redacción / la voz

Cuando uno entra en el Gran Hotel de A Toxa tiene la impresión de estar pisando un trocito de historia. De que, en cualquier momento, podrá cruzarse con alguno de los exclusivos integrantes del Club Bilderberg o de que podrá tomar un café en su emblemático Bar Inglés, compartiendo tertulia con García Márquez, Pedro Almodóvar o Julio Iglesias, por poner un ejemplo. En sus más de cien años de historia, fueron muchos los ilustres que eligieron este establecimiento para pasar sus vacaciones. Para disfrutar de sus aguas termales o de sus vistas sobre la ría. Este histórico establecimiento, el único balneario cinco estrellas de Galicia, es ahora propiedad de Hotusa. Y la cadena hotelera se ha empeñado en devolverle todo el esplendor que lo hizo merecedor del título de buque insignia del turismo de Galicia.

;
Aquí durmieron los veraneantes más ilustres de Galicia En sus dormitorios durmieron los clientes más ilustres. Desde premios Nobel a los mandatarios más poderosos del mundo lo eligieron para pasar sus noches de verano

Hotusa ha querido mantener la esencia del Gran Hotel. Ninguna de las renovaciones atenta contra ese espíritu de exclusividad que siempre ha caracterizado a este establecimiento. El blanco y el amarillo siguen siendo los colores insignia y solo sorprende que, más de cien años después de su apertura, el edificio se conserve en tan perfectas condiciones. Pero es que ahí radica parte del mérito de la reforma, en que no se nota. Los suelos y el forjado de la primera planta son nuevos, pero se vuelve a apostar por el mármol, las sillas tapizadas y las grandes cortinas. La reforma ha llegado también a las habitaciones, donde se ha renovado toda la parte textil pero se conserva el mobiliario. Y al balneario, quizás donde se ha apostado más por la modernidad. Solo se conserva el vaso original de la piscina y unas columnas de hierro del 1907. El resto, es un espacio completamente renovado y actualizado, preparado para ofrecer los últimos tratamientos, pero también todas las ventajas de las aguas mineromedicinales de A Toxa. Cuenta hasta con una suite exclusiva, para tratamientos en privado. Y es que la exclusividad sigue presente en cada rincón del Gran Hotel de A Toxa.

 

El día en que Rockefeller se bañó en A Toxa

rosa estévez

Hace 25 años, el Gran Hotel fue la sede del encuentro anual del todopoderoso grupo Bilderberg. Durante cuatro días, el futuro del mundo se cocinó en O Grove

Podemos imaginarla de pie, junto a la barra, con la espalda bien recta. O sentada frente a una mesa, disfrutando cómodamente de su copa de vino. Nos faltan datos para completar una escena en la que, en cualquier caso, no puede faltar el gesto de sorpresa que los parroquianos del bar Padín debieron dibujar en su rostro cuando toda una reina, Beatriz de Holanda, entró en el local. Su alteza real, relataba entonces La Voz de Galicia, se había permitido «el lujo» de salir a pie de la isla de A Toxa y de dar un delicioso paseo hasta O Grove, escoltada únicamente por dos policías de paisano. Corría, ya mediado, el mes de mayo de 1989. Y en el Palacio de Congresos que corona la isla del Louxo se celebraba la conferencia anual del grupo Bilderberg.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El Gran Hotel de A Toxa recupera su esplendor