Lluís Ballester: «No hay una forma amable de entrar en el porno»

«Las principales búsquedas son sexo violento en grupo y aparece la violencia sexual en grupo. No hay casualidades»


Santiago / La Voz

Lluís Ballester, investigador de la Universitat de les Illes Balears, recuerda una escena de Euphoria en la que un joven, en su primera experiencia sexual intenta asfixiar a su novia porque cree que es lo que a las mujeres le gusta. Es un ejemplo de como hay una nueva pornografía que está educando a la juventud y cambiando los modos de relacionarse. Lo ha explicado en una jornada sobre pornografía y eduación sexual organizada por Igaxes en Santiago.

-¿La pornografía ha cambiado o solo la manera en que se accede a ella?

-Ha cambiado. Y ha cambiado de una manera muy clara.

-¿Cómo?

-Uno de los efectos de la nueva pornografía es que se han generalizado prácticas que antes eran exclusivas del sadomasoquismo. Han entrado de manera masiva manchando todo el porno. El sadomasoquismo era excepcional y de hecho estaba prohibido en muchos países. Y por ejemplo prácticas como el sexo en grupo o la violencia en las relaciones eran muy poco frecuentes, porque estaban directamente ilegalizadas y las revistas, para distribuirse, necesitaban un canal legal. Hablamos del porno en términos de oferta masiva. Minoritariamente había también pornografía infantil, pero es que ahora la puede encontrar también un niño de 11 años. Eso ha manchado completamente el porno. Cualquier vídeo de fácil acceso no se puede comparar a revistas que antes se consideraban pornográficas como Playboy o Penthouse. Ni siquiera el porno más duro tiene que ver con el que este momento se está distribuyendo.

-El de aquellos tiempos.

-Sí, el de aquellos tiempos, que son 25 años. Ese cambio sustancial es muy relevante. Hay gente que dice que le gustaría enseñar a sus hijos a tener una relación libre con el porno, que fuera eligiendo... Bueno, no hay una manera amable de entrar en el porno, porque el porno erótico es muy, muy minoritario en este momento, en contra de lo que era tradicional. En este momento tiene mucho éxito el porno amateur, y las búsquedas masivas son del tipo de la vecina del quinto. Es decir, una mujer que puede ser tu vecina. Las búsquedas internacionales más importantes son milf, que es una madre, una mujer adulta, de entre 35 y 45 años es el sector más importante. Y no existía en el porno de revista, que eran jóvenes de 20 o 25 años. Todo esto ha cambiado.

-El modelo de mujer ha cambiado pero la base sigue siendo patriarcal: las mujeres son objetos para  el placer de los hombres.

-Pero el patriarcado ha mutado, porque está llegando con muchísima más fuerza, está utilizando los medios que la cultura de pantallas le ha dado para amplificar cosas que antes no mostraba. Las está mostrando con extrema violencia y de una manera para la que antes no tenía capacidad.

-Entonces la nueva pornografía es la convergencia entre el patriarcado y el capitalismo.

-Claramente. El patriarcado existía antes del capitalismo, en el capitalismo se amplifica y en este último tramo, con la cultura de pantallas, lo que tiene es la capacidad de las tecnologías de la comunicación para amplificarse y mostrar aspectos muy minoritarios. Ni Simone de Beauvoir ni las feministas de los 70 y 80, que ya hablaban de pornografía, imaginaban el poder desorganizador que tiene el porno actual.

La pornografía es la principal vía de deseducación sexual

-¿Cuál es ese poder?

-La capacidad de que un niño de 11 años pueda ver porno y qué porno. Verás lo que no vio nunca un niño de 11 años contemporáneo de Simone de Beauvoir, que iba al diccionario o a una novela. Si tenía mucha curiosidad podía ver cuadros y de hecho se consideraban pornográficos cuadros contemporáneos. En este momento, ven esto. Sale con Blancanieves, con muchas palabras que se han hipersexualizado, y si antes veías un pecho, en este momento están viendo un hombre que hace daño a un pecho. Yo trabajo mucho en institutos y con las comisiones de coeducación. Cuando les pregunto a los adolescentes sobre palabras que les suenen a pornografía, por ejemplo dicen bukake. Y lo saben todos. Voy a trabajar con los padres, y no lo saben. No solo es canal. Creamos un medio y el medio nos educa. 

-Así que la tecnología es el catalizador de este cambio cultural, que no sé si definirlo así.

-Sí. Siempre digo que no tenemos elementos culturales para enfrentar la pornografía actual. No ha existido ninguna experiencia humana que nos sirva para entender qué está pasando. Hay que repensarlo y tenemos que hacerlo colectivamente porque no hay una cultura previa. La educación afectivo-sexual no está dando respuestas. No las podía dar, porque entre otras cosas esto es relativamente nuevo. Hay que replantearse las cosas. Pero no solo puede ser una educación afectivo-sexual para los jóvenes, tiene que ser también para los adultos. 

-Podemos decir entonces que el porno es la principal fuente de educación sexual de los jóvenes.

-Probablemente. Todos lo decíamos, pero el estudio nos confirma con datos que la pornografía es la vía principal yo diría de deseducación sexual, porque lo que hace es introducir distorsiones perceptivas. 

-Hablando de eso. Aparte de silenciar el deseo femenino, dice que genera problemas de autoestima en chicas y en chicos.

-Hay jóvenes que están yendo a clínicas de sexualidad porque no pueden eyacular sin vídeos. No tienen imaginario sexual autónomo, algo que es tan importante para el placer. No puede excitarse por su cuenta. El imaginario exterior es tan poderoso, tiene tanta fuerza de generar deseo que no lo puedes generar de manera autónoma. Sabemos de la existencia de 101 manadas, 350 jóvenes, porque el 99 % son menores de 35 años. Una de cada cuatro filma, y además distribuye el delito. El exhibicionismo es algo que se educa en el porno. Si cometes un delito, no lo filmas y si lo filmas, no lo distribuyes, no eres tan idiota. Muchos de ellos explican que filman y que la chica se oponía porque es su papel, si no no tiene gracia. Que lo han visto mil veces. Esa extensión de lo estoy viendo en un vídeo a lo hago en la realidad está pasando cada vez más. La capacidad de conectar con el otro queda en suspenso. Se apaga la empatía porque como lo estoy viendo en el porno, no tengo que empatizar con nadie. Una filmación de una ficción amorosa, de hacer como si, un chaval la puede entender, pero cuando tienen sexo, tienen sexo. No es un como si.Y lo leen como un documental, como algo real. Es que es real. El porno no es leído como una ficción y por tanto tiene una capacidad de evocación de conducta muy poderosa.

¿Es una casualidad que las principales búsquedas sean sexo en grupo violento y además empiece a aparecer la violencia sexual en grupo? No. No hay casualidades.

-Entonces es verdad que las manadas son una consecuencia del consumo de pornografía.

-No lo podemos probar, pero creemos que sí. Hemos hablado con fiscales y la violencia sexual en grupo no existía como categoría, porque era muy poco frecuente. Tan poco frecuente que no había ni estadística. Solo pasaba en situaciones de guerra o revoluciones, situaciones de desorden importantes. Solo en esos momentos en los que no hay control social. Pero en una sociedad democrática como la nuestra no ocurría. Y ahora dicen que van a tener que incluir la categoría porque ya es estadísticamente relevante. ¿Eso por qué está pasando? En el 2008 la tecnología 4G se generaliza y poco a poco va llegando esta pornografía. ¿Es una casualidad que las principales búsquedas sean sexo en grupo violento y además empiece a aparecer la violencia sexual en grupo? No. No hay casualidades. Puede ser que se esté alimentando en eso. Y creemos que sí. 

-¿Qué otras consecuencias tiene?

Nosotros hicimos una serie de predicciones. Una era que aumentan las prácticas de riesgo con la reducción del uso del preservativo. El informe epidemiológico de la Carlos III, un mes después, daba esos datos: había bajado un 10 % el uso de preservativo entre jóvenes y aumentando un 26 % las enfermedades de transimisión sexual. Otra predicción es que está adelantándose el acceso. El informe de acceso regular a Internet da una edad media de 7 u 8 años. Es verdad, son pocos, pero se lo encuentran. Porque el porno te encuentra a ti. Si le pones en las manos a un chaval una pantalla con Internet más tarde o más temprano va a encontrarse con porno.  

-Hablan también de una ritualización de las relaciones.

-Se mecanizan. Descubrimos que cuando hablábamos con los chicos y las chicas, sobre todo ellos, nos decía que el sexo era lo que veían en el porno. Dicho de otra manera: que no había sexualidad que no se representase en el porno. Así que todo lo que tiene que ver con la seducción, la experimentación... eso no existía. Todo lo que tiene que ver con lo que hay después de la eyaculación, que puede ser igual de placentero, no aparece en el porno.

-Entonces reproducen la relación del porno, que creen la única posible.

-No todos, porque afortunadamente hay mucha gente que se puede separar del porno o no ha desarrollado la sexualidad con la pornografía. Tener relaciones emocionalmente significativas consigo mismo o con otras personas es un moderador del superconsumo de porno. 

-¿Hasta qué punto está relacionado con el fracaso de las relaciones de pareja?

Las aplicaciones de contactos dan oportunidades y eso es un desorganizador de las relaciones, especialmente cuando ves que te elige mucha gente y muy atractiva que pensabas que nunca te elegiría. Y la nueva pornografía está vinculada a la prostitución, otro cambio. Hasta ahora ibas a buscar la prostitución. Ahora te va a buscar a ti. Va a buscar a los chicos, a un chico de 16 años. Tu IP queda conectada y la inteligencia artificial de estas compañías sabe qué eliges y te ofrecerán. Como hacen todas las empresas virtuales. La prostitución es la otra gran veta de desorden. La prostitución, especialmente para los  hombres, permitía mantener la pareja aunque fuera insatisfactoria sexualmente y sí sigue cumpliendo la misma función: hago con alguien a quien compro una sexualidad de dominio, de menú abierto, que con mi pareja no puedo, no quiero o no me atrevo a pedirlo. Se está incrementando el acceso a la prostitución con el modelo de la pornografía, con chicos muy jóvenes, porque la diseminaciónhace que no haya ninguna protección y que no se pueda controlar. 

-Otra vez las tecnologías como catalizador.

-La prostitución ya no está en la calle, ya no hay una comunidad de mujeres explotadas en un barrio chino. En los clubs menos de lo que había y está más controlada. Ahora se puede tocar a la puerta de cualquier piso, porque está diseminada, deslocalizada. Un chico de 16 años con dinero toca la puerta y le van a decir que sí. Ahora la prostitución se contrata en webs. Y la prostitución imita a la pornografía. Tiene que tener imágenes y tienen que ser reales.

Se está incrementando el acceso a la prostitución con el modelo de la pornografía

-¿El porno difumina también la capacidad de reconocer el consentimiento? 

-En el porno no existe. En el porno actual no hay discurso, no hay palabras. Ni siquiera tienen un título, solo hay una calificación. Y como no hay palabras, el consentimiento, que es algo que se regula con el discurso, no existe. Deberiamos ver en la educación afectivo-sexual miles de maneras de consentimiento, porque también puede haber consentimiento no verbal, y también forma parte del discurso. No lo saben leer.

-Una persona con un mínimo de sensibilidad sabe cuando no hay consentimiento. Aunque no se verbalice.

-Exacto, pero en el porno eso va tapado. En el porno puede haber aparente consentimiento aunque la mujer esté mostrando una conducta de rechazo.

-La mentira de que no en realidad es sí.

-Claro. Entonces el rechazo se está leyendo como parte de la seducción, porque como el porno viene manchado del sadomasoquismo, la violencia forma parte de la seducción. Una mujer que rápidamente quisiera no tiene tanto interés como una mujer que ofrece resistencia, que se lee como parte de lo que hay que hacer para aumentar el estímulo. Es una distorsión, percibes de manera errónea. Ha introducido unas calidades en la narración que no existían. 

-¿Qué se puede hacer, si es que se puede?

-Conciencia crítica. Que entiendan que esto son organizaciones capitalistas. El pensamiento feminista nos tiene que ayudar a entender esto. Y nos ayuda. Pero la sorpresa es que esto es muy reciente y son las feministas más recientes las que han tenido el coraje de enfrentarse a esto. Estamos hablando de desarrollar investigación porque cuando se introduzca el 5G esto va a ser peor. Y estamos hablando de educación afectivo sexual y la sexualidad tiene que ser casi al final, porque al principio hay que hablar de regulación de emociones, de la comunicación, que es esencial, y hay que hablarlo con los padres y los hijos.

¿Está el porno educando a los adolescentes?

Tamara Montero

El primer contacto con contenidos pornográficos es los 14 años. Por eso, la Red Jóvenes e Inclusión pide que la educación sexual sea una materia obligatoria en primaria y secundaria

El 80 % de las y los jóvenes creen no haber recibido una educación afectivo-sexual satisfactoria o directamente no han recibido ninguna. Siete de cada diez acuden a Internet o a otras amistades para resolver esas dudas. La nueva pornografía es de alta calidad, gratuita y está siempre disponible a través de cualquier dispositivo con conexión a Internet. Y se ha convertido en la fuente primaria de educación sexual de la juventud. La edad media de inicio en el acceso a contenidos pornográficos es de 16 años en el caso de las mujeres, 15 en el de otras identidades y 14 en el de los hombres, los grandes consumidores de porno. El 87 % de los jóvenes dicen que la han visto y un 30 % se reconoce posiblemente adicto

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