Aumenta el consumo de cannabis entre los jóvenes por el mayor uso del cigarrillo electrónico

El uso de la cocaína alcanza mínimos históricos, pero aumenta la ingesta de alcohol por atracón y las borracheras, especialmente entre las chicas


redacción

El consumo de cocaína entre los estudiantes de 14 a 18 años ha descendido a «mínimos históricos» en los dos últimos años, si bien han aumentado los casos de borracheras y el uso de cannabis a través de los cigarrillos electrónicos, según se desprende de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES), presentada por la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Azucena Martí, y la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo.

En concreto, actualmente el 2,9 % de los jóvenes ha probado en alguna ocasión la cocaína, el 2,4 % en el último año y sólo el 0,9 % en el último mes, cifra «muy por debajo» de la registrada en años anteriores como, por ejemplo, en 2004 cuando el 3,8 % de los estudiantes había consumido esta sustancia ilegal en los últimos 30 días.

No obstante, los chicos siguen siendo los que consumen cocaína en mayor proporción que las mujeres y la edad de inicio se sitúa en los 15,2 años. «Su consumo ha descendido en todos los tramos temporales llegando a alcanzar mínimos históricos», ha dicho Martí, para informar de que España se sitúa en el sexto lugar de Europa en cuanto al uso de esta sustancia, por detrás de países como Reino Unido, Francia o Dinamarca.

Ahora bien, Martí ha alertado de que el consumo de cannabis a través de los cigarrillos electrónicos ha aumentado del 1,8 % en el 2016 al 5,4 % en el año 2018. En este sentido, el estudio ha mostrado que el 48,4 % de los estudiantes ha usado alguna vez estos dispositivos, mientras que hace dos años el porcentaje se situaba en el 20,1 %. La cifra se ha más que duplicado.

En todo caso, la proporción de usuarios de cigarrillos electrónicos es considerablemente más alta entre los que fuman tabaco que entre los que no lo hacen. Al mismo tiempo, el consumo más frecuente es entre los chicos, con independencia de la edad y entre los que los han usado alguna vez, el 67,1 % utilizaron cartuchos sin nicotina, el 11,3 % con nicotina y el 21,6 % cartuchos de los dos tipos. «Estamos ante un problema emergente, y más cuando hemos comprobado que uno de cada dos adolescentes y jóvenes han utilizado estos nuevos dispositivos en el último año por muchos factores como, por ejemplo, la moda o porque puede parecer hasta elegante», ha apostillado la ministra de Sanidad en funciones. Lo cierto es que, aunque se trata de un fenómeno incipiente, el uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes parece seguir la pauta iniciada en Estados Unidos. Los jóvenes no los emplean para dejar de fumar, sino como una moda o para quemar otras sustancias como el cannabis.

El consumo de alchol sigue en niveles elevados, ya que el el 77, 9 % de los estudiantes de entre 14 y 18 años lo ha probado alguna vez (76,9 % en el 2016). El 75,9 % ha bebido en el último año y el 58,5 % lo ha hecho en el último mes (67 % en el 2016). La edad de inicio continúa situándose en los 14 años, cuando en 1994 se había reducido hasta los 13 años y medio.

Aumentan los atracones de alcohol y las borracheras

Sin embargo, lo más preocupante es el aumento de una pauta de consumo denominada binge drinking, que consiste en la ingesta rápida de bebidas alcohólicas en forma de atracón. Esto supone beber cinco o ma?s copas en hombres en menos de dos horas y cuatro, en el mismo plazo, entre las mujeres. El 32,3 % de los estudiantes dice haber optado por esta fórmula en los últimos 30 días, por el 31,7 % en el 2016.

Las borracheras también han aumentado ligeramente. De este modo, el 24,3 %, casi uno de cada cinco, confiesa haberse emborrachado en el último mes, frente al 21,8 % en el 2016. Curiosamente,el porcentaje de borracheras es mayor entre las chicas. Y la diferencia es especialmente relevante cuanto menor edad tengan. Así, el 11,7 % de las niñas de 14 años admite haberse emborrachado en los últimos 30 días, mientras que el porcentaje en los varones de la misma edad es del 7,6 %.

Tabaco

Respecto al tabaco, el 35 % de los alumnos fumó en el último año (34,7% en el 2016), situándose el consumo diario en el 9,8 %, un punto más que en 2018. Por término medio, el primer cigarrillo se fuma a los 14,1 años, al igual que ocurría dos años antes.

La adquisición del hábito de fumar diariamente comienza a los 14,7 años, apenas medio año después de haberlo probado por primera vez, y son las chicas las que más fuman, si bien ha aumentado la percepción de riesgo ya que el 93,8 % cree que puede producir muchos o bastantes problemas de salud. La mayoría fuma cigarrillos de cajetillas, aunque aumenta el uso del tabaco de liar. «En los últimos años estamos viendo cómo el cáncer de pulmón relacionado con el consumo de tabaco está apareciendo en un porcentaje cada vez mayor entre las mujeres y, por eso, es tan importante actuar entre los jóvenes para prevenir esta adicción que puede continuar en la edad adulta», destacó Carcedo.

Cannabis

Respecto al cannabis, y más allá de su consumo a través de los cigarrillos electrónicos, Martí ha informado de que sigue siendo la droga ilegal más consumida. Y es que el 33 % lo ha probado alguna vez en su vida, el 27,5 % en el último año y el 19,3 % en el último mes. A diario lo fuman el 2,3 % y el 3,4 % tiene un «consumo especialmente problemático».

En este punto, la delegada del Gobierno del Plan Nacional sobre Drogas ha alertado de que el 42% de los estudiantes asegura que le han ofrecido cannabis en el último año. «Es muy preocupante la accesibilidad a esta sustancia, porque se puede banalizar su consumo y, además, se suele fumar junto al tabaco, poniendo en riesgo, aún más, la salud física y mental», añadió la ministra de Sanidad.

En cuanto al resto de drogas, Martí ha explicado que la prevalencia es más reducida, situándose en el 1,9 % los que han consumido en el último año éxtasis, el 1,7 % las nuevas sustancias psicoactivas, el 1,4 % alucinógenos, el 1,2 % metanfetaminas y el 1,1 % las anfetaminas. Asimismo, el 2,4 % ha tomado analgésicos opioides para »colocarse« en alguna ocasión y el 8,6 % ha probado alguna vez en su vida los hipnosedantes sin receta

Casi uno de cada cinco apuesta dinero en el juego

La encuesta ha reflejado también que el 24,5% de los estudiantes de 14 a 18 años ha apostado dinero en el juego, el 22,7 % en jugos presenciales y el 10,3 % a través de Internet. En este punto, el trabajo ha recogido por primera vez el consumo de videojuegos, reflejando que el 82,2% ha jugado en el último año.

En concreto, el 47,9 % ha jugado a eSport y el 34,7 % ha sido espectador del mismo. La mayoría de los estudiantes que juegan a estos juegos son chicos de 14 y 15 años. «Es triste, porque estos chicos estarían mejor jugando a deportes físicos. Los videojuegos fomentan el sedentarismo y favorecen la aparición, de un modo evidente, de la obesidad, uno de los riesgos de salud pública más importantes que tenemos en la actualidad», enfatizó la ministra de Sanidad en funciones.

Ahora bien, Martí ha alertado de que el consumo de cannabis a través de los cigarrillos electrónicos ha aumentado del 1,8% en 2016 al 5,4% en el año 2018. En este sentido, el estudio ha mostrado que el 48,4% de los estudiantes ha usado alguna vez estos dispositivos, mientras que hace dos años el porcentaje se situaba en el 20,1%.

En este caso, la proporción de usuarios de cigarrillos electrónicos es considerablemente más alta entre los que fuman tabaco que entre los que no lo hacen. Al mismo tiempo, el consumo más frecuente es entre los chicos, con independencia de la edad y entre los que los han usado alguna vez, el 67,1% utilizaron cartuchos sin nicotina, el 11,3% con nicotina y el 21,6% cartuchos de los dos tipos.

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