¿Cómo puedes ayudar al Amazonas?

Tras la voz de alarma que sonó el pasado miércoles, el mundo está consternado ante la tragedia que sufre el pulmón del planeta. Esto es lo que puedes hacer para mejorar la situación

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Continúa la tragedia en el Amazonas con un millón de hectáreas quemadas El fuego se extiende ya por territorios de Bolivia y Paraguay
A. F:

Desde que empezó el año hasta el 24 de agosto se registraron en Brasil 80.000 focos de incendios. Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (INPE), la agencia de investigación espacial brasileña, esto supone un incremento de más del 83 % con respecto a años anteriores. Desde el ascenso de Jair Bolsonaro a la presidencia del Gobierno brasileño, la explotación minera, así como el auge de la ganadería (tanto la legal como la ilícita), se han convertido en las principales causas de la deforestación de la Amazonía. Según los ecologistas, muchos fuegos son provocados por agricultores para limpiar el terreno y utilizarlo como zona de pastoreo o de cultivo de soja, entre otros usos. 

El presidente llegó a responsabilizar a las oenegés de lo sucedido y ellas ya han respondido a sus acusaciones. WWF asegura que con sus declaraciones está «deslegitimando el debate propuesto por la opinión pública y la sociedad civil, desviando el foco de atención sobre lo que realmente importa: el bienestar de la naturaleza y la gente de la Amazonía». Por su parte, Greenpeace culpa directamente al dirigente de abrir la mayor selva tropical del mundo «para que pueda ser explotada, deforestada e incendiada por industrias ganaderas, madereras, mineras y agrícolas».

CÓMO AFECTA AL PLANETA

El fuego está consumiendo grandes extensiones de vegetación y ya ha traspasado el territorio brasileño para adentrarse en las selvas de Bolivia y Paraguay. La gran crisis que sufre el pulmón del mundo ha generado un impacto inmediato sobre la biodiversidad amazónica, empezando por la muerte de miles de animales y plantas, amenazando el hábitat y la supervivencia de varias especies, algunas en peligro de extinción. 

El suceso también perjudica gravemente al clima: los científicos han constatado que la persistente incineración de materia orgánica ocasiona emisiones de carbono, lo que provoca que las áreas afectadas sean más vulnerables a los efectos del cambio climático por la ausencia de vegetación y la falta de protección frente a la erosión. Esto implica, por tanto, una menor capacidad de absorción de CO2 por parte de los ecosistemas.

Otra de las consecuencias se relaciona con la generación y dispersión del humo, que va en detrimento de la calidad del aire en las regiones adyacentes a la catástrofe, y a las no tan colindantes, como es el caso de Sao Paulo, donde hace ya una semana una nube de humo inundó la ciudad dejando una imagen fantasmagórica en la que en pleno mediodía, parecía haberse hecho de noche.

Muchos pueblos indígenas, además, viven en primera persona la amenaza de las llamas. Es el caso de la comunidad Chiquitana de Santa Mónica, en Bolivia, que ha perdido una gran cantidad de ingresos al quedarse sin los bosques que gestionaban de forma sostenible en el territorio de Monte Verde, según informa la asociación ecologista WWF. 

¿Se puede ayudar?

La tragedia amazónica traspasa fronteras y no solo conmueve, sino que también afecta al resto del globo. Greenpeace, Amazon Watch, WWF, Rainforest Alliance y otras instituciones comprometidas con el medioambiente proponen medidas para que todos podamos ayudar a la causa.

También la fundación Earth Alliance, ideada por Leonardo DiCaprio junto a Laurence Powell Jobs y Brian Seth el pasado julio, se ha comprometido con la tragedia abriendo un fondo de 5 millones de dólares para poner fin a los focos activos en la selva.

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, ha invitado a todos los alcaldes del Viejo Continente a plantar árboles para hacer frente tanto a los fuegos amazónicos como a los ocasionados en Siberia.

La información es poder

Según Amazon Watch, una facción dominante y conservadora del poderoso grupo agroindustrial del país, conocida como «los ruralistas», trabaja para la industria desde dentro del Gobierno. Este grupo aboga por la supresión de la protección de los bosques y los derechos sobre el terreno, a fin de obtener un acceso sin restricciones a zonas actualmente protegidas de la actividad industrial. Los ecologistas creen que la voluntad gubernamental de anular la preservación del medio ambiente está sentando las bases para una destrucción forestal todavía más agresiva en el futuro, de acuerdo al manifiesto de Amazon Watch. Para las organizaciones mediambientales, la falta de información de la población es un impedimento para que la ciudadanía conozca la situación.

Las asociaciones ecologistas intentan que la población se comprometa con el problema a través de campañas, aplicaciones móviles y portales para facilitar el envío de ayuda, como es el caso del motor de búsqueda Ecosia, que destina parte de sus beneficios a la reforestación. 

Aunque hasta el pasado miércoles 21 la noticia no llegó a los grandes medios de comunicación mundial, cuando salió a la luz las redes se llenaron de mensajes de apoyo a través de hashtags como #PrayforAmazonia o #amazonasenllamas.

Los incendios del Amazonas llegaron a convertirse en uno de los principales ejes de la pasada reunión del G7 en Biarritz (Francia). Al término de la cumbre los líderes comunicaron el acuerdo de una «ayuda inmediata» de 20 millones de dólares para apoyar a los países afectados, que puede verse truncada tras el condicionante del dirigente brasileño, Jair Bolsonaro, que ha rechazado la cantidad propuesta hasta que su homólogo francés, Emmanuel Macron, retire las declaraciones contra su persona.

Los posibles cambios en tus hábitos cotidianos

Brasil es uno de los mayores exportadores de carne y de soja, que se utiliza para alimentar a los animales. Una de las principales causas de la deforestación amazónica es la necesidad de la industria ganadera de espacio para ejercer su actividad.

Los grupos ecologistas defienden que comer también es un acto de protesta. Eliminando o reduciendo el consumo de carne se manda un mensaje al sector pecuario; cuanta mayor es su demanda más crece su poder de destrucción forestal.  

Estrechamente ligada a la ganadería brasileña está la industria del cuero obtenido de sus reses. Según datos de Amazon Watch, el 80% de este producto se destina al mercado de exportación. Las asociaciones creen que cambiando tus hábitos de consumo, bien reduciendo o suprimiendo el uso del material, se puede ayudar a reducir la demanda de uno de los principales impulsores de la destrucción forestal del lugar.

Apoyo económico a las organizaciones

Diversas oenegés recaudan fondos para proteger al 10% de la biodiversidad animal mundial, el 20% del oxígeno del planeta, el hábitat de más de 34 millones de personas y los 6,7 millones de kilómetros cuadrados que conforman la selva amazónica. WWF Brasil, Rainforest Alliance, Amazon Watch, Greenpeace, Rainforest Action Network o Rainforest Concern son algunos de los organismos que cuentan con iniciativas en defensa de la Amazonía. 

Las donaciones se destinan esencialmente al apoyo y a las comunidades indígenas; al desarrollo de tecnologías para combatir la deforestación; al aumento de la competitividad de las cadenas de restauración forestal y la producción sostenible; a la incentivación del sector público y privado para la adopción de criterios socioambientales, o a la implementación del registro ambiental rural, entre otras medidas. 

El objetivo final para los ecologistas es la preservación del entorno y sus habitantes, la identificación de las áreas más afectadas y las comunidades que más ayuda precisan así como la petición de legislación más estricta para su conservación. 

La plataforma Change.org lleva recaudadas más de cinco millones de firmas «para que nadie tenga derecho a tocar nuestros bosques a menos que sea con el fin de protegerlos o estudiarlos para que todo lo que los involucra sea de gran aporte ecológico, incluida la economía», según reza la demanda.

Los fuegos activos en África superan ya a los del Amazonas

a. P. / L. C.
Greenpeace Brazi | Europa Press

Entre el Congo y Angola hay cerca de 10.000 focos activos

África se quema. Así lo constatan varias imágenes de satélites utilizados por la NASA. En concreto, según ofrece la herramienta de análisis de datos Weather Source, Angola registró un total de 6.902 incendios entre el jueves y el viernes de la semana pasa. En el Congo las cifras, aunque menores, siguen siendo alarmantes: 3.395 focos activos a día de hoy. La superficie quemada de África supera ya a la del Amazonas, en donde se registran 2.127 incendios.

Según se puede observar en los mapas ofrecidos por el Sistema Avanzado de Información sobre Fuegos (AFIS), a los dos grandes focos incendiarios se suman otros en Mozambique, Tanzania, Zambia y Zimbabue. De esta manera, los incendios de la zona subsahariana suponen ya un 70 % de toda la zona quemada en el mundo.

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