Albert Boadella: «El acoso sexual se denuncia en el momento o se deja estar»

la voz REDACCIÓN

SOCIEDAD

Eduardo Parra - Europa Press

El dramaturgo catalán ha criticado a la gente que «30 años después monta un cirio», en referencia a las acusaciones contra Plácido Domingo

24 oct 2019 . Actualizado a las 14:12 h.

El dramaturgo catalán Albert Boadella ha cargado este jueves contra «la gente que 30 años después» de sufrir acoso sexual «monta un cirio», en referencia a las acusaciones que pesan contra Plácido Domingo.

Así lo ha puesto de manifiesto en la presentación de la obra «¿Y si nos enamoramos de Scarpia?», en la que convergen opera, feminismo y comedia, que se estrenará en los teatros del Canal (Madrid).

El acoso «se soluciona en el momento o se deja estar», pero no se denuncia «30 años después», ha dicho Boadella, quien ha presentado la obra junto a su ayudante de dirección, Martina Cabanas, quien considera que la obra trata «un tema controvertido» de una manera «nada panfletaria».

La obra presenta un escenario donde dos sopranos y un director de orquesta ensayan piezas para una gala benéfica «por las voces de mujer». Las dos sopranos, explica Cabanas, presentan distintos arquetipos femeninos: una de ellas ama la música por encima de todo, y la otra «lee todo en clave de opresión de los hombres hacia ella».

Los autores pretenden hacer con esta obra «un alegato a la libertad» de las mujeres, a quienes consideran coartadas por los clamores feministas. En el espectáculo, que estará hasta el 15 de noviembre en Madrid, se interpretan piezas de la tradición operística que, según cuenta Boadella, «también pueden ser controvertidas», ya que se leen «con los ojos de hoy»: «Hay quien considera a Otello un machirulo cabrón, por ejemplo».

La controversia irá creando «situaciones cada vez más disparatadas» y los actores (Antoni Comás, Carmen Solís y María Rey-Joly) cruzarán arias como dardos, extraídas de óperas tan conocidas como la referida «Otello», «La Bohème» o «Carmen», todas interpretadas en su lengua original.

«Las traducciones de las piezas tienen para mí una importancia relativa. La música, si está bien hecha, cuenta lo mismo de manera más sintética. Eso me interesa más, está más cerca del arte», ha añadido el dramaturgo. Antes de llegar a Madrid, la obra se estrenará en Avilés (Asturias) el 31 de octubre.