendicular. Durante el invierno la elevación es menor y los rayos solares son más oblicuos. Esto influye en cómo se reparte la misma cantidad de energía sobre la superficie terrestre. El astro rey alcanza la mínima y máxima elevación sobre el horizonte durante los solsticios de invierno y verano.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

La Tierra, ¿más lejos del Sol en invierno?