«No nos vamos a callar», la ira de las investigadoras españolas contra el físico italiano que niega la desigualdad de género en ciencia

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Alessandro Strumia, quien aseguró que «las mujeres no son tan buenas como los hombres en física», vuelve a la carga con un nuevo artículo que ha disparado la indignación

21 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

«Las mujeres no son tan buenas como los hombres en física y se les ha dado demasiada financiación, han sido ascendidas de forma injusta», «la física fue inventada y construida por los hombres, no se accede a ella por invitación», «la física no es sexista contra las mujeres»... Las frases corresponden a una charla pronunciada el pasado año en el CERN por el físico italiano Alessandro Strumia. Fue la mecha que prendió de inmediato una tormenta de indignación entre la comunidad científica mundial, que llevó a la firma de un manifiesto de repulsa por parte de más de 4.000 investigadores de todo el mundo y que llevó al Laboratorio Europeo de Física de Partículas a retirarle su condición de profesor invitado, además de un expediente abierto por la universidad en la que trabaja, la de Pisa.

Pero, lejos de retractarse, Strumia ha vuelto a la carga en un artículo que ha sido aceptado para su publicación por parte de la revista científica Quantitative Science Studies, en la que, a partir de un análisis estadístico de artículos científicos y de sus autores, concluye que no existe discriminación de género en física, que las mujeres no se enfrentan a un ambiente de trabajo hostil y que tanto unos como otras tienen las mismas oportunidades. «El desequilibrio de género no es debido a que exista una discriminación hacia las mujeres», concluye en otro reciente artículo. Es más, da a entender que denunciar esta situación supone un prejuicio profesional para los que lo hacen. «Los críticos de la política de género en la ciencia -dice- se esconden cada vez más detrás del manto del anonimato para evitar repercusiones en su carrera».

 La polémica está otra vez servida y las primeras reacciones llegaron desde España. La Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) acaba de impulsar un manifiesto, suscrito ya por decenas de científicos de los dos sexos, en el que condena la falsedad de los argumentos esgrimidos por Strumia.