La dieta mediterránea, posible freno para la aparición y avance de la artrosis

La investigación gallega observa los efectos de la alimentación rica en aceite de oliva en esta patología degenerativa


redacción / la voz

No se puede curar la artrosis, pero sí evitar su aparición y posterior progresión. Estos son los objetivos que persigue el estudio liderado por Mary Carmen de Andrés González, una investigadora del Inibic de A Coruña. Para ello, la línea de investigación que persigue se centra en la epigenética, es decir, la interacción entre los genes y el medio ambiente. «No todo viene escrito en tu ADN, sino que se puede modificar a través de factores como la dieta o dejar de fumar», explica de Andrés. En este caso, el estudio fija su atención en la alimentación típica de España: la dieta mediterránea. «Si te alimentas mejor puedes prevenir enfermedades y, en este caso, la artrosis», señala. Su investigación, que realiza en colaboración con la Universidad de Southampton (Inglaterra) y la Universidad de Sevilla, sugiere que el aceite de oliva virgen extra tiene propiedades antiinflamatorias. «Lo mismo ocurre con el Omega 3 de algunos pescados grasos», añade la bióloga.

Aunque la dieta gallega no es exactamente mediterránea, Mary Carmen explica que «si la comparamos con el tipo de alimentación que llevan en Estados Unidos, en Galicia comemos de forma muy parecida a la zona más mediterránea. Tomar mucha fruta, aceite de oliva virgen extra, pescado graso, frutos secos... Todo esto lo hacemos ya aquí».

Investigación internacional

La bióloga, sevillana de nacimiento, hizo sus estudios en la Universidade de A Coruña y completó su investigación post-doctoral en la Universidad de Southampton (Inglaterra). «Allí eran pioneros en la epigenética. Al año de estar allí falleció mi jefa y me tuve que hacer cargo de la investigación», comenta. Siempre pensando en retornar a Galicia, el proyecto recibió financiación por parte del Instituto de Salud Carlos III (270.000 euros) y Mary Carmen se trajo su investigación al Inibic, en A Coruña. «Quise incorporarle un elemento nuevo de estudio: la dieta mediterránea. Quiero ver qué impacto tiene realmente en los genes», señala.

La investigación cuenta con varias fases, que comenzarán en enero del 2020. La primera parte se conoce como In Vitro y en ella se realizarán una serie de compuestos a través de las células de los alimentos. «Una vez consigamos los modelos más prometedores pasaremos a probarlo en animales», explica. La idea es inducir a los ratones artrosis y «darles bien dieta normal, bien dieta rica en aceite virgen extra para ver de qué manera les afecta en el desarrollo de la enfermedad», continúa. La última parte será con muestras humanas. «En ella queremos ver si los hallazgos en los cartílagos de los animales también se ven en las muestras humanas». Para ello, además de contar con una colección de muestras procedente de Estados Unidos de la que extraerán sangre y ADN para estudiar «los cambios epigenéticos detectados en las fases anteriores», esperan poder trabajar en colaboración con el servicio de Reumatología del Chuac para recoger datos de la cohorte de pacientes del propio hospital. «La idea es preguntarles cómo es su dieta y darles un suplemento para ver de qué manera se consigue detener la progresión de la artrosis», explica.

La importancia del cartílago

La gran pregunta que todo el mundo se hace es si la investigación hará posible regenerar el cartílago. Por el momento, los avances en la ciencia no han encontrado la llave para revertir la degeneración que provoca la artrosis. «Es muy difícil recuperarlo por las características biomecánicas del tejido. Pero lo que sí es posible es retrasar la progresión de la artrosis», señala Mary Carmen. El mensaje es claro: «Es necesario mentalizar a la población de que se tiene que cuidar comiendo y de que hay varios alimentos que ayudan a prevenir la artrosis», concluye.

Un fármaco utilizado para el colesterol consigue frenar el avance de la artrosis

r. romar

Investigadores gallegos buscan financiación para realizar un ensayo clínico en humanos

Fenofibrato. Es un fármaco común, libre ya de patente, utilizado para el tratamiento de las alteraciones metabólicas como la dislipemia, caracterizada por la elevada concentración de lípidos en la sangre como el colesterol o los triglicéridos. Pero también podría ser utilizado para mejorar la función articular en los pacientes con artrosis, una enfermedad inflamatoria e incapacitante ligada al envejecimiento y para la que aún no existe una cura. Solo se tratan los síntomas, como el dolor o la inflamación, pero hasta ahora no se ha logrado frenar la degeneración del cartílago, algo que sí podría hacer el medicamento indicado ahora para las patologías endocrinas.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

La dieta mediterránea, posible freno para la aparición y avance de la artrosis