«Si a tener cáncer le sumas el ser mujer y tener más de 40 años, te quedas en el paro»

Se registran trabas laborales que afectan tanto a pacientes oncológicos como a sus familiares


La Voz

«Nosotros somos pacientes con cáncer, no de cáncer. No le pertenecemos». El talante de Begoña Barragáns al abordar estigmas derivados de la enfermedad es inspirador. Presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac), desde su fundación en el 2010, no tiene tapujos a la hora de hablar sobre un problema social muy grave: las desigualdades laborales que afectan a este colectivo. Son datos que se reflejan en el último informe del Gepac, en donde se identifica que el 70 % de los pacientes oncológicos se sienten incomprendidos por las empresas.

-¿Cuál es el perfil más común de personas que se enfrentan a trabas laborales?

-Sobre todo los pacientes jóvenes que están un período de baja laboral y luego quieren reincorporarse a su puesto. Conocemos casos de despidos o de dificultades a la hora de promocionar. En el caso de buscar otro trabajo una vez superada la enfermedad, los pacientes se encuentran con que en las entrevistas tienen que explicar por qué hay un período en blanco sin trabajar. Cuando los van a contratar y explican que han estado un año o año y medio sin trabajar porque han tenido un cáncer, sus posibilidades de ser elegidos para el puesto de trabajo son bastante menores que las de otras personas. Si al hecho de haber tenido cáncer le sumas el ser mujer y tener más de 40 años, te quedas en el paro casi seguro. Es casi imposible que vuelvas a conseguir un puesto de trabajo.

«La empresa no tiene que saber si a tu familiar le quitan un juanete o estaba con quimioterapia»

-Pero estos problemas no afectan solamente a pacientes...

-No, se extienden a sus familiares. Muchas veces por el mero hecho de pedir el día para acompañar al familiar al médico o a que reciba un tratamiento. En el justificante médico sale reflejado que has acudido a un servicio de oncología. Ya estás contando que un familiar tiene cáncer. Nadie tiene por qué saber si le iban a quitar un juanete o estaba recibiendo un tratamiento de quimioterapia.

-Usted es paciente con cáncer. ¿Ha vivido estas situaciones?

-Yo tengo la suerte de ser autónoma, pero todos los días nos llegan casos de este tipo a la asociación. Es algo constante.

-¿Por qué cree que se da esta incomprensión por parte de las empresas?

-Hay un desconocimiento total y un tabú sobre el cáncer. Parece que todavía está instaurado en nuestras cabezas que el cáncer es una enfermedad mortal. Que las personas con cáncer van a vivir poco y con ausencias permanentes a su puesto de trabajo. Esto está muy lejos de la realidad actual. Hablamos de tasas de curación de más de un 50 % de los casos y en algunos tipos de más de un 90 % como en los linfomas o los cánceres de mama. Las empresas deben entender esto para facilitar la reinserción de los pacientes ya que somos perfectamente válidos y podemos volver a cotizar.

«Lo más importante es cambiar el chip cultural e informarse más acerca del cáncer»

-¿Considera necesaria una reforma en la ley laboral?

-Eso ayudaría. Todo lo que se deja en la buena voluntad de las personas está muy bien, pero tendríamos que contar con una legislación específica que nos protegiera. Pero yo creo que lo más importante es cambiar el chip cultural e informarse más acerca del cáncer.

-¿Estas situaciones pueden desencadenar complicaciones en el desarrollo de la enfermedad?

-Absolutamente. Si al hecho psicológico de superar un cáncer le sumas las dificultades laborales, aparecen las depresiones y los estigmas que no permiten al paciente vivir esa segunda vida que te brinda superar la enfermedad.

-¿Qué le aconsejaría a un paciente que está teniendo dificultades para reinsertarse?

-Es muy complicado. Hay muchas recomendaciones que son fáciles de decir pero muy difíciles de poner en práctica. Se dice que lo óptimo es que hables abiertamente con tu empresa para exponer tu situación. Esto es una utopía. Mi consejo es que, si alguien está viviendo una desigualdad laboral derivada de una enfermedad, que se ponga en contacto con la asociación. Contamos con un gabinete de abogados de asesoramiento jurídico que pueden informar a los pacientes sobre la parte legal que les corresponde.

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