En busca de la «viagra femenina»: la falta de deseo sexual sigue sin solución

Uxía Rodríguez
UXÍA RODRÍGUEZ REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

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En septiembre sale a la venta en Estados Unidos Vyleesi, un fármaco para luchar contra el trastorno de deseo sexual hipoactivo de las mujeres

10 oct 2019 . Actualizado a las 19:29 h.

Hace dos décadas una «pastillita azul» revolucionó la sexualidad. Los hombres encontraron una píldora para solucionar sus problemas de impotencia. Durante estos veinte años, la han usado cerca de 70 millones de varones en el mundo. Mientras, la industria farmacéutica sigue buscando el equivalente femenino de la viagra.

Ahora, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado un nuevo tratamiento para las mujeres que sufren pérdida del deseo sexual. Se llama Vyleesi y saldrá al mercado en septiembre. El fármaco vuelve a dividir a la sociedad y a la comunidad científica. ¿Qué es y cómo funciona? Su principio activo es la bremelanotida y, en primer lugar, no es una pastilla de color rosa. Se trata de un medicamento inyectable que se debe administrar entre 20 y 45 minutos antes de tener un encuentro sexual. No debe utilizarse más de una vez cada 24 horas y no más de ocho veces al mes.

«Hay que dejar claro que la terminología que se está usando no es muy adecuada porque no estamos hablando de una viagra femenina. En realidad, no tiene nada que ver con la viagra real, es decir, con el sildenafilo u otros fármacos proeréctiles. Estos últimos, lo que buscan es mejorar la erección por un proceso vascular, lo que hacen es mejorar la llegada de la sangre al pene. Por el contrario, los medicamentos que se han estado investigando para los problemas de las mujeres, son fármacos con los que se pretende mejorar el deseo y no influyen en otros procesos a nivel de respuesta sexual de la mujer», explica Carlos San Martín, doctor en Medicina, sexólogo y psicoterapeuta. La bremelanotida actúa a nivel del Sistema Nervioso Central «sobre unos neurotransmisores implicados en esos problemas de deseo. Se busca una activación a nivel cerebral», resume el experto.